Redacción EC

La Navidad no solo trajo consigo regalos y celebraciones, sino también una enorme cantidad de basura amontonada en las calles de diversos distritos de la capital. Según los especialistas, debido a la acumulación de estos desechos, la salud de los vecinos y transeúntes estaría en riesgo.

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El Comercio comprobó ayer en un recorrido por la ciudad que la situación de abandono que ya habíamos denunciado en más de una oportunidad se ha agravado a consecuencia de estas fechas festivas.

Las cajas de juguetes vacías, envolturas de regalo y los restos de la cena navideña están regados en las aceras a merced de los perros callejeros y recicladores informales.

(El Comercio)

La cuadra 7 de Bausate y Meza es un muladar. El riesgo de contraer enfermedades es alto por gran cantidad de basura. (Paul Vallejos / El Comercio)

La avenida Túpac Amaru, en Comas, es uno de los puntos más críticos. La basura están a lo largo de la vía y bloquean las escaleras usadas para cruzar la autopista. Esto obliga a los vecinos a saltar los muros de seguridad para llegar al otro lado de la calle, arriesgando con ello su integridad.

“Los camiones pasan una vez cada dos o tres semanas, pero no sabemos exactamente cuándo lo harán. Encima, en las madrugadas, viene gente que prende fuego a la basura”, señala vecina de Comas Emma Pérez, de 59 años.

En el caso de La Victoria, el panorama es similar. Las calles del emporio comercial de Gamarra amanecieron cubiertas por una capa de papeles y desperdicios. Sin embargo, a través de un comunicado, el municipio informó que durante el día se recolectó 345 toneladas de residuos sólidos en todo el distrito, 35 de las cuales pertenecen a Gamarra.

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