(Difusión)
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José Carlos Yrigoyen

En su espléndido prólogo a la “Obra inglesa” de Blanco White, Juan Goytisolo hace notar que los escritores en lengua castellana eran propensos a contar su vida con minucia a cualquier desconocido, pero que se mostraban especialmente renuentes a exponerla en sus obras. Eso los diferenciaba de los autores anglosajones, más discretos en el trato personal, aunque desinhibidos y sumamente sinceros a la hora de confesarse en las diferentes variantes del género autobiográfico.

La más reciente obra de Héctor Abad Faciolince, “Lo que fue presente”, es otra incursión audaz en la sensible esfera de lo privado. Ha reunido y editado los diarios que llevó desde 1985 hasta 2006, sin eliminar ni modificar nada de lo que escribió en su momento y su lugar, salvo unos pocos episodios repetidos. No aligeró un adjetivo ni matizó alguna ingenuidad juvenil. El resultado es un libro de una sinceridad tan triste como feroz. El mismo Abad explica las razones de ello: estos diarios se nutren de su parte más oscura y atormentada. Incluso asegura a sus potenciales lectores que “no he sido tan repelente como aparezco a veces aquí”.

“Lo que fue presente” comienza con Abad a los veintisiete años, viviendo en Italia con su mujer embarazada, agobiado por los problemas económicos y el convencimiento de que es un escritor fracasado. Por eso inicia el diario “de una persona que escribe que ha resuelto no escribir nada”. Miente, desde luego: cada entrada desgrana las lecturas, proyectos, entusiasmos y decepciones que su vocación le depara. Si algo confiere unidad a este libro es que puede leerse como la historia cohesionada de un hombre ganado por el escepticismo en prácticamente todos los aspectos vitales, excepto en su fe por la literatura, de la que reniega eventualmente solo para regresar a sus rigores con renovada pasión.

Abad se exhibe aquí desnudo y poliédrico: mientras consolida su ascensión literaria, describe con punzocortante honestidad -las verdades más puras son las que se enuncian a solas- la desolación permanente que le provoca el homicidio de su padre, las maravillas y sobresaltos de la paternidad, las conflictivas relaciones con su país y, sobre todo, su zozobrante matrimonio, las culposas infidelidades que acomete, el tedio que le inspira su callada esposa y las vagas reconciliaciones que no dan tregua al desencanto.

Pero quizá los pasajes más sabrosos del libro sean aquellos en los que comenta sus encuentros y desencuentros con inalcanzables figuras públicas. El que sale peor parado es García Márquez. Aparece como un hombre vanidoso y encandilado por la sensualidad del poder, que come y bebe a cuerpo de rey en la mísera Cuba del periodo especial, cuyo ego es incapaz de digerir la reseña negativa que Abad hizo sobre “Noticia de un secuestro” y se lo hace pagar con mayestático desprecio. “Lo que fue presente” significa un curtido alegato a favor de la creación y la libertad literaria, una prueba incontestable de que es posible vencer a sus cotidianos y omnipresentes enemigos.

LA FICHA

“Lo que fue presente. Diarios 1985-2006”

Autor: Héctor Abad Faciolince.

Editorial: Alfaguara.

Año: 2020.

Páginas: 611. Relación con el autor: Ninguna.

Calificación: ★★★★