Desde 1967, el 2 de abril se celebra el Día del libro infantil y juvenil. (Foto: iStock)
Desde 1967, el 2 de abril se celebra el Día del libro infantil y juvenil. (Foto: iStock)
/ Mesquita & Pollyana
Karina Villalba

La lectura nos brinda la posibilidad de realizar un viaje a un mundo donde todo es posible: el de la imaginación. Fue precisamente su talante imaginativo el que a los 14 años alejó a Hans Christian Andersen del humilde oficio paterno y el que lo obligó a dejar su ciudad natal, Odense, para trasladarse a la capital danesa, Copenhague, y dedicarse a las artes y los libros que siempre le fascinaron.

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Autor de novelas, poesía y teatro, a Andersen se le conoce sobre todo por los 212 cuentos que escribió, de los cuales 156 se publicaron en vida y aunque muchos de ellos fueron recortados, adaptados y edulcorados, se convirtieron en clásicos infantiles.

Hoy, 2 de abril se recuerda el nacimiento de este autor y en su honor, desde 1967, se celebra el Día del libro infantil y juvenil. Convocamos a diferentes actores del mundo editorial de nuestro medio, incansables promotores de la lectura y de los libros para niños y jóvenes, y les pedimos que compartan el título de su libro favorito o aquel que despertó su interés en esta literatura. Aquí el resultado.

Gabriela Ibáñez.

Directora de

La literatura infantil es tan amplia, diversa y maravillosa que difícilmente puedo escoger un solo libro favorito, tengo muchísimos. Así que escogeré uno que fue determinante en mi vocación: “Flicts”. Flicts es un color, pero no existe nada en el mundo que sea flicts, ni nada que esté tan solo. Ningún color en el mundo quiere mezclarse o jugar con él. Así empieza este excepcional libro metaficcional, considerado una obra maestra de la literatura infantil. “Flicts” alcanza un alto nivel poético a través de la simpleza de las formas y del lenguaje. Gracias a su ingenio es capaz de representar lo irrepresentable y nos enseña cómo podemos narrar a través del diseño gráfico. El libro se publicó en 1969, año en el que Neil Armstong llegó a la luna. La importancia de esta coincidencia la descubrirán cuando terminen de leer el libro. Una obra que tanto niños como adultos atesorarán, como suele suceder con la literatura infantil de calidad.

Romina Silman

Gestora del blog literario en Instagram “” y conductora de talleres de lectura para niños

Elegí “El mago de Oz”, de Lyman Frank Baum, aunque tengo muchos títulos favoritos. Pero me parece que es un libro particularmente especial para la coyuntura de pandemia. Leer “El mago de Oz” desde la actualidad es una experiencia hermosa. A través de esta historia, los niños descubren que la vida se transforma, que todos pasamos por pequeños o grandes tornados que nos trasladan hacia lugares nuevos y no elegidos. A momentos en el que el mundo se torna distinto y la normalidad parece ser otra. Igual que Dorothy, cuando deja Kansas y aparece en la tierra de Oz. Pero luego, al recorrer el libro por el camino de adoquines amarillos, encuentran que sí es posible el retorno al hogar. El regreso a la vida como la conocían y que hoy parece tan lejana.

“El mago de Oz” nos revela destinos imposibles pero que, gracias a la literatura, podemos imaginar. Nos podemos vestir de Dorothy o ser un Leñador de Hojalata, internarnos en la piel del León cobardica, desprendernos de nuestra mente y rellenarnos de paja, convertirnos en una bruja malvada o en un perro llamado Totó. Esa proyección tan necesaria para los niños, les permite soñar. Soñar que al terminar la pandemia, habrá un mundo que dejó de ser gris. Un mundo de colores esperando por ellos allá afuera. Un lugar que, siendo el mismo, se ha transformado en esperanza.

Jorge Eslava

Escritor. Autor de “Nuno canta / Nuno tiene barrio”, de Editorial Planeta

En mi opinión, “Las aventuras de Pinocho” es insuperable. Es preciso señalar que es una novela extensa, de 36 capítulos y de lectura múltiple, tanto para niños como para adolescentes. Fue escrita con ingenio y sabiduría, amplificada por un humor corrosivo, que la hace divertida y tremendamente osada.

También muy actual, a pesar de su siglo y medio, por la dimensión alegórica y profundidad que ofrece. En sus páginas juegan los cuentos de hadas, los títeres, las alusiones bíblicas y algunos conceptos psicoanalíticos.

Fátima Ordinola

Ilustradora

Ha sido difícil escoger solo un libro pues varios me gustan y me conmueven. Pero elegí “Bárbaro”, de Renato Moriconi. Es un libro álbum silente, que no tiene texto. La peculiaridad del formato vertical y de la historia llaman mi atención. Sin contar con mucho detalle, para no arruinar la experiencia de leer este libro, en cada doble página Bárbaro atraviesa diferentes obstáculos que van ‘in crescendo’ conforme la historia avanza. Sin embargo, el final termina siendo tan inesperado y emotivo que invita al lector a darle una segunda lectura. Admiro mucho el trabajo de Renato por su técnica en la ilustración y por contar esta historia de forma tan creativa y poética.

Chiara Roggero

Comunicadora y autora de “ABC del Perú”, Ediciones Pichoncito

“El día que los crayones renunciaron”, de Oliver Jeffers. En este libro se refleja la manifestación de ciertos crayones de colores que sienten que no están siendo utilizados correctamente por Duncan, su niño dueño. Este libro tiene un guiño político al demostrar cómo cada color tiene sus propias problemáticas, ya sea por ser usado en exceso o por ser ignorado. Cada página es la carta de un color distinto dirigida hacia Duncan, demostrando las distintas personalidades y problemáticas de cada crayón. ¡Nunca me cansaré de leerlo!

Ángel Álvarez

Gestor de la librería infantil,

Uno de mis libros infantiles favoritos es el álbum ilustrado “No puedo dormir”, del autor Stein Erik Linde e ilustrado por Oyvind Torseter. Es un álbum de apariencia sencilla que cuenta la historia de un padre y su pequeña niña insomnes que deciden salir a dar una vuelta una fría y nevada noche. Los brazos de papá, sus mejillas juntas son para la niña un cobijo acogedor y para el padre consuelo y esperanza. En su paseo abordan temas complejos de manera sencilla, como la naturaleza de la vida y la aparente muerte reciente de mamá. Miran el cielo, buscan estrellas fugaces para pedir un deseo, quizás el mismo deseo. Las ilustraciones hechas en base al fotomontaje, dibujos, recortes, pequeños objetos hechos en cartón, le dan una aparente sencillez, que junto a la paleta de colores en negro, tonos grises, marrones, amarillos, un toque de rojo y el gesto físico del padre y la niña crean una atmósfera que acompaña y complementa el sentido de la historia. Un libro bello y conmovedor que recomiendo de sobremanera.

Daniela Alcalde Flores

Editora de

Mi primer acercamiento a la literatura infantil y juvenil se dio gracias a mi trabajo como educadora. Libros como “Me dicen Sara Tomate” (Jean Ure) y “Templado” (Jorge Eslava) me cautivaron por su estilo fresco y porque conectaban fácilmente con las emociones de los adolescentes que eran mis alumnos y con la que alguna vez fui.

Si tengo que escoger solamente un libro infantil (lo cual es muy difícil), este sería “Juul”, un libro álbum de Gregie de Mayer y Koen Vanmechelen, que aborda con crudeza el tema del ‘bullying’ en la escuela. En él, se muestra cómo la crueldad de otros niños va dañando a Juul, quien es representado como una escultura de madera que conforme avanza la historia va perdiendo partes hasta quedar casi en nada. Sin embargo, al final aparece una luz de esperanza, la oportunidad de empezar de nuevo.

Lo destaco porque tiene un planteamiento original y sumamente pensado, con un equilibrio perfecto entre texto e imagen. Me agrada porque no subestima al niño como lector ni intenta protegerlo de esta dura realidad que se ve con frecuencia en las escuelas, tampoco adopta un tono moralizante sobre lo que debe hacer. Por el contrario, es un libro que emociona y te invita a reflexionar.

Micaela Chirif

Escritora. Autora de “Animales Peruanos”, de Editorial Planeta

Me resulta difícil elegir un solo libro así que mencionaré dos, que corresponden a dos momentos muy distintos de mi infancia. El primero fue un libro de “Miffy”, la famosa conejita de Dick Bruna. Era un libro pequeñito, pensado, como toda su serie, para manos pequeñas. Lo aprendí de memoria y fingía leerlo. Me hizo saber que la lectura entrañaba un poder. El segundo fue “La pequeña Delarah”, de Demetra Vaka, una novela escrita a principios del siglo XX, que narraba la amistad entre una niña griega y una turca, teniendo como trasfondo la tensión entre ambos países. Me fascinó encontrarme con niñas protagonistas. Hasta ahora conservo con cariño el ejemplar.

Enrique Mendoza

Especialista, investigador y gestor de la ilustración. Coordinador y Fundador de Imaquinario, Encuentro de Ilustración

El libro que he elegido es “Migrar”, escrito por José Manuel Mateo, ilustrado por Javier Martínez Pedro y editado por Editorial Tecolote. Es un libro maravilloso en todo el sentido de la palabra. Trabajado en papel artesanal amate (un tipo de papel artesanal hecho de la corteza de la planta amatl), muestra el principio de la migración de los espacios rurales de México hacia la ciudad más cercana de EE.UU. El manejo de las imágenes es interesante en cuanto estas siguen el mismo proceso del niño, que se moviliza de un lugar a otro, y que permiten ver de una manera muy sutil, pero poderosa, el éxodo obligado para lograr un lugar específico económicamente hablando. El formato y la edición tienen también un punto eje importantísimo porque se trata de un libro acordeón, que se abre de arriba hacia abajo. “Migrar” permite crear en el infante un esquema para intentar analizar la problemática social que se vive en varios lugares de Latinoamérica. Además, permite que el infante pueda debatir y lograr nuevas apreciaciones no solo en cuanto al contexto social sino también, sobre la estética.

Libro Migrar
Libro Migrar

Andrea Gago

Ilustradora. Representante del Perú en la presente edición de la Feria del libro infantil de Bolonia

El libro que elegí es “Secreto de familia” de Isol (Fondo de Cultura Económica). Me parece un libro divertido e interesante porque muestra la idea que la protagonista tiene de cómo luce su propia familia. Del mismo modo, esta imaginación infantil sobre la apariencia forma parte de la identidad de cada miembro. La libre asociación entre el parecido de los personajes con otros seres se desarrolla en sus páginas con un final buenísimo. Por otro lado, las ilustraciones refuerzan esta libertad de pensamiento y cuestionamiento de la niña protagonista, con trazos sueltos y colores planos que se asemejan a la serigrafía.

Adriana Roca

Directora ejecutiva de

“Matilda”. Esta es la historia de una voraz lectora de tan solo 5 años, cuyos padres la desprecian por ser diferente a ellos (prefieren que vea tele a que lea). Un día, deciden mandarla a un colegio famoso por tener una directora cuyas técnicas disciplinarias eran, por decir lo menos, draconianas y entonces, Matilda, quien ha venido desarrollando poderes mágicos y extraños, hace uso de ellos para combatir a la “Tronchatoro” y defender así a sus amigos y a su profesora. La irreverencia y el humor con el que está escrito me encantaron desde que lo leí por primera vez, creo que a los 13 años, y quedé para siempre enamorada del personaje maravilloso cuyo nombre es el título de este libro.

Jean Falvy

Escritor y autor de la colección “¿Te cuento un cuento?”, de Editorial Caja Negra

Desde muy niño me leyeron cuentos, sobre todo los clásicos. Pero lo que me marcó realmente fue “El tesoro de la juventud”, una colección hermosa llena de cuentos, historias y datos curiosos. Fue un regalo de mis padres que buscaban estimular la lectura en mí y que, sin saberlo, me llevó a querer contar historias a mí también.

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De Voz a voz: Gerardo Chávez

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