El principal caso es el de Samantha Geimer. Según confiesa la víctima, en 1977 Roman Polanski fotografió desnuda a la actriz cuando ella tenía 13 años, en una sesión de fotos privada.
El principal caso es el de Samantha Geimer. Según confiesa la víctima, en 1977 Roman Polanski fotografió desnuda a la actriz cuando ella tenía 13 años, en una sesión de fotos privada.
Pedro Suárez Vértiz

. Su vida, directa o indirectamente, ha sido vinculada al cine, el rock y, cómo no, a las páginas policiales. Este nada desapercibido director de cine es de ascendencia judía. Su madre murió en un campo de concentración en Polonia, en donde él y su familia fueron arrestados por los nazis. Aquella temprana tragedia lo llevó a dirigir El pianista, película que le dio un Óscar como mejor director en el 2003. Pero Polanski no fue a recibirlo: si pisaba Estados Unidos, sería arrestado por violador. Aun así, el director parisino de nacionalidad franco-polaca continuó dirigiendo películas en Europa, obviando sus denuncias por abuso sexual.

Recordemos que, en los años 60, la actriz Sharon Tate, esposa de Polanski, fue brutalmente asesinada por ‘La Familia’, secta liderada por Charles Manson, uno de los criminales más mediáticos del siglo XX. Sharon Tate llevaba en su vientre a su primogénito, quien tampoco sobrevivió a la masacre en su vivienda de Cielo Drive, en Los Ángeles. El título de la canción de los Beatles, Helter Skelter, pintado en las paredes de la casa con la sangre de las víctimas y el reciente estreno de El bebé de Rosemary, película de corte diabólico dirigida por Polanski, convirtieron al cineasta en una especie de leyenda negra instantáneamente.

Más de 50 años después, el último viernes del mes pasado, se celebró la 45 ceremonia anual de los Premios César, que homenajean las mejores películas del cine francés. En esta gala, la polémica empañó las 12 nominaciones que recibió Roman Polanski. Centenares de manifestantes se conglomeraron a las afueras del establecimiento para protestar en contra de la ceremonia con carteles escritos con la palabra “Violanski”. Y es que el director ha sido acusado más de una vez de abusos sexuales contra mujeres, entre ellas menores de edad.

El principal caso es el de Samantha Geimer. Según confiesa la víctima, en 1977 Roman Polanski fotografió desnuda a la actriz cuando ella tenía 13 años, en una sesión de fotos privada. Por alguna razón entrelazada en la confusión que tenía la menor, se llevó a cabo una segunda sesión de fotos privada entre el director y la actriz en la casa de Jack Nicholson, mientras el actor estaba de viaje. Se le invitó champán a Samantha y esta vez la adolescente no solo terminó desnuda nuevamente, sino que Polanski la forzó y violó.

Samantha recuerda haber tratado de resistirse pero los intentos eran inútiles. Roman Polanski fue acusado de cinco cargos, entre los cuales figuran violación por uso de drogas, perversión y suministro de una sustancia controlada a una menor. Polanski negó todo y declaró que Samantha jamás demostró señales de rechazo sexual. Pero luego optó por aceptar una declaración de culpabilidad que lo absolvía de los cargos para ser acusado por practicar relaciones sexuales ilegales con una menor.

A las pocas horas de ser sentenciado, Roman Polanski tomó un vuelo a Francia y desde ese día no ha vuelto a pisar tierras norteamericanas, donde solo lo espera la cárcel.

Valentine Monnier, modelo y actriz francesa, confesó el año pasado que Roman Polanski la violó “de manera violenta” en 1975, cuando ella tenía 18 años, en el chalet del director en Gstaad, Suiza, lugar donde Polanski vacacionaba. Valentine confiesa que durante la violación “pensó que se iba a morir”. El problema recae en que la confesión de Valentine se dio recién el pasado noviembre, por lo que el abogado de Polanski alegó: “Quiero recordar a todos que estas acusaciones se relacionan con eventos que tienen 45 años”. Deploró la publicación de estas acusaciones en Le Parisien en la víspera del lanzamiento de la película y sugirió que se trata de un saboteo a la última película del acusado: J’accuse, que generó las 12 nominaciones mencionadas.

La actriz Adèle Haenel abandonó la ceremonia cuando se anunció al franco-polaco como mejor director. “¡Viva la pedofilia!”, gritó. Haenel es sobreviviente de abusos sexuales por parte de otro director cuando era adolescente. La traumática experiencia que vivió conmovió al movimiento #MeToo. Días previos a los Premios César, Adèle denunció: “Reconocer a Polanski es escupirles en la cara a todas las víctimas. Es decir que violar a las mujeres no es tan malo”.

Con las recientes sentencias a Bill Cosby y Harvey Weinstein por delitos sexuales, Polanski, de 86 años, considerado uno de los mejores cineastas de todos los tiempos, es la celebridad acusada de abuso sexual más inatrapable del mundo. //

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