Redacción EC

Volvió uno de los espacios más románticos en el imaginario urbano limeño. Tras seis meses de trabajos de restauración, ayer fue reabierto el tradicional Puente de los Suspiros, en Barranco.

Aunque las obras se iniciaron en junio de este año, el proceso de gestión comenzó hace más de tres años y estaba previsto que se culmine en setiembre. La alcaldesa del distrito, , dijo que la demora se debió al mal estado de la estructura, que no contaba con cimientos adecuados para soportar el tránsito peatonal. 

En total, son 600 piezas extraídas de los barandales que pasaron por un proceso de limpieza, desinfección y sellado para luego volver a ser puestas en la estructura. Así, se logró preservar la madera original. En el caso de la pasarela, esta ha sido reforzada con madera huayruro e iluminada con luces LED. 

La segunda fase del proyecto contempla la mejora de la bajada de baños y la restauración de la ermita al final del puente. “Los trámites están encaminados pero la ejecución dependerá de la siguiente gestión”, señala Vargas.

SERENOS EN HUELGA
En medio de la inauguración, un grupo de llegó con pancartas a las inmediaciones del puente para exigir el pago de los salarios que la comuna les adeuda. Los serenos refieren que se les deben dos meses de remuneraciones y la gratificación de fin de año.

Dijeron que más de un centenar de sus integrantes han sido despedidos por realizar estos reclamos. Asimismo, que los casi 40 serenos que aún laboran permanecerán en huelga hasta que se atiendan sus reclamos. Esta situación ha dejado a Barranco sin resguardo.

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