El nuevo atentado en Pataz ha sumido a la comunidad minera en total preocupación. En un acto violento perpetrado por delincuentes, dos torres de alta tensión fueron derribadas, lo que dejó como trágico saldo la muerte de un trabajador y varios heridos. Este ataque, que ocurrió en la mina Poderosa, no solo ha cobrado vidas y causado daños materiales, sino también ha expuesto la vulnerabilidad de las operaciones mineras ante la persistente amenaza de la minería ilegal en complicidad con redes criminales.

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