La suboficial PNP, Sheyla Azucena Amaya Rodríguez, quien era analista de la Oficina Regional de Inteligencia (ORI) en La Libertad, fue una de las víctimas del accidente. (Foto: Johnny Aurazo)
La suboficial PNP, Sheyla Azucena Amaya Rodríguez, quien era analista de la Oficina Regional de Inteligencia (ORI) en La Libertad, fue una de las víctimas del accidente. (Foto: Johnny Aurazo)
Johnny Aurazo

En la manzana J de la urbanización Los Jazmines, en Trujillo, los vecinos de Sheyla Azucena Amaya Rodríguez lloran su temprana y repentina muerte. La suboficial de la Policía Nacional no solo era una destacada analista de la Oficina Regional de Inteligencia (ORI) de la PNP en . Para sus amigos, era “la consejera de los más chicos, él ángel que cuidaba a todo el vecindario, la mujer que pedía no arrojar la basura en la calle”.

A sus 30 años y seis meses de vida, Sheyla se encontró con la muerte en el bus de la empresa Ibatursa, que la tarde del último martes cayó a un abismo de 300 metros de profundidad en el distrito de Charat, provincia de Otuzco. Con ella fallecieron otros 18 pasajeros, entre ellos el mayor de sus hijos: Arón, de seis años. Su hermana Kasandra (20) y su hija de tres años figuran entre los 24 heridos.

“Es muy duro lo que ahora nos toca vivir. Se han ido mi hija y mi nieto. Es un dolor tremendo”, dice Marcelino Amaya Gurreonero (60), muy golpeado por la tragedia que vive.

La madrugada del accidente, don Marcelino se estaba en Callancas (Charat), centro poblado donde Sheyla, sus dos hijos y su hermana tomaron el fatídico bus. Cuando se enteró de que el vehículo se había desbarrancado, se paró de su cama y con su esposa llegó hasta el punto del accidente. En el precipicio, encontró el cuerpo de la agente policial cerca del bus; y el de su nieto, a seis metros de ella.

“Mi hija había bailado mucho con su hijo la noche anterior. Estaban felices. Se tuvo que regresar porque habían acabado sus vacaciones y debía reintegrarse al trabajo. Mi hija Kasandra –una de los 24 heridos del accidente– me ha podido contar que antes del accidente, Sheyla se paró varias veces para recriminarle al chofer porque iba a excesiva velocidad. Pido justicia para mi hija y mi nieto”, añade don Marcelino.

Dos policías escoltan los ataúdes de Sheyla Amaya y de su pequeño hijo en la sala de su casa. Afuera del inmueble, un grupo de agentes también se muestra consternado y el jefe de la Macro Región Policial La Libertad, general PNP Óscar Gonzáles Rabanal, afirma que su institución está de duelo.

La suboficial PNP Sheyla Amaya fue velada en su casa de la urbanización Los Jazmines, en Trujillo, Agente de la policía escoltaron su ataúd. (Foto: Johnny Aurazo)
La suboficial PNP Sheyla Amaya fue velada en su casa de la urbanización Los Jazmines, en Trujillo, Agente de la policía escoltaron su ataúd. (Foto: Johnny Aurazo)

“Era una excelente analista, una persona responsable, muy querida por sus compañeros, Este accidente nos ha arrebatado una agente de calidad”, recuerda y lamenta el oficial.

Esposos e hija entre las víctimas

La tragedia en Otuzco ha golpeado a muchas familias en La Libertad. En el sector Río Seco, en el distrito de El Porvenir, Nelly Meregildo Martínez tiene el corazón partido: Santos, la segunda de nueve hermanos, no pudo resistir la caída del bus y falleció junto con su hija, Evelyn Varas Meregildo, y su esposo, Américo Varas Benavides. El segundo hijo de la pareja, Juan Felipe (17), se recupera en el Hospital Regional Docente de Trujillo.

“Como la mayoría de pasajeros, viajaron a Callancas para la fiesta patronal. Decidieron regresar la noche del lunes porque mi cuñado tenía que hacerse una diálisis debido a la diabetes que lo había dejado ciego. Mi hermana era una mujer muy alegre, muy buena; me crió a mí y a mis otros hermanos menores. Era también los ojos de mi cuñado”, cuenta Nelly.

La tragedia en Otuzco ha golpeado a muchas familias en La Libertad. (Foto: Johnny Aurazo)
La tragedia en Otuzco ha golpeado a muchas familias en La Libertad. (Foto: Johnny Aurazo)

Fútbol de luto

Sheyla Castillo Corcuera, una aficionada al fútbol que se había ganado el respeto en las canchas liberteñas a punta de goles, figura entre los 19 fallecidos. “Viajó a Charat para jugar un partido amistoso por las fiestas patronales. Desde niña amaba el fútbol”, dice Míriam Corcuera García, su tía.

Sheyla compartía su tiempo con otra de sus pasiones: la fisioterapia, actividad que desempeñaba en el hospital de La Noria, en Trujillo. "Ha sido una persona noble, buena, no hay palabras para describirla. Era una chica que cumplía sus sueños”, añade Míriam, en Alto Trujillo, a espaldas del cerro Bolongo, una de las zonas más pobres de la ciudad.

Tras el accidente en Otuzco, solo de la tragedia y de las competencias de las autoridades se habla en La Libertad. Este miércoles, el Consejo Regional acordó citar a la gerenta de Transportes, Edith Chuco, para que explique las acciones que realizará su dependencia contra la empresa a la que pertenecía el bus que cayó a un abismo. También deberá explicar el trabajo que efectúa para erradicar la informalidad en el transporte público que presta servicio en la sierra de la región.