El ‘antarpaat’ es un momento crucial en una boda hindú. Los novios no se han visto durante toda la ceremonia y, cuando la tela caiga, comenzarán una vida juntos. (Foto: Anthony Niño de Guzmán)
El ‘antarpaat’ es un momento crucial en una boda hindú. Los novios no se han visto durante toda la ceremonia y, cuando la tela caiga, comenzarán una vida juntos. (Foto: Anthony Niño de Guzmán)
Vanessa Romo

Jayanth Channagiri y Deepthi Suresh acaban de cumplir tres meses de casados. Ahora viven juntos en la ciudad francesa de Grenoble, con los Alpes como paisaje. Guardan muy cerca el recuerdo del 9 de noviembre pasado, cuando los rodeaban hasta 800 personas en la localidad india de Bangalore. Esa fue la fecha oficial de su boda, pero las fiestas tenían varios días de haber comenzado. A través de este breve recorrido fotográfico de uno de sus invitados, el fotógrafo peruano Anthony Niño de Guzmán, Deepthi y Jayanth nos permiten conocer cómo se celebra el amor en el sur de Asia.

Vivir juntos en Francia fue el primer motivo que tuvieron para casarse. Jayanth, doctor en Física y con siete años en el país europeo, conoció en Singapur a Deepthi, analista de ciencia de datos, hace más de dos años. Continuaron la relación a distancia hasta que en mayo del año pasado decidieron hablar con sus familias: era momento de estar juntos en una misma ciudad. Las familias solo estarían de acuerdo si se casaban. Fueron al astrólogo y, luego de mirar las fechas de nacimiento de los novios, el calendario lunar y la alineación de las estrellas, este decidió el día y la hora que deberían unirse.

En la boda de Deepthi y Jayanth, como en la mayoría de bodas hindúes, se siguen rituales que resaltan la importancia de las familias en el matrimonio. Este que vemos en la foto sucedió un día antes del evento central, en el cual los familiares se enlazaban a través de una cuerda.  (Foto: Anthony Niño de Guzmán)
En la boda de Deepthi y Jayanth, como en la mayoría de bodas hindúes, se siguen rituales que resaltan la importancia de las familias en el matrimonio. Este que vemos en la foto sucedió un día antes del evento central, en el cual los familiares se enlazaban a través de una cuerda. (Foto: Anthony Niño de Guzmán)
Uno de los momentos que involucran al novio es el lavado de pies por parte de los padres de la novia. Se hace con leche y miel en cuanto entra a la ceremonia. (Foto: Anthony Niño de Guzmán)
Uno de los momentos que involucran al novio es el lavado de pies por parte de los padres de la novia. Se hace con leche y miel en cuanto entra a la ceremonia. (Foto: Anthony Niño de Guzmán)

Todo empezó tres días antes de la ceremonia, con las reuniones que el círculo cercano de Deepthi y Jayanth habían planificado para cada uno de ellos, en preparación para la boda. En el caso de la novia, las mujeres realizan con ella el ‘mendhi’, una forma de decoración en los brazos y manos que se hace con henna y que nació cuando no había maquillaje. El día de la ceremonia, los rituales se multiplican. Los familiares tienen regalos para la novia y el novio, a quienes reciben por separado con flores y pinturas. Ellos están prohibidos de verse hasta el momento indicado. Jayanth cuenta que, cuando ingresó al recinto, los padres de Deepthi ya lo esperaban para lavarle los pies con leche y miel. Es una señal de respeto al nuevo integrante del clan.

Cuando por fin deben verse, son ubicados frente a frente, con una tela blanca en medio de ellos. La tela baja y los novios están listos para sellar la unión. No se intercambian anillos como en Occidente, sino collares y joyas en los dedos del pie. Agradecen a los siete dioses dando siete vueltas alrededor de una fogata. Comen y bailan con los cerca de 800 invitados en una boda que, en promedio, para una familia de clase media, puede costar hasta US$ 30 mil. Luego de eso, llega la despedida. Han complacido a todos y, a diferencia de muchos otros matrimonios, este no tuvo un arreglo previo entre familias: se dio por voluntad y amor. Ahora es momento de construir una historia lejos de la India. //

En las bodas del sur de la India se acostumbra usar una hoja de plátano como recipiente, en el cual se van ubicando los ingredientes cocidos como el arroz, las tortillas y las salsas. Los comensales deberán comer con la mano derecha y no usar el dedo índice.  (Foto: Anthony Niño de Guzmán)
En las bodas del sur de la India se acostumbra usar una hoja de plátano como recipiente, en el cual se van ubicando los ingredientes cocidos como el arroz, las tortillas y las salsas. Los comensales deberán comer con la mano derecha y no usar el dedo índice. (Foto: Anthony Niño de Guzmán)
Las celebraciones de un matrimonio duran al menos dos o tres días. Se reciben entre 600 y 800 invitados durante todo ese tiempo. Algunos visten trajes tradicionales, mientras que otros usan ropa occidental. (Foto: Anthony Niño de Guzmán)
Las celebraciones de un matrimonio duran al menos dos o tres días. Se reciben entre 600 y 800 invitados durante todo ese tiempo. Algunos visten trajes tradicionales, mientras que otros usan ropa occidental. (Foto: Anthony Niño de Guzmán)

EL LENTE

Anthony Christian Ramírez Niño de Guzmán es un fotoperiodista limeño de 30 años. Descubrió su pasión por las fotos hace una década, estudió fotografía profesional y desde el 2015 trabaja en el diario El Comercio, donde se ha destacado por su mirada sensible frente a hechos cotidianos.

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