Diego Boneta como Luis Miguel  junto a una actriz interpretando a Michelle Salas. Foto: Netflix
Diego Boneta como Luis Miguel junto a una actriz interpretando a Michelle Salas. Foto: Netflix
Gabriela Machuca Castillo

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No terminábamos de digerir el capítulo uno de la segunda temporada de , cuando liberó hábilmente el segundo y nos dio la chance de ver ambos de corrido. Algo es seguro, las búsquedas en Internet sobre los pasajes de la vida del cantante más hermético de Hispanoamérica revelados en este episodio lloverán en los próximos días. De igual manera, las repeticiones de sus canciones en Spotify, especialmente las del disco “Aries” (1993), que probablemente van a encabezar, casi 30 años después, las listas de las más escuchadas. Así ha ocurrido, así ocurrirá.

Pero, a lo que nos compete. A continuación, lo mejor, lo más ‘flojo’ y lo inesperado del capítulo 2.

LO MEJOR

1. “Hasta que me olvides”

El ‘gancho’ de culminar ciertos capítulos hilvanando el relato con algún hit de Luis Miguel funcionó perfectamente en la primera temporada de la serie. Cabe recordar lo que pasó con “Culpable o no”, que hasta fue entonada en las tribunas donde se alojaban las barras mexicanas que alentaban a su selección en el Mundial de Fútbol de Rusia 2018. Bien, este segundo capítulo hace lo propio con “Hasta que me olvides”, escrita por el entrañable Juan Luis Guerra.

Dato al margen, pero no menor: en la serie es Patricio Robles, un promotor de la disquera WEA y futuro manager del artista, quien “descubre” este extraordinario tema en un cassette olvidado. Es él quien termina recomendándolo para su inclusión en el disco Aries. Esto, de hecho, no habría ocurrido así. Pero, claro, es un recurso narrativo lícito en un show basado en hechos reales, pero con licencia para crear en beneficio del producto final. Lo cierto es que, según testimonio del actor y conductor mexicano Jorge “el burro” Van Rankin, gran amigo de Luis Miguel en su juventud, sería el mismo Sol de México quien presenciaría el momento en que el dominicano compone la canción, nada más y nada menos, que en una servilleta. Ocurrió a fines de los noventa durante un almuerzo en el que estuvieron todos en casa de Jaime Camil Garza.


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2. La escena en que Luis Miguel decide dejar de buscar a su madre

Era necesario que la línea argumental referida al drama de la madre desaparecida terminara en los primeros episodios de la segunda temporada para que el show pudiera seguir avanzando con otros nudos. Y así ha sido (salvo alguna sorpresa más adelante). Es 1992 y el cantante buscó a su madre sin descanso por seis años. Con la duda de saber si ella estaba enterrada en el jardín de la casa madrileña de Las Matas, donde Luisito Rey la habría asesinado en complicidad con su tío Tito, él decide dejar de buscar luego que viera a su pequeño hermano Sergio revisando un video en el que aparecen los padres de ambos cuando todo era felicidad. “¿Se querían mucho, verdad?”, pregunta el personaje de Sergio. Y, entonces, el cantante, llorando, le miente y le dice que sí. En conversación con Hugo López, después, le diría a este que su madre habría querido que siga con su vida y que se iba a quedar con la esperanza de volverla a ver algún día.

3. La escena del hospital y una línea que devela una profunda soledad

Es el año 2005 y el cantante se encuentra internado pues ha sufrido una accidente durante un concierto en Perú que le ha hecho perder parte del oído. Su manager Mauricio Ambrosi le pregunta en un momento: “¿Quieres que llame a alguien?” Y él, entre fastidiado y resignado le replica: “¿A quién…?”. Esa sola frase evidencia ya la situación de soledad instalada, dicen sus biógrafos, durante toda la madurez.

4. El drama del tinnitus

Son varias las escenas en que se ve al personaje interpretado por Boneta siendo aquejado por aquel pitillo que suelen escuchar quienes padecen de un trauma auditivo incurable, como le pasa en la vida real al cantante. Aquello explicaría su decisión permanente de beber alcohol por esa época.

(Foto: Captura/Netflix)
(Foto: Captura/Netflix)
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LO PEOR

1. Erika desaparece sin pena ni gloria

El romance entre Luis Miguel y Erika Camil fue uno de los ejes temáticos más importantes de la primera temporada. Sin embargo, en este segundo capítulo puede verse cómo ellos deciden tomar caminos separados sin mucho aspaviento o profundización.

La actriz Camila Sodi interpretando a Erika Camil en la segunda temporada. (Foto: Netflix)
La actriz Camila Sodi interpretando a Erika Camil en la segunda temporada. (Foto: Netflix)

2. Mucho tiempo a Patricio Robles

Patricio Robles es un nuevo personaje, el mismo que eventualmente se convertirá en manager del artista. Se lo muestra como un hombre hábil, pero ambicioso y sin límites. Tal vez la intención es presentarlo a la audiencia con detalle, pero creemos que se le dedica mucho tiempo del episodio.

LO INESPERADO

1. La visita a la pequeña Michelle Salas

Entre tanto drama se había perdido del radar a la hija que Luis Miguel tuvo con la actriz Stephanie Salas, Michelle. Es justamente en la última escena que se ve cómo él va a buscarla para conocerla, teniendo ella ya unos cuatro o cinco años. Esta cierra emotivamente el capítulo cuando ambos se funden en un abrazo.

Segundo capítulo, pues, bastante sólido. No decepciona. Esperemos continúe por ese camino.//


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