Cambridge Analytica pudo recopilar la suficiente cantidad de información como para construir un perfil de cada ciudadano de Estados Unidos. (Foto: Facebook)
Cambridge Analytica pudo recopilar la suficiente cantidad de información como para construir un perfil de cada ciudadano de Estados Unidos. (Foto: Facebook)
Redacción EC

Luego de varios estudios y auditorías, aún le resulta imposible a determinar a qué datos accedió la empresa de consultoría y marketing político Cambridge Analytica. Así lo admitió la COO de la empresa, Sheryl Sandberg, durante la conferencia Code organizada por "Recode" la noche del pasado martes.

"No tenían [Cambridge Analytica] ningún dato que pudiéramos haber identificado como el nuestro", dijo Sandberg. "Hasta el día de hoy, todavía no sabemos qué datos tenía Cambridge Analytica", agregó la jefa de operaciones y segunda al mando de Facebook, según informa el sitio "TechCrunch".

Cambridge Analytica pudo recopilar la suficiente cantidad de información como para construir un perfil de cada ciudadano de Estados Unidos. El fin fue influir en las elecciones presidenciales de 2016 para favorecer a Donald Trump. Pero la cuestión es cómo lo hizo sin que Facebook pudiera advertirlo.

"Si vuelves a 2016 y piensas en lo que a la gente le preocupada en términos de naciones, estados o seguridad electoral, era en gran parte la pirtatería y el pishing", explicó Sandberg. "De eso es lo que la gente estaba preocupada".

Y es que Facebook estaba más preocupado en evitar suplantaciones de identidad dentro de su plataforma para evitar hackeos en las conversaciones de sus usuarios -como el caso de Sony-. Se centró tanto en eso que "no vimos venir un tipo diferente de amenaza más insidiosa".

"Nos dimos cuenta de que no veíamos venir la nueva amenaza. Estábamos enfocados en la vieja amenaza y ahora entendemos que este es el tipo de amenaza que tenemos", dijo la ejecutiva.

Sandberg añadió que Facebook ahora comprende mejor a qué tipo de amenazas está expuesta y que está en condiciones para enfrentarlas y evitar que actores externos se involucren en procesos electorales.