Redacción EC

En la romántica zona del Viejo Quebec (Patrimonio Mundial por la Unesco) se encuentra la basílica catedral de Notre-Dame. Aunque la entrada es libre, ingresar a su museo cuesta US$4. Otro monumento para no perderse, y gratuito, es la catedral Holy Trinity. Se trata del primer templo anglicano de América (1804). La última parada en este sector, el barrio de Quartier Petit Champlain, luce como la Francia de antaño. Para llegar allí puedes tomar el funicular o subir las escaleras del Casse-Cou.

En el Viejo Puerto, donde encallan los cruceros que arriban a la urbe, está la calle Saint-Paul, llena de cafés con terrazas donde degustar platillos con influencia francesa. El área bohemia de Faubourg Saint-Jean posee una variada oferta de restaurantes, mientras que el vecindario moderno de Saint-Roch, ubicado en el municipio La Cité, es popular por sus bares y boutiques de lujo.

Finalmente, dos imperdibles. El primero es el parque de la Chute-Montmorency, a quince minutos de la metrópoli. Cuenta con la catarata Montmorency, que es 30 m más alta que la del Niágara. Toma el teleférico (US$31) para ir hasta la cascada y, si eres aventurero, crúzala en la tirolesa (US$25). El segundo es el parque nacional de Jacques-Cartier. La excursión bordea los US$50. Además, puedes pasear en kayak.

El dato: Aprovecha el invierno, de noviembre a marzo, para practicar hockey sobre hielo.

Guía del viajero

Cómo llegar: Vuela en American Airlines o Air Canada, con escala en Miami, desde US$790.

Visa: Solicita información en el Centro de Solicitud de Visas de Canadá en el Perú. Tel: 7306-702.

Dónde quedarse: El hotel Le Concorde Quebec ofrece habitaciones desde US$127 y la noche en L’Hotel Quebec está desde US$115.

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