Santiago Bullard

En el departamento de Madre de Dios, en la selva sur del Perú, el calor es mucho más que una cuestión climatológica. Sus bosques tropicales, de gran riqueza biológica y cultural, son también el escenario de diversos problemas, que van desde la minería ilegal y el narcotráfico hasta la trata de personas y la explotación sexual de menores de edad. Un infierno que se ha montado en mitad de lo que tendría que ser un paraíso. 

Es en buena parte por todo esto que Madre de Dios fue escogido para llevar a cabo una edición especial del Censurados Film Festival, que se inauguró el 1 de agosto en el barrio de Pueblo Viejo, en Puerto Maldonado, con una proyección de la película colombiana “El abrazo de la serpiente”. Desde su creación en el 2014, este festival de cine ha apostado no solo por las cintas que han sido víctimas de la censura, sino también por la defensa de los derechos humanos y la libertad de expresión. Abrir los ojos, en este contexto, es un paso previo a alzar la voz.

A partir de esta primera proyección, el festival ha visitado diversos poblados y comunidades de este departamento. Más de 15 películas se han proyectado sobre una pantalla inflable de casi siete metros de altura, la cual se ha alzado no solo sobre las calles de Puerto Maldonado, sino también en espacios públicos de poblados como Triunfo, Planchón y Alegría, Mazuco (que es el centro de operaciones de diversas mafias ligadas a la trata de personas) o Iberia, así como en las comunidades nativas de Infierno y Santa Teresita.

Entre las cintas que se han proyectado a lo largo de estos quince días se cuentan los documentales “River of Gold” (sobre la minería ilegal), “Nuevas Chicas 24 horas” (sobre la explotación sexual) o “Solo te puedo mostrar el color”, del cineasta peruano Fernando Vílchez. El festival (organizado gracias al apoyo de la organización holandesa Movies That Matter y de la asociación cultural peruana La Combi - Arte Rodante) llegará a su fin este domingo en la ciudad de Iñapari, en la frontera con Brasil

Paralelamente, y dentro del marco del festival, se desarrollaron dos talleres de realización audiovisual con jóvenes de Puerto Maldonado. Un primer grupo, de adolescentes, estuvo a cargo de desarrollar una breve cinta que tocara el problema de la explotación sexual de menores de edad. Asimismo, se realizó un taller con los niños del barrio de Pueblo Viejo, a los que se enseñó algunas técnicas de grabación, así como los fundamentos de cómo desarrollar entrevistas, encuestas y reportajes.