El nuevo alcalde de Lima , cuando se realicen las elecciones regionales y municipales, y asumirá el cargo a partir del 1 de enero del 2023, pero ya tiene “problemas urgentes” que resolver. De acuerdo a la última encuesta de El Comercio-Ipsos, el 87% considera que le debe dar prioridad a la luchar contra la delincuencia.

Los otros problemas que el sucesor de Miguel Romero Sotelo en la Municipalidad de Lima deberá atender son el ordenamiento del tráfico vehicular (30%), el sistema de transporte público masivo (27%), la venta de drogas (27%) y el acceso a los servicios de agua y desagüe (26%), entre otros [ver infografía].

Para el analista político , estas cifras evidencian que existe “un clamor generalizado y popular” en la capital para que las autoridades actuales y las que resulten electas en octubre enfrenten la inseguridad ciudadana. Precisó, sin embargo, son la Policía Nacional y el Ministerio del Interior (Mininter), las instituciones que deben velar por reducir los índices de criminalidad en todo el país.

Radzinsky, en diálogo con El Comercio, opinó que uno de los candidatos al sillón municipal que podría sacar mayor provecho de esta alta demanda por seguridad es el exministro del Interior Daniel Urresti (Podemos Perú), quien ha centrado su discurso precisamente en esta problemática.

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El también director de GFP recordó que Renovación Popular, partido por el que postula Rafael López Aliaga, lleva como candidato a teniente alcalde de Lima al excongresista Renzo Reggiardo, quien también es un político asociado a la lucha contra la delincuencia “por su programa de televisión”. “Y esto no es casual”, añadió.

Al respecto, la politóloga afirmó que si bien los problemas que más afectan a los limeños, no han variado de manera importante, sí le llama la atención la alta demanda porque el próximo burgomaestre enfrente la inseguridad, sobre todo cuando no es su principal tarea, sino de la Policía y del gobierno central.

“[Es una muestra] de que las personas no tienen tranquilidad para vivir en su propia ciudad. Y esta situación puede favorecer a candidatos que tienen dentro de eslogan la seguridad, uno sería Urresti. A pesar de esto, no significa que él vaya a ganar. Falta tomar en cuenta otras variables”, manifestó a este Diario.

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El analista político refirió que el incremento de la delincuencia afecta de manera “transversal” a toda la sociedad. Agregó que en ese 87% que demanda una atención inmediata a este problema no solo están ciudadanos de sectores populares de Lima, sino también del espectro “más acomodado”.

“Esto le da una cierta ventaja a algunos candidatos, como a Urresti, pero también el alcalde de Miraflores, Luis Molina, de Avanza País, puede posicionarse, tiene un caso exitoso en el serenazgo de su distrito”, subrayó.

Empate técnico en el primer lugar

El estudio de opinión, realizado entre el 14 y 15 de julio, también indica que Urresti y López Aliaga continúan liderando la intención de voto con 22% y 21%, respectivamente. Detrás de ellos, están el exalcalde de La Victoria George Forsyth, de Somos Perú (9%), y Molina (4%), y los otros candidatos a la alcaldía de Lima acumulan 5%.

Y a solo 11 semanas para las elecciones, el 24% aún no tiene definida su opción, y el 15% señala que votará en blanco o viciado.

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Tenorio consideró que si bien algunos candidatos a la comuna limeña ya han iniciado sus campañas, estas, desde el punto de vista político, no han terminado de prender, por lo que “no se vive un clima electoral”. Agregó que aún “hay espacio suficiente” para que surja un tercer candidato, como alternativa a Urresti y López Aliaga.

“Hay un clara ventaja de Urresti y López Aliaga sobre el resto, pero aún hay un espacio suficiente para que otro candidato se muestre y pueda tener posibilidades. En la elección de 2018 fue Muñoz, y en la del año pasado, el presidente Castillo. Todavía hay un trecho importante”, expresó.

Zegarra explicó que los candidatos de Podemos Perú y Renovación Popular, a diferencia de sus contendores, han tenido una “alta notoriedad” después de su participación en las elecciones a la Presidencia de la República del año pasado.

“Si llama la atención que Forsyth no logre levantar, sobre todo porque él sí ha tenido un cargo municipal, fue alcalde de La Victoria […] Ésta campaña aún no es el tema principal dentro de la agenda, debido a la crisis política perpetua con la que coexistimos, creo que este resultado [de la encuesta] aún puede cambiar”, remarcó.

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Radzinsky, a su turno, tuvo una opinión diferente, en el sentido, de que “ve una posibilidad baja” de que haya postulantes sorpresa.

“Tenemos a tres candidatos que han postulado a la Presidencia el año pasado, [en la elección de 2018 a la alcaldía] había candidatos desconocidos, aquí no sucede lo mismo. Y aunque no hay mucha fortaleza en los partidos políticos, la posibilidad de que surja un candidato sorpresa es de muy baja intensidad”, expresó.

El analista político advirtió que si Urresti y López Aliaga se enfrascan en una campaña “agresiva y dura”, donde los dardos entre ambos vayan de ida y de vuelta, Forsyth podría aprovechar esta situación para ubicarse en el medio de ambos ante “el desgaste” que puede generar su confrontación.

“Un factor adicional, que es importante, es quién acompañan en los distritos a estos candidatos, a veces un escándalo de un candidato distrital puede golpear al postulante a la alcaldía provincial [como Lima]”, acotó.

Más información

Urresti tiene mayor intención de voto en el sector socioeconómico E con 30%, mientras que López Aliaga en el A con 43%, de acuerdo a la encuesta de El Comercio-Ipsos.

El presidente del JNE, Jorge Salas Arenas, exhortó a que en la campaña electoral prime lo programático y dentro de un clima de respeto mutuo, basado en los elevados valores democráticos y la ética.

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