La ONU ha dicho en varias oportunidades que la acción principal que podemos tomar para evitar catástrofes relacionadas a la elevación de temperatura y ponerle un alto al calentamiento global es cambiar a una dieta vegana.
La ONU ha dicho en varias oportunidades que la acción principal que podemos tomar para evitar catástrofes relacionadas a la elevación de temperatura y ponerle un alto al calentamiento global es cambiar a una dieta vegana.
Roger Loayza

Intenté evitar hablar sobre los incendios en Australia hasta el momento porque quise mantener un ánimo positivo ya que empezábamos un nuevo año. Desafortunadamente, me ha sido imposible. Las imágenes son aterradoras, y lo que podría parecer una película apocalíptica es real, y solo se pone peor. Hace unos días lloré por unos minutos al ver la foto de un canguro pequeño calcinado, impedido de escapar de las llamas al verse atrapado por un cerco de alambre. Mientras escribo estas líneas recordar esa escena me sigue produciendo lágrimas. Los videos de koalas pidiendo agua, canguros desorientados en un éxodo masivo, y demás animales que están sufriendo las consecuencias de estos incendios, conmueven al mundo entero, recolectando likes, caritas tristes y plegarias. Reafirmo el mensaje que compartí cuando ocurrieron los incendios en la selva amazónica: el estar conscientes del problema y reaccionar emocionalmente es un primer paso, pero no es suficiente.

Ganado intenta escapar de un incendio. Imagen del 5 de enero de 2020 en Australia (Foto: AFP)
Ganado intenta escapar de un incendio. Imagen del 5 de enero de 2020 en Australia (Foto: AFP)

Aparte de las donaciones que se pueden hacer a las diferentes entidades internacionales que están tratando de ayudar, existen pasos en nuestro día a día que generarían un cambio mayor. Si bien los incendios forestales en Australia no son novedad, y sus causas varían desde cigarillos mal apagados, caídas de rayos, y la manera cómo se despejan terrenos para utilizarlos para la industria agrícola y ganadera, la situación se ha agravado esta vez por la falta de lluvia, el clima extra seco, olas de calor (llegando a un pico histórico este año pasado) y demás consecuencias de lo que viene a ser el absurdamente cuestionado cambio climático.

La ONU ha dicho en varias oportunidades que la acción principal que podemos tomar para evitar catástrofes relacionadas a la elevación de temperatura y ponerle un alto al calentamiento global es cambiar a una dieta vegana. Así es, la acción número uno. ¿Por qué? Porque entre otras razones se dejarían de talar árboles para crear espacios de crianza de ganado o para sembrar soya que alimente a este ganado (en vez de alimentar humanos directamente y así de paso empezar a acabar con el hambre mundial). También por la cantidad de agua que consume la industria ganadera. Se necesitan 15,000 litros de agua para producir un kilo de carne y 1,000 litros para producir un litro de leche. En Australia el 67% del agua es utilizada para la industria agrícola, de la cual 43% es utilizada en animales destinados a producir carne y leche. Cambiar a una dieta vegana es una acción que podemos tomar nosotros en nuestras casas ipso facto y una cuyo impacto sería mayor al de cambiar a un auto eléctrico o reducir nuestros viajes en avión.

Se necesitan 15,000 litros de agua para producir un kilo de carne y 1,000 litros para producir un litro de leche.
Se necesitan 15,000 litros de agua para producir un kilo de carne y 1,000 litros para producir un litro de leche.

Cuando sucedieron los incendios en la selva amazónica hice un pedido a mis amigos y aquí lo reitero. A los que tienen restaurantes y negocios de comida, sería una gran contribución que empiecen a ofrecer alternativas veganas y traten de reducir las opciones con carne. A mis amigos que hacen branding y manejo de imagen de marcas, si van a estar lamentándose por lo que ocurre como consecuencia de la industria de la carne, mejor no acepten trabajos relacionados a ellos. Al hacerlo se vuelven cómplices, porque todos sabemos que tanto la industria de la carne como la industria láctea no serían nada sin el marketing al que tanto tienen que recurrir para hacernos creer que son nutritivos, necesarios y que sus vacas viven felices en praderas verdes con cielos azules. Y a mis amigos que rezan porque llueva en Australia, está muy bien unirse en cadenas de oración y pensar que la mente lo puede todo, pero lamentablemente no son suficiente ante la gravedad de las circunstancias. Es más, son el reflejo de nuestra constante búsqueda y preferencia porque alguien “nos salve” y no tener que incomodarnos tomando acción por nuestras propias manos, y así poder seguir dándole más ‘caritas tristes’ a las noticias sobre los desastres medioambientales. Todo eso mientras masticamos una hamburguesa.

A los que tienen restaurantes y negocios de comida, sería una gran contribución que empiecen a ofrecer alternativas veganas y traten de reducir las opciones con carne.
A los que tienen restaurantes y negocios de comida, sería una gran contribución que empiecen a ofrecer alternativas veganas y traten de reducir las opciones con carne.

Por último, cambiar a una dieta vegana redefiniría nuestra moral y nos haría más consecuentes con nuestra supuesta “humanidad”. Van 500 millones de animales muertos en los meses que van de este incendio, un número que nos tiene a todos consternados, pero esa cifra palidece en comparación si tomamos en cuenta que diariamente mueren 3 billones de animales por la industria alimenticia. Pero claro, las vacas y los chanchos no nos parecen tan adorables como los koalas. Piénsenlo: ese cerco de alambre que retuvo al canguro bebé pudo fácilmente pertenecer a una granja. Nuestras elecciones hacen la diferencia.

Dónde ayudar:

WIRES

ANIMALS AUSTRALIA

GOFUNDME de ELLEN DEGENERES