El aguaje es una de las frutas que se encuentra en gran cantidad en los bosques de la comunidad awajún. (Foto: Difusión)
El aguaje es una de las frutas que se encuentra en gran cantidad en los bosques de la comunidad awajún. (Foto: Difusión)
Diego Alzamora

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Para él era un reto. Israel Tenteis, miembro de la comunidad nativa awajún, en la , pensaba que -así como lo hacían afuera de su región- ellos también estaban en la facultad de exportar sus propios productos . Era aproximadamente el año 2010. Entonces, Israel buscó consejos de un amigo que sabía más del tema.

Mi amigo me mira y me dice que primero tenemos que saber qué explotar, qué producir y conocer el mercado para vender nuestros productos”, relata Tenteis. Su amigo le siguió explicando la realidad: “Si encuentras mercado, tienes que asegurarte de que todo el tiempo vas a abastecer los pedidos”. Al finalizar la conversación, el futuro empresario entendió que los no estaban preparados para vender productos. No en ese momento. Pero iban a intentarlo.

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En esa tarea Israel Tenteis buscó aliados que lo guiaran en el tema de la comercialización, analizó los potenciales productos a exportar (con ayuda de la comunidad) y también aceptó que, quizá por ser nuevos, les costaría más esfuerzo entrar a los mercados. Así nació Frutiawajun, en 2014.

Tenteis, ahora gerente general y mayor accionista de la empresa, acepta que el proceso no ha sido fácil y no se olvida de agradecer el apoyo que recibieron de diversas entidades como USAID, NESsT y WWF. Ahora ellos producen y comercializan dos productos propios: pulpas de ungurahui y de congeladas.

Los socios de Frutiawajun. La empresa surgió en el año 2014. (Foto: Difusión).
Los socios de Frutiawajun. La empresa surgió en el año 2014. (Foto: Difusión).
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Adecuarse a los nuevos tiempos y conservar las costumbres ancestrales

En diversas actividades, el pueblo awajún se caracterizó por ser recolector. Antes no había la necesidad monetaria reconoce Israel Tenteis. Ellos mismos hacían su ropa y no había esta tecnología. “Ahora tienen que educarse los hijos. Hay cambios y va a haber choques, pero tenemos que buscar cómo podemos emprender teniendo bosque y generando economía, mejorando la calidad de vida”, sostiene.

No obstante, el nacimiento de Frutiawajun -que se adecúa a este mundo globalizado- también guarda y se aprovecha de las costumbres ancestrales. En el proceso de producción de las pulpas es clave el conocimiento de las mujeres de la comunidad. “Ellas conocen cómo se puede hacer la maduración del aguaje y el ungurahui”, señala Tenteis. En este aspecto, el 60% de las mujeres participa. Por supuesto, también es importante la función de los varones trepadores para conseguir la cosecha de los bosques.

Por otro lado, la empresa también apunta sus esfuerzos en comercializar productos de calidad: orgánicos y buenos. “Aquí está prohibido que cuando nos piden más hay que poner más agua. Eso no. Nosotros no queremos manchar nuestra imagen. Si ofrecemos, ofrecemos calidad. Ese es nuestro reto”, apunta el gerente.

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La sostenibilidad de los bosques amazónicos

Si bien existen varios aspectos por destacar en el emprendimiento Frutiawajun, el tema del y la sostenibilidad de los bosques es uno de los principales pilares. Existe un enfoque muy ambicioso que -incluso- explica el porqué de la elección del ungurahui y del aguaje como productos de la empresa.

Hemos hecho varias pruebas (con frutas en el bosque) y nos dimos cuenta de que el aguaje y el ungurahui son ricos, pero lo importante es que haya en cantidad. Otros productos que vimos también eran muy ricos y buenos para el mercado pero el problema es que no hay mucho y hay que sembrar. Y para sembrar hay que depredar. Y si piden los clientes vamos a ir depredando. Entonces así decidimos”, explica Tenteis.

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A comparación de otras frutas, los -por ejemplo- se encuentran en grandes cantidades y no se necesitan sembrar. Son naturales.

Para proteger el bosque no solamente es yo conservo y ya está, sino, tenemos que ver qué productos hay dentro del bosque sin depredar, o sea, sin tumbar los árboles. Entonces ahí nos hemos dado cuenta que el aguaje y el ungurahui son claves”, remarca el gerente.

Los frutos se encuentran en los bosques de las comunidades awajún en Alto Mayo (Comunidad Nativa Alto Naranjillo y Comunidad Nativa Shimpiyacu) y la planta de procesamiento está en el sector Kugkuk Entsa de la Comunidad Nativa Shimpiyacu.

Israel Tenteis es socio mayoritario de Frutiawajun. (Foto: Difusión)
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Los jóvenes: el futuro de la comunidad awajún

Israel Tenteis sueña con que Frutiawajun pueda ser un impulso y servir de aprendizaje para que los jóvenes de la comunidad empiecen a emprender sus propios negocios -más grandes- de aquí a 20 años.

Nosotros somos como un país chiquitito porque tenemos nuestra propia cultura, costumbre, idioma y territorio. Entonces yo miro y digo, ¿pero por qué no generamos la economía acá y la manejamos? Si tenemos todo”, afirma. “Lo que nos falta es conocimiento de afuera: lo que es negocio, mercado, inversión y esas cosas. Pero eso se aprende”, reflexiona.

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Por eso es que trabajamos con los jóvenes. Ellos salen a la ciudad y no está mal. Salen a la ciudad y aprenden. Pero es mejor cuando ellos puedan salir a la ciudad y (antes) ver qué riqueza tiene la comunidad, y saber que se pueden hacer otras cosas. Y ya puedan volver y emprender un negocio”, explica Tenteis.

En ese sentido, el gerente de Frutiawajun señala que se le da la oportunidad de trabajar a los nuevos chicos para que aprendan lo que se hace. Es un proceso muy complicado que él mismo conoce. “Por falta de apoyo técnico o capital a veces (los emprendedores) se quedan. Pero si hubiera esas oportunidades, muchos peruanos podemos ser grandes empresarios a futuro”, afirma.

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Por último, mirando lo que se viene, Tenteis apunta a concentrar sus esfuerzos en recuperar el terreno perdido durante la pandemia, que los ha tenido parados por casi 2 años. “Gracias al concurso (de AIDESEP) donde postulamos y ganamos, ahora estamos reactivando casi todo”, explica. Por ahora, sus productos se comercializan en mercados de San Martín, Pucallpa y Lima y esperan expandirse a nivel nacional siguiendo los valores de la comunidad.

Esos son nuestros objetivos y para eso estamos luchando”, culmina Tenteis.

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