El desierto de California, en Ica, se convirtió en el punto de reunión de los amantes de los vehículos todoterreno. Del 15 al 17 de noviembre, más de 1.400 participantes dejaron todo en una de las mejores zonas de dunas del mundo. (Foto: Luis Miranda)
El desierto de California, en Ica, se convirtió en el punto de reunión de los amantes de los vehículos todoterreno. Del 15 al 17 de noviembre, más de 1.400 participantes dejaron todo en una de las mejores zonas de dunas del mundo. (Foto: Luis Miranda)
Luis  Miranda

Periodista

La duna parecía un furioso hormiguero a lo lejos. Cerca de 800 vehículos y 1.500 pilotos y copilotos salpicaban de colores la pared occidental de la gran teta parda de unos 400 metros de altura.

Un helicóptero revoloteaba como una mosca melosa. En su interior, Michael Zevallos grababa el inusual espectáculo y tomaba la foto oficial. Abajo, Pancho León, uno de los campeones del último Dakar, no ocultaba su alegría.

“Mira esta cantidad de participantes. Es la fiesta más grande de off road en el Perú”, nos dijo quien ha recorrido cinco países de África en 4x4 y conoce como la palma de la mano las rutas más inverosímiles del territorio nacional.

El líder de Altaruta 4x4 había conseguido llevar a cabo el Raid de Ica, que no es una competencia para destrozar el desierto, sino una reunión de los aficionados a toda la gama de vehículos todoterreno (desde camiones 4x4 hasta motos) para realizar una serie de paseos en circuitos autorizados. La finalidad es unir a la comunidad de fanáticos, que en el Perú ha crecido de manera exponencial.

El anterior raid convocó a 500 personas y esta vez el número se triplicó.

El campamento ofrecía todo para una buena convivencia: desde foodtrucks, zona de carpas y un equipo de rescate y primeros auxilios. (Foto: Luis Miranda)
El campamento ofrecía todo para una buena convivencia: desde foodtrucks, zona de carpas y un equipo de rescate y primeros auxilios. (Foto: Luis Miranda)

Mil quinientas personas acampando, compartiendo experiencias y celebrando con el grupo Bareto en la noche final, luego de tres días de recorrer las dunas más hermosas del país: el desierto de California, en Ica. Esa noche el baile tuvo como combustible generosas porciones de chancho al palo.

El campamento –ubicado en los circuitos de Adrenarena– tenía de todo para una buena convivencia: foodtrucks, comedor, escenario, exposiciones de vehículos y cientos de carpas donde los equipos intercambiaban experiencias.

También había un equipo de rescate y primeros auxilios. Y el helicóptero no solo estuvo designado para grabar videos, sino para llevar médicos de emergencia, de haberlo requerido. Y es que aunque no se trataba de un rally, el Raid de Ica podía sorprender con sus dificultades técnicas a los más bisoños.

“Lo interesante de las dunas peruanas es su forma piramidal en vez de redonda. Entonces, uno nunca sabe lo que viene después de la cumbre. Quizás una pendiente de un metro o un abismo de 150 metros”, señala Francesco León, parte de la organización.

No solo participaban expertos, sino familias enteras. Por cada auto atollado o averiado había varios voluntarios que acudían al rescate. Luego de completados los circuitos, una de las tareas fue detectar focos de basura y dejar todo más limpio de lo que se encontraba. Desgraciadamente, autoridades pasadas permitieron el desatino de convertir algunas zonas de este espectacular desierto en basureros al aire libre.

Una de las participantes del Raid fue Carmen Gómez Coello, una dama limeña que conducía sola una todoterreno blanco, desafiando las miradas de los varones. Y es que ‘dunear’ se ha convertido en un verbo que encierra la emoción de poner a prueba el poder de la máquina, pero también la pericia del piloto en terrenos complicados.

Se inscribieron 42 grupos de offroaders en vehículos como cuatrimotos, UTV, camionetas y otros. Algunos de esos grupos tenían los siguientes nombres: Cazadunas, Cheleros Off Road, Chancheros 4x4, Hijos de Ruta, Team Muy Muy y un largo etcétera.

Algunos, apenados por la mudanza del Dakar a otro continente, encontraban aquí un arenoso consuelo.

La forma piramidal (y no redonda) de las dunas peruanas las hace muy atractivas para los recorridos en vehículos todoterreno. (Foto: Luis Miranda)
La forma piramidal (y no redonda) de las dunas peruanas las hace muy atractivas para los recorridos en vehículos todoterreno. (Foto: Luis Miranda)

Según Pancho León, el incremento de la venta de vehículos 4x4, SUV y pickups ha permitido la crecida de este tipo de turismo en un 30%, desde el 2012. “Se ha convertido en una especie de mística que crece y crece; une familias y amigos”.

Pancho recomienda empezar este deporte con un curso de manejo para aprender las técnicas y las reglas de seguridad y respeto al entorno.

Para el Raid de Ica del 2020 se espera superar las expectativas. Entonces las instalaciones de Adrenarena y alrededores volverán a convertirse en una especie de versión peruana de Mad Max: puros locos corriendo por el desierto. //

SEPA MÁS

Al salir del asfalto se requieren técnicas especiales de manejo. La posibilidad de ingresar a terrenos inhóspitos formados por capricho de la naturaleza obliga a los conductores a tener en claro tres factores:

1: Conocimiento del vehículo (caja reductora, ángulos de ataque y salida, entre otros detalles).

2: Conocimiento del terreno y técnicas especiales para atravesar desiertos, sortear dunas o cruzar lodazales.

Algunas escuelas oficiales:

Alta Ruta 4x4 ->

Doble Tracción ->

Lima Off Road ->

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