Rafaella León

Pocos hoteles en el mundo pueden darles a sus huéspedes dos opciones de llegar a destino, dependiendo de la estación del año y de la vigorosa presencia de un río. Entre abril y diciembre, el río Supe deja pasar hacia La Empedrada Lodge, por la ruta Caral-Las Minas. Entre enero y marzo, temporada de lluvias, ese mismo río obliga a usar el desvío a la carretera de Sayán (a la altura del km 154 de la Panamericana Norte). En este caso, nos esperan 30 minutos de trocha intensa pero afirmada, y un paisaje de desierto, sobrecogedor.

Cualquiera de las dos alternativas —por tramos sin señal de GPS, pero con permanente seguimiento del hotel— nos conduce a una casona hotel, mimetizada con el paisaje natural, en pleno valle de Caral. De hecho, el centro arqueológico descubierto por Ruth Shady en 1997 se encuentra a unos 25 minutos de La Empedrada. De ahí que los visitantes más frecuentes sean extranjeros —turistas y también estudiosos— ansiosos por conocer la cultura precerámica más antigua de América. Incluso, es parada estratégica de turistas en su ruta hacia Huaraz.

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La casona data de la década del 50, cuando era un fundo de algodón. Décadas más tarde, sus dueños tenían criaderos de cerdos y otros animales de corral, y luego despegaron esa zona como pioneros de la agroexportación de mandarinas, granadillas y paltas. Las crisis dieron paso al remate del fundo y fue así que, en la primera década del siglo XXI, un joven administrador limeño empezó a soñar con un fundo hotel en ese lugar.

La mayoría de trabajadores del lodge es gente del pueblo vecino, peñico, comprometida con el despegue de caral. Lily Lastre, una de las magníficas cocineras, en plena cosecha en el fundo.
La mayoría de trabajadores del lodge es gente del pueblo vecino, peñico, comprometida con el despegue de caral. Lily Lastre, una de las magníficas cocineras, en plena cosecha en el fundo.

“Fue una apuesta por Caral, cuando nadie lo conocía y nadie más lo promocionaba”, nos cuenta Angelo Pinasco. De hecho, había quienes le decían que tener un hotel en ese valle sería un fracaso; otros, más bien que sería un “golazo”. A él le encantaba el campo, iba todas las semanas, empezó a conocer a la gente del lugar, a contratarlos, a convivir con ellos. Los hizo parte de este mismo sueño. Primero construyó cuatro habitaciones, luego ocho, y poco a poco fue creciendo hasta contar con 22, rodeadas de bellísimas vistas al valle. Siempre le gustó el diseño y la decoración, y eso se nota en el cuidado arquitectónico y estético del lugar. “Logré identificar quiénes apostaban por este proyecto, gente de la zona. Entre ellas, una arquitecta de Huacho, muy comprometida. La mejor cocinera del pueblo está a cargo del menú de nuestro restaurante, célebre por su sazón”.

Angelo Pinasco, administrador de empresas enamorado del valle de Caral y su potencial turístico.
Angelo Pinasco, administrador de empresas enamorado del valle de Caral y su potencial turístico.

Sin embargo, el camino para levantar La Empedrada estuvo, como su nombre lo dice, plagado de obstáculos. “Yo decía ‘Caral’, y nadie lo conocía. Ha costado muchísimo que hoy sea una opción turística”. En el 2018, Angelo estuvo en una feria de turismo en Madrid. Al stand solo se acercaban las personas cuando exclamaba “Machu Picchu”. Recién allí, con toda su atención, introducía la enigmática Caral y La Empedrada, el mejor lugar para hospedarse, como una experiencia, más que como una propuesta de lujo.

La oferta gastronómica de La Empedrada es de primera. La palta es la reina en muchos platillos.  Al lado, la arquitectura vanguardista del lodge —a cargo de arquitectos locales— se adapta muy bien al paisaje.
La oferta gastronómica de La Empedrada es de primera. La palta es la reina en muchos platillos. Al lado, la arquitectura vanguardista del lodge —a cargo de arquitectos locales— se adapta muy bien al paisaje.

Con la pandemia comenzó a recibir a mucha gente de Lima, que llegaba a quedarse durante la semana, buscando salir, trabajar virtualmente. “El contacto con la naturaleza es parte de nuestra propuesta, no estás en un hotel encerrado, los cuartos están bien integrados al paisaje”. Incluso el gran comedor está al aire libre, de ahí que fuera fácil adaptarse a los protocolos sanitarios.

Alrededor de La Empedrada hay 22 asentamientos arqueológicos, cinco de ellos en terrenos del fundo. Todos están correctamente señalizados, como zona intangible.
Alrededor de La Empedrada hay 22 asentamientos arqueológicos, cinco de ellos en terrenos del fundo. Todos están correctamente señalizados, como zona intangible.
/ EDITORES FOTO > RICHARD HIRANO

En su objetivo de seguir promocionando Caral, Angelo logró organizar unos festivales gastronómicos con platos hechos a base de ingredientes que hace miles de años consumían los propios habitantes del lugar. Un reconocido chef utilizó anchoveta, conchas, machas, calabaza, camote y palta, entre otros alimentos, para crear el menú gourmet degustación. En esos almuerzos, la invitada de honor era la doctora Shady, quien explicaba a los asistentes todo sobre esta cultura.

A punta de ingenio, el paraíso de Angelo completa la experiencia Caral de principio a fin. //

Además…
Los tips

¿Cómo llego?

EMPEDRADA LODGE (asociado a la cadena de hoteles @casaandina) se encuentra ubicado a solo 20 minutos de la civilización más antigua de América, Caral y aproximadamente a 3 horas y media (200 Km) al norte de Lima.

¿Dónde comer?

En ruta, parar en Del Pino, a la altura del km 77,5 de la Panamericana Norte. Buenos chicharrones, tamales y dulces típicos. Dentro del lodge, el restaurante ofrece una exquisita carta con insumos cultivados en el lugar.

Información

Centraldereservas@casa-andina.com.pe y  www.casa-andina.com. Teléfono: 01 3916500. Instagram: empedrada_

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