Redacción EC

Cuatro delincuentes que vestían uniforme del personal autorizado de Sedapal y portaban carnés de la empresa estatal, ingresaron a la vivienda de dos ancianos, forzaron cerraduras y valorizadas en casi US$20 mil.

Según detalló el ciudadano húngaro Sandor Ternyik, tres sujetos debidamente identificados le solicitaron entrar a su domicilio, en , para realizar labores de desratización. Aún con la negativa de su esposa, Esther Velásquez, Ternyik permitió el ingreso de los hombres para que supuestamente trabajen en distintos ambientes de su domicilio.

“Entraron y uno se fue a la cocina, otro al baño y otro al techo. Golpeaban las tuberías, echaban agua al piso y eso nos distraía”, afirmó.

En medio del bullicio, el hampón que estaba en el baño abrió la puerta de la casa para que un cuarto ladrón entre y rompa las cerraduras de los dormitorios con una “pata de cabra”. Así, mientras el extranjero y su cónyuge continuaban aturdidos por el desorden, un cofre con valiosas alhajas les fue robado.

“No pudimos escuchar cómo rompían la puerta del cuarto y del ropero donde las joyas estaban guardadas. En vista que demoraban como tres cuartos de hora, les reclamé pero ahí recibieron una llamada y salieron corriendo. Dijeron que ya tenían hambre y habían acabado con su labor”.

Sandor Ternyik señaló que quiso ir tras ellos al percatarse del hurto pero un auto esperaba al grupo en el cruce de la calle Roque y Boloña con comandante José Román.

MALOS FISCALES

Luego de que el hecho fue denunciado, personal de la División de Robos de la Dirincri logró capturar a uno de los malhechores. Sin embargo, aseguró el húngaro, los fiscales adjuntos de la Policía no quisieron colaborar con el seguimiento del caso. “Hoy regresaré a la Dirincri y espero que los dos fiscales me permitan ver al delincuente”, manifestó.