Según la Marina de Guerra del Perú, este hecho corresponde a la primera captura de esta clase de naves en aguas peruanas. (Foto: Marina de Guerra del Perú)
Según la Marina de Guerra del Perú, este hecho corresponde a la primera captura de esta clase de naves en aguas peruanas. (Foto: Marina de Guerra del Perú)
Jorge Falen

La captura registrada el sábado de un narcosubmarino que transportaba 2 toneladas de cocaína a 178 millas de la costa de Talara, en , marca un hito en la historia de decomisos de droga en el país. Según la , este hecho corresponde a la primera captura de esta clase de naves en aguas peruanas.

La nave había sido abastecida de droga al sur de Ecuador, cerca de la frontera con el Perú y tenía como destino final México. En la operación se detuvo a cuatro extranjeros: dos colombianos, un ecuatoriano y un mexicano. Ayer, el narcosubmarino, conocido también como semisumergible, llegó a aguas peruanas

Las autoridades señalaron que la nave tenía previsto realizar un viaje directo entre ambos países; sin embargo, las corrientes y vientos de altamar la derivaron hacia aguas peruanas, donde fue capturada por una patrulla de la Marina.

¿Cómo es el semisumergible hallado en la costa peruana?

Según la Marina de Guerra, la nave está recubierta de fibra de vidrio. Tiene 15 metros de longitud, 2,3 metros de ancho y 2 metros de altura.

Si bien no se conoce el lugar de su fabricación exacta, las autoridades presumen que habría sido ensamblada en la selva de Colombia. Los criminales suelen utilizar estas zonas para camuflar la construcción. La Marina añade que aún no tiene “datos de la construcción de este tipo de embarcación en territorio peruano”.

Este tipo de vehículo suele ser de fabricación clandestina y no forma parte del equipamiento oficial de ninguna armada. Habría sido inventado a finales de los noventa para el traslado de droga por las costas del Pacífico, desde Colombia hasta México o Estados Unidos.

Entre las supuestas ‘ventajas’ de dichas unidades figura que pueden transportar grandes cantidades de estupefacientes, explica la Marina de Guerra. A diferencia de los barcos o lanchas –las formas de transporte más usadas– son indetectables para los radares o el ojo humano, pueden recorrer largas distancias y son operados con poco personal. También tienen un bajo costo de construcción, aunque serían de un solo uso.