Redacción EC

La es hoy de nuevo el objetivo de las futuras misiones espaciales, pues funcionará como puente para ir a Marte. Por ello, diversos países hacen muchos esfuerzos por perfeccionar el equipo que usarán en el satélite.

Ahora, la Agencia Espacial Japonesa (JAXA) y la compañía automotriz Toyota firmaron un acuerdo para desarrollar un nuevo tipo de rover lunar que pueda ser usado por los astronautas en las futuras misiones.

[]
[]

Según , la colaboración será por tres años, período en que se diseñará y probará el vehículo lunar, con el objetivo de tener un prototipo funcional para 2022.

Luego, los ingenieros de JAXA y Toyota esperan probar el rover durante unos cinco años, para tener la versión final en 2027.

La principal diferencia entre este y el vehículo lunar tripulado que usó la NASA en sus misiones Apolo sería que estos serán presurizados y no descubiertos. Para ello, Toyota ha creado una división llamada Exploration Mobility Works, donde trabajarán 30 personas.

El comandate del Apolo 17, Eugene A. Cernan, en el rover lunar 'Roving'. (Foto:NASA)
El comandate del Apolo 17, Eugene A. Cernan, en el rover lunar 'Roving'. (Foto:NASA)

"El rover se usará para explorar las regiones polares de la Luna, con el objetivo de investigar la posibilidad de utilizar sus recursos, como el agua congelada, y de adquirir tecnologías que permitan la exploración de las superficies de cuerpos celestes masivos", indicó la empresa en un comunicado.

El vehículo sería enviado a la Luna en 2029. La agencia nipona planea enviar una misión tripulada en 2030.

De este modo, JAXA acelera esfuerzos en la nueva carrera lunar en la que también se encuentra la NASA con su misión Artemisa, así como China e India.

Por ello, en el marco de los 50 años del alunizaje, la agencia estadounidense pidió al sector aeroespacial que le proponga proyectos concretos de vehículos para que dos astronautas aterricen en la Luna en 2024.

Su objetivo es poner a dos astronautas, uno de ellos mujer, en suelo lunar en 2024, sobre el polo Sur del satélite, donde permanecerían seis días y medio, según un reciente documento de la NASA.

Para realizar estudios de factibilidad y desarrollar prototipos en un plazo de seis meses, la agencia espacial seleccionó en mayo a once empresas, incluidas las veteranas de la industria como Boeing, Lockheed Martin, Northrop Grumman, y otras más nuevas como SpaceX y Blue Origin, la firma del jefe de Amazon, Jeff Bezos, que ya ha presentado un proyecto de aterrizador o módulo de descenso.

Esta vez, la NASA va un paso más allá, con decenas de páginas de requisitos previos relacionados con la electrónica a bordo, las comunicaciones e incluso los trajes espaciales. Cualquier empresa puede responder al llamado.

En unos cuantos meses, una vez que reciba las respuestas de las compañías espaciales, la NASA decidirá quién construirá el aterrizador y cómo.

Por el momento, el programa Artemisa está retrasado, principalmente debido a demoras en la construcción del cohete Space Launch System (SLS), el cohete espacial que se convertiría en el más potente de la historia.

Agencias/El Comercio

Síguenos en Twitter: