La segunda revolución de la coctelería peruana
La segunda revolución de la coctelería peruana
Redacción EC

SOLEDAD MARROQUÍN

El primer cambio o primera revolución fue liderada por Hans Hilburg, considerado por muchos como el primer master bartender nacional. Era el año 85 cuando Hans emprendía el retorno a Lima luego de buenos años de trabajar en el extranjero, especialmente en Estados Unidos donde afinó las técnicas y dejó volar su creativa imaginación. Con este bagaje regresó y se instaló en la barra de , mientras asesoraba la cocina de este añorado café restaurante del Óvalo Gutiérrez.

Hans cuenta que allí empezó el cambio. Los clásicos , y long drinks fluían impecables de sus manos. También el en el cual trabajaba incansablemente hasta lograr la perfección. Así, agitando el shaker, se enamoró del pisco sour y empezó a crear y recrear cócteles bautizados con nombres pícaros que elegía junto a Gastón: Cholopolitan, inspirado en el Cosmopolitan, Mueve tu cucú y tantos más que luego saltaron a la barra de , donde fue jefe de bar por buen tiempo.

LA SEGUNDA OLA

Pasaron varios años en los que la coctelería nacional se enfocó principalmente en el . Vivimos el nacimiento de la sour manía y el resurgimiento del legendario , hoy instalado en todas las barras a nivel nacional y peleándole la corona al pisco sour. Pero el mundo seguía girando, la coctelería continuaba desarrollando y en nuestras barras las cosas se sucedían lentamente.

De pronto empezamos a escuchar la palabra bartender en lugar de barman, oímos por primera vez de mixología y . Giancarlo Nazario había regresado a Lima con sus nitrógenos, tubos de ensayo y espumas que más hacían pensar en un científico loco que en un bartender o mixólogo como el precisaba cada vez que era cuestionado.

Y sorprendió con cócteles tan novedosos que incluso se podían comer como el pop corn de pisco sour y otros más. La calidad de los destilados empiezan a ser prioridad, no todos son para lograr de alta gama, se presta atención a los licores acompañantes, los bitters, la calidad del hielo, de las frutas y especias, incluso de removedores ecológicos aunque los sorbetes contaminantes siguen imperando.

Mira el post completo en el blog .