En esta nueva década repasemos hábitos y conceptos adquiridos. (Foto: Inés Temple)
En esta nueva década repasemos hábitos y conceptos adquiridos. (Foto: Inés Temple)
Inés Temple

Presidente de LHH DBM Peru y LHH Chile

Imagine por un instante que toma conciencia del momento que está viviendo y visualiza que es el 5 de enero del 2030. ¡Empezó otra década más! Imagine que se ve a si mismo celebrando con mucha emoción algo que le da inmensa satisfacción. Sienta que es un momento de éxito, triunfo o felicidad total, que se cumplió un sueño o anhelo suyo muy importante y que la emoción que siente es de esas que ya casi no le caben en el pecho de lo feliz que está.

Siga en esa visión y piense y sienta: ¿qué es lo que está celebrando? ¿qué le causa esa felicidad, esa tremenda emoción? Pueden ser temas personales, familiares, profesionales o nacionales. Pero deje volar su imaginación y despliegue sus alas. Atrévase a dar rienda suelta a su imaginación y vea y sienta cosas grandes, importantes para usted, para su familia, su carrera, su país, su propósito o su legado. Haga caso a lo que siente y sin censura, siga viviendo y sintiendo esa visión. Está inventando su futuro y para hacerlo bien, necesita la emoción que siente por esa visión de éxito que lo acompaña ya traída a la actualidad.

Escriba cómo se siente y los detalles de lo que está visualizando. Sienta, piense y escriba con quién está compartiendo ese momento de gloria, qué está comiendo o tomando, qué música suena a lo lejos, a qué huele el ambiente, qué ropa trae puesta y en qué lugar está. Piense o escriba en tiempo presente. Libere sus restricciones mentales y dele rienda suelta a su capacidad de crear escenarios en su imaginación, tal como lo hacía de niño. Usted es el protagonista y está tremendamente contento y exitoso en sus propios términos.

Mucho de cómo vengan las siguientes décadas será el resultado de su capacidad y voluntad para inventar su futuro. De practicas de visualización como ésta o de tantas otras técnicas que existen. Y es vital hacerlo: si uno no inventa, crea o visualiza su propio futuro, se corre el riesgo de terminar viviendo la visión de alguien más. Por eso, atrévase a desplegar sus alas y volar alto en esta visión. Estamos hablando de 10 años adelante. Piense y sienta sin limitaciones ni restricciones todo lo que puede pasar en una década, todo lo que puede hacer y lograr en diez años si se lo propone de verdad, con intención, con fuerza y esfuerzo, con todo su corazón y su pasión. Pensar y sentir en diez años por delante le permiten volar, expandirse hacia cosas muy buenas que quizá antes nunca se animó a pensar que le podrían pasar a usted, a su familia, a su equipo, negocio, carrera, empresa o por qué no también, a su país.

Hagamos el plan de ruta, revisemos nuestros hábitos y definiciones personales. Hagamos la lista de lo que debemos empezar a hacer, dejar de hacer, hacer más y hacer menos para concretarla en realidad. Seamos flexibles a los acontecimientos, pero siempre muy leales a nuestra nueva visión personal de éxito. Tenemos muchas posibilidades de hacerla realidad si la definimos con claridad y trabajamos con intensidad, pasión, foco, ética y mucha sana ambición.

¡Los dejo celebrando! ¡Vamos por diez más!