De acuerdo a una encuesta de CPI (2018), el 75,5% de los peruanos del área urbana sostuvo que llevaban a sus perritos al menos una vez al año para una revisión veterinaria. En el caso de los gatos, la cifras es menor: un 41%. (Foto: Alessandro Currarino / El Comercio)
De acuerdo a una encuesta de CPI (2018), el 75,5% de los peruanos del área urbana sostuvo que llevaban a sus perritos al menos una vez al año para una revisión veterinaria. En el caso de los gatos, la cifras es menor: un 41%. (Foto: Alessandro Currarino / El Comercio)
/ Alessandro Currarino
María Alejandra López

Adoptar una mascota viene con una responsabilidad indiscutible: velar por su salud. Y en eso las vacunas son la mejor opción, ya que previenen enfermedades que, en algunos casos, pueden ser mortales.

“Al igual que las personas, los animales tienen programas de vacunación y estos también varían de acuerdo al entorno, pues hay zonas endémicas como también hay zonas libres de enfermedades. En el Perú, tenemos programas de vacunación más intensivos”, explica el médico veterinario

El veterinario Francisco Bryce se estableció en Villa El Salvador hace más de 10 años para poder atender casos sociales. (Foto: Juan Ponce)
El veterinario Francisco Bryce se estableció en Villa El Salvador hace más de 10 años para poder atender casos sociales. (Foto: Juan Ponce)

Como cofundador del , un centro de atención médica y de esterilizaciones que funciona en base a precios que tienen en cuenta la realidad económica de cada persona, Bryce ha visto de cerca cientos de casos de negligencia y descuido.

Por eso, él asegura: la prevención es la mejor solución. “Es importante la vacunación ordenada y a temprana edad, pero si un animal no fue vacunado y ha pasado el tiempo, hay que vacunarlo de todos modos. Por la falta de vacunación en los primeros meses de vida, hay tantas enfermedades y casos de mortalidad en perros y gatos”, enfatiza.

Programa de vacunación para caninos


(Foto: Önder Örtel/Pexels)
(Foto: Önder Örtel/Pexels)

Según enfatiza Bryce, el programa de vacunación para los perros puede empezar desde los 28 días hasta los 45 días de nacido, pero lo recomendable es empezar vacunando contra el distemper y parvovirus a los 28 días.

A los 45 días, se debe empezar con la vacuna cuádruple (que protege contra el distemper, hepatitis canina, parvovirus e influenza). Luego, a las dos semanas, se debe aplicar una vacuna quíntuple (incluye protección contra la leptospirosis), que se debe reforzar un mes después.

Al transcurrir seis meses, recién se debe aplicar la vacuna sextuple, que incluye una protección contra la rabia. “A partir de los seis meses, las vacunaciones con la séxtuple se deben realizar de forma anual”, aclara Bryce.

Programa de vacunación para felinos

(Foto: gpointstudio/Freepik)
(Foto: gpointstudio/Freepik)

En el caso de los felinos, según explica Bryce, la primera vacunación se debe realizar a partir de los 2 meses y medio de vida, previa desparasitación de la mascota. La segunda vacunación se debe realizar un mes después, la tercera vacunación seis meses después y luego se debe revacunar de forma anual.

En el caso de los gatos, se aplica la vacuna triple felina, que protege contra la panleucopenia felina, rinotraqueítis felina y calicivirus felino; y, de forma separada, la vacuna contra la leucemia felina. A partir de los 6 meses, además, se debe colocar la vacuna antirrábica (que debe ser reforzada de forma anual).

Desparasitar antes de vacunar


(Foto: Andrew S/Unsplash)
(Foto: Andrew S/Unsplash)

Tanto en el caso de los perros como en el de los gatos, la desparasitación es sumamente importante, ya que un animal con parásitos tiene el sistema inmune debilitado y más propenso a ser atacado por distintas enfermedades.

“Hay que desparasitar internamente a las mascotas entre tres a cuatro veces al año por un tema de salud en general. Lo ideal es que se realice antes de la vacuna para que esta ingrese a un organismo sano”, recalca el veterinario.

Vale la pena mencionar que, en algunas razones del Perú, es más que importante vacunar contra la , una enfermedad bacteriana muy común en zonas rurales y/o que presentan aguas contaminadas.