"Nunca más deberíamos escuchar '¿cómo hago para entrar en el padrón?', para acceder a la salud pública, dice Barrantes. (Foto: Andina)
"Nunca más deberíamos escuchar '¿cómo hago para entrar en el padrón?', para acceder a la salud pública, dice Barrantes. (Foto: Andina)
Roxana Barrantes Cáceres

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Era la pregunta más escuchada en las últimas dos semanas, lamentablemente. En medio de una pandemia, recibir una vacuna según un plan de estatal debería ser un derecho y no un asunto de averiguar cómo hacer para estar en un padrón. Más aun, si en el Perú se exige a todos los ciudadanos estar inscritos en el Registro de Identificación y Estado Civil (Reniec). ¿Para qué necesito inscribirme en un padrón si ya estoy en el ?

Fueron vanas las explicaciones de las autoridades: hablaban del padrón de , del Seguro Integral de Salud (SIS) y o el de las aseguradoras. Las autoridades siguen diseñando e implementando políticas públicas según el principio de primacía de la realidad. El sistema de salud en el Perú está plagado de subsectores, cada uno mirando por su lado: Essalud; el Ministerio de Salud (Minsa), que se supone absorbe todas las prestaciones del SIS; Fuerzas Armadas; Fuerzas Policiales y entidades privadas.

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Por supuesto, también existe “ningún sistema”, es decir, ciudadanos que no se encuentran protegidos por cobertura alguna contemplada en la ley de aseguramiento universal en salud.

Como saben los politólogos, los vacíos de poder no existen: muy rápidamente fue Essalud quien dominó el discurso, la acción y la comunicación para sus asegurados, ocasionando una gran confusión para el resto; es decir, la mayoría. No solo de adultos mayores, sino para el universo de ciudadanos del Perú.

Si por ahí mencionaban a quienes no tenían seguro, les pedían inscribirse en la página web, pero no solo a ellos, sino a todos para “verificar los datos”. Como se dirigían a adultos mayores, y existe evidencia de que los adultos mayores utilizan menos el Internet que otros grupos etarios, no faltaba autoridad que dijera que le pida a alguno de sus familiares que lo haga por ellos.

En este punto, el principio era de primacía de la fantasía: nuestras investigaciones recientes muestran que la gran mayoría en los niveles socioeconómicos D y E, los más pobres, continua sin utilizar Internet. ¿A cuáles ciudadanos se dirigían las autoridades?

No hubo una sola voz, con un solo mensaje claro para los ciudadanos, explicando porqué la vacunación se iba a implementar con un criterio práctico –quién está en un padrón de subsistema de salud– para atender a la urgencia, en lugar de que sea con el criterio estricto de edad, tal y como figura en el padrón existente para los ciudadanos, el cual es del Reniec.

El acceso a la , más aún a la salud pública, debe depender de la ciudadanía y ser universal sobre ese criterio. Nunca más deberíamos escuchar “¿cómo hago para entrar en el padrón?”, para acceder a la salud pública.

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