Voluntarios dejaron sus países por amor a la fauna peruana
Voluntarios dejaron sus países por amor a la fauna peruana
Natalia Molina

Esperan la llegada de los nuevos huéspedes del refugio con sonrisas en sus rostros y suciedad en ropa y pies [con zapatos o sin ellos]. Son parte del equipo que se dedica a cuidar especies silvestres rescatadas del tráfico ilegal, las cuales con frecuencia han sido maltratadas.

En la actualidad, hay seis voluntarios extranjeros en Pilpintuwasi, orfanato amazónico de animales ubicado en la comunidad de Padre Cocha, distrito de Punchana en la provincia de Maynas (Loreto), dirigido por Gudrun Sperrer, quien dejó su natal Austria para dedicarse a tiempo completo a su proyecto. 

Haciéndose un espacio en el trabajo de reubicar a los nuevos ejemplares –se hace tarde y esperan terminar antes de que caiga la noche–, los voluntarios nos cuentan que su itinerario es variado, pero que su día empieza con Gudrun para recibir indicaciones.

Luego, suelen preparar juegos para algunos animales, como los monos. “Los monos son muy inteligentes, entonces intentamos buscar la manera de potenciar su capacidad”, cuenta Sergio, voluntario español.

ORFANATO PARA LAS ESPECIES
La denominación de “orfanato amazónico de animales” responde a que se trata de un centro de custodia y rescate. Aunque comenzó como un criadero de mariposas, empezaron a recibir animales decomisados frente a la necesidad de tenerlos en un lugar apropiado.

“La mayoría de los animales llega aquí porque la reintegración en la naturaleza no será posible para ellos, y lo que buscamos es darles un espacio bonito, para que puedan formar grupos y tengan una vida feliz”, nos dice Gudrun, aunque señala que lo ideal sería que no existiesen lugares de rescate, donde los animales continúan en cautiverio.

El refugio, sin embargo, permite educar a niños, jóvenes y adultos en el tema de tráfico de animales silvestres y maltrato, y facilita la toma de conciencia.

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