Redacción Somos

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La Navidad reúne a toda la familia, pero son los integrantes más jóvenes de esta para quienes esta celebración es más especial por la esperanza de recibir el regalo ansiado.

A lo largo de las últimas décadas dichos obsequios fueron haciéndose cada vez más específicos, ya sea por la novedad que suponían para su tiempo o una ola masiva de popularidad promovida por la mercadotecnia. Cual fuera la razón, lo cierto es que los objetos que aparecen en esta lista fueron protagonistas indudables de las temporadas navideñas previas en nuestro país.

- ADIDAS TELSTAR -

Los años 70 fueron inolvidables para el fútbol peruano con sendas participaciones en los mundiales. Para muchos era un sueño jugar con la misma pelota con la que los cracks de la época –peruanos y extranjeros– maravillaban al aficionado común. El modelo Telstar dio lugar a la icónica imagen que hoy se tiene de un balón de fútbol y tuvo dos versiones que corresponden a México 70 y Alemania 74, respectivamente.

- CICCIOBELLO -

Nacido en italia en los años 60, este infante de juguete fue un regalo de cabecera para varias generaciones y solía estar presente en cumpleaños y navidades. Cicciobello ha seguido siendo una marca popular y continúa vendiéndose hasta el presente. Más allá de la progresiva sofisticación de sus accesorios, seguirá siendo reconocible por su cabellera rubia y sus ojos azules.

- WALKMAN -

El invento de Sony llegó a territorio peruano con la década de los 80 y trajo como gigantesca novedad lo que hoy parece algo descontado: llevar tu música a cualquier parte. Más adelante llegarían el Discman, el iPod y los smartphones con streaming musical, pero todo empezó con el Walkman y su reproductor de audiocassette.

- ATARI 2600 -

La primera aproximación de muchos al mundo de videojuegos y el gran objeto de deseo muchos niños y jóvenes de aquella época. Títulos propios y porteados de las arcade como “Frogger”, “Space Invaders” y “Pong” son parte de la cultura popular del final de los años 70 y la primera mitad de los 80.

- REPOLLOS -

Una serie de muñecas de origen estadounidense que se comenzó a fabricar en 1983. Tomo distancia de otros juguetes similares por su diversidad de presentaciones, que hacían sentir que cada pimpollo era ‘único’. También eran inconfundibles por su gran cabeza de plástico y amplios pómulos, que tenían como contraparte un cuerpo blando de tela.

- CUBIL FELINO -

“Thundercats” fue una de las series de animación más recordadas de los años 80 y en el Perú mantuvo su vigencia hasta inicios de los años 90. Durante aquel periodo muchos pequeños fans de León-O y Chitara disponían de figuras de acción de estos personajes, pero más difícil era tener la famosa base de operaciones de los felinos cósmicos. Un regalo soñado para más de uno.

- CAJAS DE SAINT SEIYA DE BANDAI -

Aunque ya tenía tiempo rondando por tierras japonesas, la fiebre por “Caballeros del Zodiaco” llegó al Perú a mediados de los años 90. Esto vino acompañado de una línea de figuras de figuras de los guerreros de la serie y sus bellas armaduras. Estas últimas siguen siendo objetos de colección y por ese entonces eran un pedido seguro como regalo.

- SUPER NINTENDO Y PLAYSTATION -

Las dos consolas de videojuegos más populares de sus respectivas generaciones tuvieron un catálogo enorme de títulos y también amplia difusión en el mercado peruano, tanto a nivel formal como informal. El gran sueño de buena parte de los niños y niñas durante los 90 era tener uno de estos dispositivos en casa, para poder jugar “Super Mario World” o “Crash Bandicoot”.

- SCOOTER -

Antes de los tiempos de la polémica de los ‘scooters’ eléctricos, la campaña navideña del año 2000 regaló numerosas postales de las versiones menos sofisticadas de este transporte en las tiendas. Los patinetes fueron un regalo muy popular en aquel periodo y también durante el año siguiente.

- BONUS TRACK: POLYSTATION -

Una de las más descaradas copias de la historia de los videojuegos, la cual imitaba la apariencia del modelo ‘slim’ de la primera PlayStation e incluso su nombre. ¿Por qué está en esta lista? Pues porque fue un regalo indudablemente popular –debido al desconocimiento de quienes lo compraban o por un presupuesto discreto– y una fuente inagotable de desencanto para los que soñaban con tener una auténtica consola de Sony.

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