Redacción EC

El negó que se haya cometido algún atentado contra el en la calle Mira Calcetas, ubicada en el Centro Histórico del , donde algunos ciudadanos alertaron sobre la destrucción de una cabeza de felino tallada en una pileta. 

En un comunicado, el ministerio informó que un grupo de peritos visitó la citada pileta, a fin de verificar si la cabeza de felino labrada era o no un vestigio histórico. Según su inspección, aunque la cabeza labrada fue destruida, esta no tenía valor patrimonial, contextual ni histórico, pues correspondía a los trabajos de renovación del ornato de la ciudad, realizado entre 1980 y 1990.

La cabeza de felino servía como pileta, desde la cual se vertía agua hacia una fuente semicircular, también construida en piedra,

"Es saludable la actitud vigilante de nuestros ciudadanos cusqueños que alertaron de este hecho, pero felizmente no hay agresión al patrimonio cultural, pues se trata de un elemento ornamental que puede ser repuesto por la autoridad municipal correspondiente", dijo Ricardo Ruiz Caro, director del despacho ministerial en el Cusco.