Juan Pablo Varillas, actual mejor raqueta peruana, ganó los Challenger de Campinas y Santo Domingo. Ahora va por el Challenger de Lima, que inicia este lunes. (Foto: Rolly Reyna / El Comercio)
Juan Pablo Varillas, actual mejor raqueta peruana, ganó los Challenger de Campinas y Santo Domingo. Ahora va por el Challenger de Lima, que inicia este lunes. (Foto: Rolly Reyna / El Comercio)
/ ROLLY REYNA
Marco Quilca León

Fuimos a verlo entrenar y parecía que estaba disputando una final de un torneo. Así es , un tipo con un gen competitivo sorprendente. A sus 24 años, inspirado en la actitud de Rafael Nadal y el juego de Roger Federer, la raqueta número 1 del Perú le está devolviendo al tenis nacional sus mejores épocas: después de ganar dos Challenger consecutivos (Campinas y Santo Domingo) en dos semanas, ahora va por el tercero en Lima, que se disputará entre el 21 y 27 de este mes, con el rótulo de ser el 161 del ranking ATP.

El mejor tenista del país, en exclusiva, nos abrió la puerta de su vida. El chico introvertido de 24 años nos dejó ingresar a su intimidad y nos habló de todo: pasado, presente, futuro.

-Vimos que te molestaba un poco el hombro mientras entrenabas, ¿es para preocuparse?

Solo es una sobrecarga, nada malo. Es por los partidos que tuve en las dos semanas que pasaron, pero se va al toque. Además, volví a entrenar después de tres días de descanso, así que me costó un poquito. Pero llego sin problemas al Challenger de Lima.

Así fue el último punto de Varillas para ganar el Challenger de Santo Domingo. (Video: Youtube)


-En las últimas dos semanas ganaste dos títulos de ATP, ¿cómo calificas tu rendimiento?

Creo que han sido casi perfectas porque conseguí doce victorias seguidas. Vengo trabajando muy bien, no solo en el tema deportivo, sino también mental y físico.

-Del 1 al 10, ¿qué nota te pones?

Yo creo que de nueve y medio para arriba. He sido regular en mi rendimiento, cosa que no había tenido antes. Mantuve un mismo ritmo, una misma intensidad física, mental y tenística durante mucho tiempo.

-Cada año has ido evolucionando y lo supiste plasmar en el ranking ATP, pero en lo que va del 2019 tu mejora ha sido mayor a la de antes. ¿A qué se debe esto?

Claro, siempre mejoré mi ranking desde que salí de juvenil a los 18 años. Por ejemplo, el 2016 terminé en el puesto 600, en el 2017 acabé 400, el 2018 en el 320 y actualmente estoy en el 161, mi mejor ubicación. He ido bajando sin presionarme. Nunca me dije “yo quiero estar dentro del Top 100 y si no lo hago es un fracaso”. No. Trato de concentrarme sobre todo en jugar bien la mayor cantidad de partidos, mantener mi cabeza tranquila y entrenarme de la mejor manera para no lesionarme.

Así está el perfil de Juan Pablo Varillas en la página oficial del ATP. (Foto: captura)
Así está el perfil de Juan Pablo Varillas en la página oficial del ATP. (Foto: captura)

-¿Tu metodología de entrenamiento sigue siendo la misma o ha cambiado este año?

Es el mismo de siempre, claro que con cosas nuevas que uno va añadiendo para seguir mejorando. Lo que sí hemos cambiado es que ahora preferimos calidad que cantidad de horas. Es mejor una hora y media bien concentrado e intenso en la mañana y un poco en la tarde, que hacer más horas de trabajo pero desconcentrado. A eso le añado también dos horas de preparación física con Matías Rizzo, que es un capo. Lo conocí en Argentina, su país natal, gracias a Duilio Beretta, mi entrenador desde el 2017, y desde allí también trabajamos juntos.

-¿Qué te aportó Duilio en el tiempo que viene siendo tu entrenador?

Quizás otra mirada al tenis, una perspectiva más competitiva, nueva. Él es joven, algo más fresco, y eso me ayuda mucho para entrenar con bastante intensidad.

-Además, él te recomendó tener un psicólogo en tu equipo de trabajo, ¿cierto?

Sí. En realidad era una idea que ya me la habían planteado antes, pero yo sentía que no lo necesitaba. Un error mío. Son cosas en mi cabeza, creía que podía solo. Al final me di cuenta que no, que la mente también se entrena. Así que Duilio me recomendó a Enrique Canaval, que es amigo de él.

Juan Pablo Varillas y Duilio Beretta fueron compañeros de equipo en la Copa Davis. Hoy, Beretta es su profesor.
Juan Pablo Varillas y Duilio Beretta fueron compañeros de equipo en la Copa Davis. Hoy, Beretta es su profesor.


-¿En qué mejoraste con Enrique Canaval?

Habían situaciones en que los partidos se me escapaban de las manos y yo no sabía el por qué. No podía controlarme. Con Enrique he mejorado en ese aspecto, en la actitud y serenidad, que a veces las confundimos.

-¿Cuál es tu objetivo para fin de año?

A inicios de este 2019 me propuse entrar a la quality de los Grand Slam, que era estar por debajo del puesto 235 en el ránking. Ya lo superé. Ahora quiero sumar todos los puntos posibles en los torneos que me quedan.

-En enero del próximo año jugarás tu primer Grand Slam, el abierto de Australia, ¿cómo tomas eso?

Espero cumplir el sueño de pasar la ronda clasificatoria, que es complicado. Seremos 128 tenistas y solo accederán 16. Será mi primer Grand Slam y me estoy preparando para dar lo mejor de mí.

Juan Pablo Varillas en su habitación. (Foto: Rolly Reyna / El Comercio)
Juan Pablo Varillas en su habitación. (Foto: Rolly Reyna / El Comercio)
/ ROLLY REYNA


-En lunes se inicia el Challenger de Lima, ¿te consideras favorito?

No, ni siquiera estoy dentro de los ocho favoritos en cuanto a ranking ATP. De todos modos, iré a ganar el torneo, como siempre lo hago cuando compito. Creo que, en el papel, los que tienen más chances de ganar son los que están dentro del Top 100.

-Pero en los Challenger de Campinas y Santo Domingo, jugado en las últimas dos semanas, venciste a tenistas que estaban dentro del Top 100.

Sí, pero no pienso en eso. Prefiero ir partido a partido sin sentirme más que nadie.

-Bronce en Lima 2019 y dos Challenger en dos semanas rompiendo una mala racha para el tenis peruano que no conseguía ganar un título de ATP desde hace más de una década, ¿es el mejor año de tu carrera?

Definitivamente que sí y espero terminarlo bien. El anhelo de todo tenista, más allá de jugar la Copa Davis, es estar dentro del Top 100 y estoy cerca. No siento que sea un sueño hecho realidad lo que estoy viviendo porque aún me falta para llegar a mi techo, al que yo creo. Por estar en el puesto 161 no dejaré de entrenar o me relajaré; al contrario, me hace trabajar más duro.


-¿Qué es lo que te faltaría para mejorar y pulir?

Fíjate que yo siempre creí que jugué bien. Cuando yo estaba en el puesto 600 del ranking y entrenaba con jugadores que estaban por debajo de los 150, yo no sentía que había tanta diferencia. El problema estaba en que yo me presionaba mucho en los partidos y eso hacía que no pudiera desarrollar mi juego. No confiaba en mi capacidad ni en las cosas que podía hacer dentro del campo.

-¿Y en eso Enrique Canaval tuvo mucha influencia?

Claro. Gracias a él mejoré mi actitud dentro de un partido. Porque el rival también te analiza, te ve si estás tenso o apagado. Si uno muestra fortaleza mental, el contrincante te tiene cierto respeto y miedo.

-En ese aspecto de la actitud, ¿a qué tenista ves como referente?

Rafael Nadal, de todas maneras. Él no da por perdido un punto ni siquiera en un entrenamiento. Intento copiar su manera de ser, su actitud, para fortalecer mi mente. Es un ejemplo no solo como tenista, sino como persona. En la vida nunca hay que darse por vencido.

Junto a Rafael Nadal, uno de sus referentes, en un partido de exhibición en Lima en el 2013. (Foto: Archivo)
Junto a Rafael Nadal, uno de sus referentes, en un partido de exhibición en Lima en el 2013. (Foto: Archivo)


-Jugaste con él en un partido de exhibición en el 2013. Tienes fotos de ese día en tu casa, ¿qué recuerdos te trae?

Los mejores. Fue un sueño hecho realidad. Después de los tenistas top, ¿quién más puede decir que jugó al lado de Rafael Nadal? Casi nadie. Yo soy uno de esos privilegiados. Durante el partido hablamos un poco, un diálogo normal entre tenistas.

-¿Tu saque ha mejorado o es una percepción mía?

No sé si mejoró, pero sí es más regular. Antes quizá tenía chispazos o por momentos se me iba el saque. Ahora creo que es más constante.

-¿Y cómo va el tema de jugar cerca a la net?

Ahí sí creo que mejoré muchísimo. Antes casi no entraba, ahora sí. Incluso, trato de cerrar algunos puntos ahí. Esto también es un tema mental para el otro. Si el rival ve que yo subo a la net un par de veces, me verán de otra forma. Querrán arriesgar más y ahí es cuando suelen fallar.

Juan Pablo guarda en su casa las mejores fotos del partido que compartió con Rafael Nadal. (Foto: Marco Quilca)
Juan Pablo guarda en su casa las mejores fotos del partido que compartió con Rafael Nadal. (Foto: Marco Quilca)


-¿Has pensado en los Juegos Olímpicos Tokio 2020?

Sí pero está complicado. Hay que estar entre los primeros 64 del ranking, que son los que clasifican. Pero como solo entran cuatro tenistas por país, y dentro del Top 100 hay bastantes españoles, franceses, argentinos, rusos... se puede. Igual es bien complicado. Es un objetivo a largo plazo. No Tokio, quizás a los otros Juegos Olímpicos. Igual uno nunca sabe, ¿no?

-El otro año jugarás tu sexta Copa Davis, ¿qué expectativas tienes?

Me ilusiona saber que tenemos un buen equipo, que es joven y tiene mucho más para dar. Poco a poco estamos teniendo resultados positivos. Dentro de unos cuatro o cinco años, daremos de qué hablar. Es un trabajo a largo plazo.

-Retrocediendo un poco en tu carrera, ¿cómo se inicia tu amor por el tenis?

De chico mis papás me metieron a esas típicas vacaciones de verano en la que practicas todo tipo de deportes.

El perfil de Varillas en la Copa Davis. (Foto: captura)
El perfil de Varillas en la Copa Davis. (Foto: captura)


-¿Fue el tenis el primer deporte que jugaste?

No, fue el fútbol. Era central por mi estatura, ya que desde chico fui alto [actualmente Varillas mide 1,85 metros] y coordinado. Luego me incliné por el tenis, la verdad es que no recuerdo por qué. De todos modos, siempre jugué al fútbol con mis amigos hasta hace poco, pero lo dejé por temor a lesionarme.

-¿Eres hincha de algún equipo peruano?

Universitario de Deportes, desde siempre. Soy el único de mi familia que lo es.

-¿Qué tenista ha sido tu ídolo desde siempre?

Roger Federer. Rafael Nadal es mi referente en cuanto a actitud, pero Roger es... 'Su Majestad', pues (risas). También tengo arriba a Novak Djokovic y Andy Murray.


-¿A lo largo de tu carrera has tenido alguna lesión grave?

Afortunadamente, no. Un par de esguinces de tobillo, pero nunca paré más de dos semanas.

-¿Cómo ha sido tu carrera tenística desde que iniciaste?

Es duro ser tenista en el Perú. Tengo la suerte que mis papás siempre me apoyaron y poco a poco les estoy devolviendo lo que hicieron por mí. Aquí no es un deporte popular, es por así decirlo un poco exclusivo. Si no eres socio de un club no lo practicas, ya que no hay canchas públicas. Y para eso se necesita dinero. Al inicio cuesta y mucho.

-¿Desde cuándo te apoya el Instituto Peruano del Deporte?

El primer apoyo que recibí del IPD fue de 300 soles mensuales en el 2013 o 2014. Yo viajaba a los campeonatos con mi dinero. Ahora la federación de tenis, gracias a la nueva directiva, nos da más apoyo. Pero igual a veces no alcanza. Te pongo un ejemplo: actualmente yo debo ganar 60 mil dólares anuales para igualar mis gastos de viajes, etc. No llego a esa cantidad ni soñando.

Hasta el momento, Juan Pablo Varillas ha ganado, según la página oficial del ATP, 51 mil dólares. (Foto: captura)
Hasta el momento, Juan Pablo Varillas ha ganado, según la página oficial del ATP, 51 mil dólares. (Foto: captura)


-¿Qué faltaría para que el tenis peruano siga mejorando?

Que sea más popular, que haya más campos públicos, que se promocionen más los campeonatos, que se enseñe en los colegios. Los extenistas tratan de ayudar enseñando, pero lo hacen de forma particular y en clubes nada más.