Hay casas rodantes muy modernas y cómodas para recorrer el mundo, pero no hay nada mejor que un clásico para estimular el viaje como este antiguo bus Bedford OB de la década del 50. No te dejes engañar, su interior no tiene nada de anticuado.

El propietario, Walter Bell, compró el auto por 40 mil libras e invirtió más de 3500 horas de trabajo para convertirlo en una casa rodante cómoda, lujosa y única en el mundo. Instaló desde un baño eléctrico hasta una cocina a gas con televisor y equipo de sonido incluido.

Los acabados de madera y los asientos de cuero rojo le dan el toque vintage pero sin perder de vista las necesidades tecnológicas que se necesitan en la actualidad. Y si crees que el bus no es capaz de arrasar con la carretera, Bell cuenta que ha viajado en el vehículo a casi 140 kilómetros por hora.

El bus está a la venta en la página Ebay de Inglaterra por casi 120 mil libras, lo que equivale a 174 mil dólares, aproximadamente.

 

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