Sentir que uno es ninguno llevó a Bethany y Tyson a explorar la posibilidad de adoptar otro perro, hasta que el destino les facilitó la decisión. (foto: Bethany Coleman)
Sentir que uno es ninguno llevó a Bethany y Tyson a explorar la posibilidad de adoptar otro perro, hasta que el destino les facilitó la decisión. (foto: Bethany Coleman)
Andrea Carrión

Para quienes tomamos la bien pensada y estudiada decisión de adoptar un perro, por lo general el entusiasmo queda ahí, en un solo perro. Hasta que la vida hace de las suyas y de pronto, tener dos perros ya no es tan mala idea. Así le pasó a Bethany Coleman y su novio Tyson.

Cuando esta pareja adoptó a Rogue, sintió que junto con sus dos gatos adultos la familia estaba completa. Y por más que quisieran más animales, su pequeño departamento en Boston, Massachusetts no daba para mucho más.

Como si se conocieran de toda la vida. (foto: Bethany Coleman/thedodo.com)
Como si se conocieran de toda la vida. (foto: Bethany Coleman/thedodo.com)

Pero un día, mientras caminaba con Rogue por un mercado al aire libre, a Bethany le llamó la atención un perro. El animal era el vivo reflejo de Rogue y, casualmente era uno de los varios perros que esa mañana habían sido llevados por una ONG con la esperanza de encontrarle a alguien que los adoptara.

En ese mismo instante Bethany se olvidó de los pocos metros cuadrados en los que vivía. Solo bastó una llamada a su novio, un ‘sí’ de aprobación y listo, Rogue tenía un mellizo y Beast, el nuevo perro, ya tenía un hogar.

Con los años fue quedando más claro que estos perros no fueron separados al nacer, pero igual son hermanos del alma. (Foo: Bethany Coleman/thedodo.com)
Con los años fue quedando más claro que estos perros no fueron separados al nacer, pero igual son hermanos del alma. (Foo: Bethany Coleman/thedodo.com)

Curiosamente, hace un tiempo aquí mismo en WUF publicamos un que sucedió en Lima, Perú. Aquí los protagonistas fueron María Luisa Ferrand, Milo y Niko. A ella también le sorprendió encontrar en la calle a otro perro casi idéntico al suyo. Aquí la diferencia fue que en lugar de verlo en una feria de adopción, lo encontró completamente solo en un parque en Miraflores. Claramente había sido abandonado, como suele suceder en este país.


Pero volviendo a Norteamérica, según Bethany, quien compartió su inédita historia con el portal thedodo.com, a Beast no le costó nada unirse a su nueva manada. Claro que hubo algunos roces y celos al principio, sobretodo cuando había juguetes en el medio, pero nada grave.

Con el tiempo Beast casi duplicó el ancho de Rogue, pero igual siguen pareciendo hermanos y, definitivamente, son inseparables.

Eventualmente, todos se mudaron a Hawaii y la etapa de cuarentena los unió aún más.

“Siempre bromeo diciendo que hemos empezado nuestra propia arca de Noé”, comentó Bethany a The Dodo. “Dos humanos, dos gatos y dos perros”.

¿Quién dijo luau? /foto: Martin Hall Jr./thedodo.com)
¿Quién dijo luau? /foto: Martin Hall Jr./thedodo.com)


¿Tienes un perro (o perra) adoptado en casa y te da curiosidad si tendrá un “mellizo” en algún lugar esperando a ser adoptado? Date una vuelta por . En ese portal encontrarás un montón de perros de raza mixta que anda en busca de una familia que los adore. Por ahí tienes suerte y encuentras al reflejo de tu perro.

++

¿Qué es WUF?
es una asociación sin fines de lucro dedicada a la promoción de la adopción, el trabajo de concientización sobre la realidad de los perros en estado de abandono y la ejecución de proyectos que contribuyan a la construcción de un mundo mejor para todos los perros.

Así se ve parte de la sección Adopta en el portal de WUF.
Así se ve parte de la sección Adopta en el portal de WUF.