(Ilustración: Giovanni Tazza)
(Ilustración: Giovanni Tazza)
Diana Gonzales Obando

Unas voces robóticas se expanden por el espacio, voces similares a las que emitía el físico Stephen Hawking desde su tecnológica silla de ruedas. Estamos en una clase de Computación en el Centro de Rehabilitación de Ciegos de Lima (Cercil), en Surco, y lo que escuchamos son las graves y chirriantes voces que emiten los lectores de pantalla instalados en cada computadora (unos softwares que verbalizan las imágenes y los textos a través de un sintetizador).