Víctor Tarazona estudió pastelería en Le Cordon Bleu. Decidió crear tu propio laboratorio pastelero al cual llamó 'Sugarlab'. "Siempre tratamos de hacer algo distinto", cuenta el chef pastelero que ahora incursiona en el hiperrealismo. (Foto: Archivo Personal Víctor Tarazona)
Víctor Tarazona estudió pastelería en Le Cordon Bleu. Decidió crear tu propio laboratorio pastelero al cual llamó 'Sugarlab'. "Siempre tratamos de hacer algo distinto", cuenta el chef pastelero que ahora incursiona en el hiperrealismo. (Foto: Archivo Personal Víctor Tarazona)
Vanessa Cruzado Alvarez

A los ocho años, Víctor Tarazona tuvo un acercamiento real a lo que se convertiría en su actual profesión. Había crecido entre harinas, mantequillas, fudge y fondant, pero fue a esa edad, cuando su padre perdió su trabajo y su madre preparaba postres a modo de generar ingresos, que entabló un fuerte vínculo con la . Por ese entonces, la familia vivía en Chimbote. Víctor y su madre hacían los postres en la madrugada para después venderlos en quiscos, alrededor del colegio y algunas tiendas. “Muchas de esas recetas que hacía en esa época las hacemos hoy. El pionono, las empanadas, enanitas. Un montón de postres que son recetas suyas”, rememora.

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Estudió cocina en el Instituto Gastronómico D’Gallia y posteriormente pastelería en Le Cordon Bleu. Emprendió su propio negocio en la casa de sus padres, allá en el norte, en 2014, preparando tortas de chocolate, cupcakes y macarrones. Un año después volvió a Lima a sentar bases del laboratorio que daría vida artística a sus pasteles: Sugarlab. “Tuvimos un local por dos años un edificio de cuatro pisos en Miraflores y luego nos pasamos al frente donde está la sede actual”.

La madre de Víctor Tarazona fue una inspiración para él. Varias de sus recetas, cuenta, se usan en Sugarlab. En la foto sostiene una flor  navideña en masa de azúcar. (Foto. Sugarlab)
La madre de Víctor Tarazona fue una inspiración para él. Varias de sus recetas, cuenta, se usan en Sugarlab. En la foto sostiene una flor navideña en masa de azúcar. (Foto. Sugarlab)

El arte siempre fue un atractivo para Víctor. Quiso llevarlo como carrera universitaria pero la oferta de ese entonces no se lo permitía. Decidió, entonces, mezclarlo con lo que sabía hacer: postres. “Fue yendo de a pocos. Hemos llegado al punto que ahora hacemos hiperrealismo, esculturas en tortas, tenemos nuestra propia marca de chocolate para modelar que es como si fuera arcilla y puedes pintar con productos comestibles. La gente fue aceptándolo mucho hasta el punto de que se convirtió en un negocio rentable”.

"Buddy es un ícono es una inspiración de todos los que hacemos tortas personalizadas. Tomo muy bien [la comparación con el 'Cake Boss']. Siempre me ha gustado marcar mi camino con las cosas que hago", dice Víctor Tarazona, chef pastelero y fundador de Sugarlab. (Foto: Sugarlab)
"Buddy es un ícono es una inspiración de todos los que hacemos tortas personalizadas. Tomo muy bien [la comparación con el 'Cake Boss']. Siempre me ha gustado marcar mi camino con las cosas que hago", dice Víctor Tarazona, chef pastelero y fundador de Sugarlab. (Foto: Sugarlab)

CREATIVIDAD Y PANDEMIA

Durante la primera cuarentena, Víctor decidió dictar clases gratuitas de recetas para que el público pueda hacerlas desde casa. “Me gusta mucho hacer videos y ya venía dos años estudiando. Había comprado cámaras, reflectores y hacía la edición de mis propios videos. Cuando me tocó quedarme solo y trabajar en esto, fue como anillo al dedo porque estaba preparadísimo”. Luego brindó talleres virtuales donde aprovechó sus conocimientos para poder capacitar a la gente con precios simbólicos. Ahora se ha convertido en una escuela en línea de pastelería y decoración de tortas. “Ya tenemos más de 200 videos. Eso me ayudó a pagarle a mi personal todos los meses que estuvimos en aislamiento. Ha sido gracias al esfuerzo y gratitud de la gente que hemos podido avanzar”.

(Foto: Sugarlab)
(Foto: Sugarlab)

Recientemente, abrió un grupo de colaboradores en Facebook, donde brinda beneficios exclusivos a los participantes como: clases en vivo, sorteos privados, talleres en línea de técnicas de decoración y consejos de emprendimiento. “Con estas clases algunos lograron generar algunos ingresos extra para ellos y su familia en un momento tan complicado como este”.

Sugarlab continúa innovando. Como parte de este crecimiento, han decidido incursionar en la importación de materiales y artículos de pastelería exclusivo para decoración de tortas.

MAKING OF

“El cliente hace el pedido. Nos da su idea y en base a eso diseñamos un boceto. Tiene todos los detalles de sabor, relleno y color en base a nuestra lista. Esa orden de compra pasa al área de producción donde se hacen las tortas según la forma que quieran. Una vez lista para decorar, va al área mencionada. Tenemos un equipo que cubre en fondant, esculpe chocolate o pinta y demás. La mayoría de los pedidos lo hace el equipo en conjunto”, cuenta Víctor. El equipo está conformado por 12 personas.

(Foto: Sugarlab)
(Foto: Sugarlab)

“Si tuviera que hacer una torta de inicio a fin: una sencilla tomaría 2 días de trabajo. Un día de producción y otro día de decoración. Si tiene un muñeco, toma aproximadamente 4 horas dependiendo de cuán elaborado sea. Con las hiperrealistas es un día de producción y también toma 2 a 3 días terminarla”.

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SEPA MÁS

En esta nueva cuarentena, Víctor ofrece clases gratuitas y recetas desde su cuenta de Facebook. Los interesados en repostería puedan aprender nuevas técnicas en



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