Gabriela Delgado

Quizás el nombre no te suene a la primera pero si te dicen que se trata del controvertido y poderoso productor musical que compró en 2019 los máster de los primeros seis álbumes de , lo empieces a ubicar.

El pasado 22 de agosto, este “matón incesante y manipulador”, como lo llamó alguna vez la intérprete de “Cruel Summer”, volvió a hacer noticia luego que la revista Billboard y Variety revelaran que y , dos de sus representadas más fuertes, rompieron lazos con el productor de manera “amistosa”

Scooter Braun y Justin Bieber en 2019, durante la boda del cantante. Foto: Instagram
Scooter Braun y Justin Bieber en 2019, durante la boda del cantante. Foto: Instagram

Al alejamiento de Ariana Grande y Demi Lovato se suma el de , Idina Menzel, cantantes que este año le dijeron adiós al productor. En los últimos días, fuertes rumores aseguraron que , descubierto a los 12 años por Braun y manejado desde entonces por él y su agencia SB Projects, estaría buscando un nuevo manager. Sin embargo, hasta la fecha no hay nada confirmado al respecto.

Sobre esta oleada de rompimientos y desacuerdos, el mismo Braun bromeó en aquel momento. “Últimas noticias... Ya no me manejo a mí mismo”, escribió en su cuenta de Twitter.

Entre el baloncesto, el marketing y los famosos

Con 42 años cumplidos en junio pasado, Scott Samuel Braun, es un importante productor musical, además de manager y empresario. En 2013, la revista Time lo incluyó en su TOP 100 como una de “las personas más influyentes del mundo”.

Veinte años antes, aún en la universidad y aficionado al baloncesto, Braun se iniciaría en el mundo de la música organizando fiestas. Con 19 años, este primer negocio lo llevaría a contactarse por primera vez con raperos de la talla de Eminem, Ludacris y posteriormente con la compañía discográfica So So Def, de la que fue director ejecutivo a los 20 años.

Tras dejar So So Def, Braun comienza su propio negocio de manejo de artistas y es así como en 2007 lanza , una empresa de entretenimiento que fusiona la música, el cine, la televisión, la tecnología, y la cultura en general. En 2008, en asociación con Usher, el productor funda RBMG Records, sello discográfico con el que firmaría el primer contrato de la marca con Justin Bieber, su gran descubrimiento.

Un joven Justin Bieber junto a Scooter Braun. Foto: Instagram
Un joven Justin Bieber junto a Scooter Braun. Foto: Instagram

Con Bieber convertido en mega estrella mundial, el camino como productor de Scooter Braun sería uno plagado de éxito. Así, estrellas como Zac Brown Band, Cody Simpson, Carly Rae, Ariana Grande, Demi Lovato, J Balvin, Madison Beer, Usher, David Guetta, entre otros, formarían parte de su extenso catálogo.

Ariana Grande y Scooter Braun. Foto: Instagram
Ariana Grande y Scooter Braun. Foto: Instagram

Taylor Swift y la historia de los masters comprados

Fue en 2019 cuando el escándalo de la compra de los másters de los primeros seis álbumes de Taylor Swift por Scooter Braun se hace público. Este enfrentamiento dividiría a productores, músicos, a los fans de la cantante y sería incluido por la revista Rolling Stone como uno de los 50 “momentos más importantes” de la industria musical de la década pasada.

Para quienes no recuerdan bien este mediático momento, a mediados de ese año, Scooter Braun compra por US$ 300 millones el sello Big Machine, antigua casa disquera de Taylor Swift a su dueño Scott Borchetta. Esta compra incluiría los seis másters grabados por la cantautora desde que firmó con esta marca en 2008, cuando empezaba su carrera musical a los 15 años de edad.

Según Taylor Swift (de Republic Records desde el 2018), esta venta por parte de Borchetta fue una especie de traición ya que él sabía perfectamente que la relación que tenía de Braun era muy mala.

“...Scooter me ha despojado del trabajo de toda mi vida, que no me han dado oportunidad de comprar... Básicamente, mi legado musical está a punto de quedarse en las manos de quien lo ha querido desmantelar”, afirmaba Taylor en su cuenta de Tumblr, tachando a Braun de “acosador y manipulador incesante durante años”.

Taylor Swift y Scott Borchetta, en los inicios de la carrera de la cantante.
Taylor Swift y Scott Borchetta, en los inicios de la carrera de la cantante.

Según Borchetta, tanto Taylor como su padre, accionista de Big Machine, estaban al tanto de la negociación y que antes de ofrecerle el material a Braun se lo ofrecieron a padre e hija. La cantante, por su parte, negó esta versión y sostuvo que si bien sabía que Scott tenía la intención de vender su música, nunca se imaginó que esta terminaría en manos de Braun.

“Ni en mis peores pesadillas me imaginé que el comprador sería Scooter. Cada vez que Scott Borchetta ha escuchado su nombre en mi boca, estaba o llorando o intentando no hacerlo. Sabía lo que estaba haciendo, los dos lo sabían. Controlar a una mujer que no querría asociarse con él a perpetuidad...”, dijo.

Como una salida a esta encrucijada, Taylor anunció a finales de este año que regrabaría todas las canciones de sus primer seis álbumes, algo que un vacío legal en el contrato que firmó con Big Machine le permitía. Bajo la etiqueta de ”Taylor’s Version”, estas viejas nuevas canciones comenzaron a sonar a partir de 2020, dejando prácticamente en el olvido a las originales.

Cuatro años después, con los ánimos ya un poco más calmados desde aquella polémica compra, Taylor, quien hasta hoy sigue lanzando estas nuevas versiones de tres de sus primeros álbumes (le faltan 3) concluyó recientemente la primera parte del “The Eras Tour”, una gira con la que ha ofrecido 53 conciertos en Estados Unidos y cuatro en México; y con la que pisará Argentina y Brasil en noviembre próximo para ofrecer 8 conciertos más. Lo que sigue después de esto es un recorrido por Japón y Europa.

Taylor Swift, durante el Eras Tour ofrecido en California, el 7 de agosto pasado.  (Foto: Michael Tran / AFP)
Taylor Swift, durante el Eras Tour ofrecido en California, el 7 de agosto pasado. (Foto: Michael Tran / AFP)
/ MICHAEL TRAN

“Si tengo que ser el malo por más tiempo, seré el malo por más tiempo”

El escándalo que trajo consigo la compra de los másters de Taylor por parte de Braun desató una olla de grillos con condenas y señalamientos por doquier.

En 2019, el mismo año de la mentada negociación, el productor, que durante seis meses no habló del tema, rompió su silencio durante una conferencia de prensa en el State of the Entertainment Industry organizada por The Hollywood Chamber.

No he hablado de esto en seis meses. Ni una sola vez. Y es difícil”, dijo Braun. “Es difícil porque, cuando se dicen muchas cosas y hay muchas opiniones diferentes pero los protagonistas no han tenido la oportunidad de hablar entre ellos, hay mucha confusión”.

Simplemente creo que vivimos en una época de división tóxica y de gente que piensa que las redes sociales son el lugar apropiado para expresarse y no tener conversaciones”, dijo. “Y no me gusta que los políticos lo hagan. No me gusta que nadie lo haga, y si eso significa que tengo que ser el malo por más tiempo, seré el malo por más tiempo, pero no voy a participar”, sentenció.

Sobre el papel de las disqueras

Sin ánimo de defender a nadie, ni tachar de bueno o malo ni a Braun, Borchetta o Swift, tratemos de entender el universo disquera-cantante en una era en la que todo parece leerse a medias.

“Creo que hay una mala percepción de cómo funciona el negocio discográfico a nivel mundial e históricamente. ¿Por qué? Porque internacionalmente la naturaleza del negocio discográfico es arriesgar y financiar a un artista, para que este pueda grabar canciones. El que arriesga es la compañía discográfica, sin saber si va a recuperar su inversión o no. ¿Cómo recupera la inversión? Por la explotación del master de la disquera. Es decir, le graba un disco al cantante, le financia la grabación del disco y le paga una regalía por la explotación de ese master que puede ser a través de la venta de discos, en streaming, etc. Este siempre ha sido el negocio natural histórico de las compañías discográficas en el mundo”, nos explica Juan Alberto Mata, director de Ad Music Consulting y experto en music business en entrevista con El Comercio.

Justin Bieber y Scooter Braun en los inicios del cantante pop. Foto: Micah Smith/Getty Images
Justin Bieber y Scooter Braun en los inicios del cantante pop. Foto: Micah Smith/Getty Images

"El que arriesga es la compañía discográfica, sin saber si va a recuperar su inversión o no. ¿Cómo recupera la inversión? Por la explotación del master de la disquera"

“El negocio de las discográficas es incierto”, agrega el especialista, ya que según aproximaciones, como unidad de comercio, una disquera solo recupera el 10% de lo invertido.

“Por ejemplo, yo lanzo 100 artistas. De 90 de ellos, voy a recuperar solo el 10%, sin embargo, de 10 de ellos, no solamente voy a recuperar lo invertido sino que voy a vender tanto que voy a recuperar todo lo que perdí con los otros artistas”, sostiene.

Dejando en claro la parte legal del negocio musical, queda por preguntarse, porqué Borchetta le vendió a Braun sabiendo de la enemistad que tenía con Swift. Cuestiones de ética, egos y negocios de cada quien.

Sobre esto último, el compositor peruano Patrick Romantik opina que si bien se actuó dentro del marco legal, es cuestionable “la actitud vil y patanesca que tuvo la disquera”.

“Me identifico con Taylor, no lo he pasado pero lo he visto pasar con muchos artistas que la disquera firma y luego los deja abandonados, engavetados y no los quiere soltar porque los tiene bajo contrato a pesar de que no hacen nada con ellos”, sostiene.

Scooter en la actualidad

Inmerso actualmente en su papel de CEO del grupo coreano Hybe, a quien le vendió en 2021 su empresa Ithaca Holdings, Scooter Braun ha dejado un tanto de lado su papel de las estrellas, razón por la que posiblemente sus representados hayan optado por comenzar a dejar a este reciente divorciado padre de familia.

Si Justin Bieber lo termina dejando, lo sabremos pronto seguramente. Por lo pronto, es un hecho que J Balvin, Idina Menzel, Carly Rae Jepsen, BabyJake, Asher Roth, Demi Lovato y Ariana Grande ya no son parte de su catálogo. Pero así como algunos se van, otras estrellas llegan como el rapero Kalii y el puertorriqueño Ozuna.

La moraleja de esta historia, en todo caso sería, lee y asesórate bien al firmar el contrato.