El 2004 Cálidda inició sus operaciones comerciales a nivel nacional, llevando gas natural a hogares, comercios, industrias, grifos y empresas de generación eléctrica. Desde entonces, se han logrado alcanzar grandes hitos. Por ejemplo, la primera conexión domiciliaria (2005), el lanzamiento del primer vehículo 100% a gas natural (2021) o la conexión número un millón y medio (2022).

El último gran hito sucedió la mañana de este 24 de noviembre, cuando se inauguró la primera estación privada de gas natural vehicular (GNV) en las instalaciones de Perú Bus Internacional S.A (Grupo Polo), operador de la concesión del Corredor Amarillo.

Esta primera estación de abastecimiento privado, situada en San Martín de Porres, es también un nuevo modelo de distribución de GNV, el cual traerá grandes beneficios para los transportistas formales, usuarios y ambiente. Gracias a esta estación, se abastecerá los 74 buses GNV del Corredor Amarillo, servicio que beneficia a más de 21 mil pasajeros por día.

Con la inauguración, que fue posible gracias a la inversión de US $1 millón por parte de Cálidda, se empieza a escribir una nueva historia basada en la eficiencia. “Tener una estación a GNV tiene muchos beneficios internos, pues se mejora la operatividad de la flota y se evita tiempos muertos al recorrer varios kilómetros con buses vacíos, solo para llegar al grifo más cercano”, dice Polo Pérez Orihuela, presidente del Grupo Polo. Y agrega que, en adelante, el cálculo de ahorro mensual de la flota será de 56 mil soles.

Además de los beneficios económicos, el abastecimiento y estabilidad del precio del GNV están garantizados, ya que nuestro país tiene abundantes reservas de gas natural y no es necesaria su importación.

Beneficios para todos

Hoy, la contaminación ambiental es generada -en su mayoría- por la polución del parque vehicular obsoleto junto a la mala calidad de los combustibles. Con la inauguración de la primera estación privada de GNV, somos testigos de la consolidación del cambio de matriz energética de una empresa de transporte público y cómo se abren las puertas a que se replique esta experiencia. Solo esta estación proyecta un consumo estimado de 2.4 millones de metros cúbicos anuales.

“En el GNV tenemos la gran oportunidad de mejorar el transporte urbano, el servicio al usuario y la calidad del aire. Como país, tenemos pendiente hacer realidad que el GNV avance y se consolide en el transporte. A la fecha, hay 300 estaciones que abastecen GNV”, dice Martín Mejía del Carpio, director general de Cálidda.

En ese sentido —señala Mejía— se está conversando con todos los transportistas formales a través de la Asociación de Concesionarios de Transporte Urbano (ACTU), para poder brindarles el servicio de grifo privado. “Hasta marzo del próximo año, tenemos proyectado inaugurar 2 grifos más, entre ellos una estación en el patio de Allin Group, para alimentar al Corredor Rojo”, subraya.

Una estación GNV permite mejorar las eficiencias operativas con el abastecimiento in house, además de brindar tarifas competitivas, y contribuir a la sostenibilidad y cuidado del ambiente, ya que el gas natural es un combustible limpio y seguro.

María Jara, presidenta ejecutiva de la Autoridad del Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU), quien estuvo presente en la inauguración del grifo, se comprometió a seguir generando mecanismos para impulsar y masificar la presencia del GNV en el servicio del transporte. “El ambiente está servido para cambiar la matriz energética en beneficio de todos. Asimismo, el FISE debería de replicarse en el transporte público”, subrayó.

Precisamente, a través de Cálidda, transportistas de Lima y Callao ya pueden solicitar gratuitamente el Bono Camisea GNV por hasta US $15,000, con el que podrán renovar su vehículo o flota a un combustible ecoamigable y más económico como el GNV.

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