La literatura coreana es un vehículo que sirvió históricamente para reivindicar su identidad nacional, su historia y su tradición.
La literatura coreana es un vehículo que sirvió históricamente para reivindicar su identidad nacional, su historia y su tradición.
/ Hwarang Editorial
Fiorella Ramírez

El ha logrado colocar a Corea del Sur en el ojo del mundo. Gracias a su industria musical, la fascinación global por la cultura coreana está en busca de otros ámbitos artísticos por explorar. Es así como presenciamos el actual auge de su cine (tras el éxito de producciones como Parasite), su arte y su literatura. Y es justamente el último campo mencionado el que ha cobrado mayor relevancia en los últimos años con autores como Han Kang, uno de los nombres más sonados para ganar el Premio Nobel de Literatura del 2022.

El furor no ha hecho más que empezar. Sus best-sellers arrasan las librerías aún cuando las traducciones de las obras coreanas al español llevan tan solo poco más de veinte años. Pese a que el catálogo en nuestro idioma sea reducido y existan pocas editoriales interesadas en publicar estos libros, la ola de la literatura coreana no ha hecho más que crecer vertiginosamente y eso se evidencia en los diversos premios internacionales que acumulan los escritores surcoreanos.

El conocimiento sobre Corea ha crecido bastante, la gente joven que llegó a la cultura coreana por la música, sus novelas o otras expresiones de la cultura pop, de pronto se han dado cuenta que pueden investigar la literatura e historia coreanas. Incluso se ha convertido en un espacio de desarrollo profesional y campo laboral, y creo que aún seguirá creciendo”, afirma en conversación con El Comercio, , especialista en literatura coreana y director adjunto del Centro de Estudios Orientales de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP).

De hecho, el investigador asegura que este interés no es un fenómeno unilateral por parte de los extranjeros, sino también de los mismos coreanos, quienes están en un proceso de revisión de su propia cultura para deconstruir lo que conocían de sí mismos y construir una nueva sociedad.

Una historia ensombrecida

Si bien la sociedad coreana no redefinió géneros ni estilos literarios, su particularidad más grande es que su literatura fue un instrumento de resistencia cultural. Al ser este un país en constante peligro de invasión militar, geográfica, política y cultural, sus autores han tratado de reivindicar su identidad, su historia y sus tradiciones mediante la escritura. Por esa misma razón, es que hay un presente sesgo realista dentro de sus textos, los cuales detallan de forma cruda las problemáticas de su sociedad.

Breve revisión histórica

En la década de los 70 Corea del Sur sufrió una serie de dictaduras severas al mismo tiempo que vivió un gran crecimiento económico llamado “El milagro del río Han”. Pese a la bonanza, fue una época muy reprimida, por lo que con la llegada de la democracia en los 90, hubo un cambio social. Con esta nueva libertad, la mujer tuvo una mayor participación social y las ideas confucianas (de bases patriarcales) fueron ampliamente cuestionadas.

Sumalavia explica que la popularización internacional de la literatura coreana inicia gracias a una generación de escritoras que en los 2000 empezaron a problematizar temas como la violencia de género o las estructuras sexistas del país asiático. De ahí surgen autoras como la mencionada Han Kang, quien con su novela “La vegetariana” ha logrado conseguir reconocimientos como el Man Booker Prize de Reino Unido o el Malaparte de Italia.

Paralelamente hay otros temas como la novela fantástica y la novela de ciencia ficción, que han cobrado relevancia en años recientes y que también funcionan como una crítica al sistema coreano, pero que ahora exploran otros géneros impensados décadas atrás. En la misma línea, la producción general también está volviendo cada vez más popular las novelas de acción, policial, novela negra, etc.

El influjo de las ideas extranjeras cada vez se hace más presente, y la globalización ha logrado que adapten libremente otras realidades a la suya y dejen atrás el falso mito de su hermetismo cultural. “Hay un error con respecto a la cultura coreana, ya que ellos siempre se han caracterizado por estar muy abiertos a ideas extranjeras, por eso es un país en el cual pudo entrar el confucianismo, el budismo, el taoísmo y recientemente el cristianismo. Si hubo resistencia inicial, fue porque los occidentales llegaron con intentos de invasión”, explica Sumalavia.

Esta idea coincide con la percepción de Nicolás Braessas, editor argentino de la primera editorial latinoamericana especializada en literatura coreana, Hwarang. Él afirma que tras la globalización, los escritores surcoreanos han dejado de abarcar sus tres grandes temáticas del siglo pasado: la Guerra de Corea, la colonización japonesa o el milagro económico del río Han. Ahora, sus temáticas tienen una relevancia global, y es precisamente gracias a estos nuevos tópicos, que ha logrado encantar a más lectores.

Hoy por hoy, ya se escribe de todo en Corea. De hecho, la autora del momento, Bora Chung, escribe weird fiction, un género que se está dando en todos los mercados del mundo, que es una literatura de mujeres jóvenes con exponentes en Latinoamérica como Mariana Enríquez (Argentina) o Liliana Colanzi (Bolivia)”, explicó a El Comercio.

Ante el hermetismo peruano que a veces se presenta frente a la llegada de otras expresiones culturales, es necesario entender que el proceso de contraste de realidades, en este caso con la literatura coreana, puede ayudarnos a comprender nuestras semejanzas y diferencia, para así lograr construir mejor nuestra identidad. Los jóvenes interesados por las manifestaciones culturales del país asiático cada vez están más abiertos al intercambio cultural y, a esta altura, es ya una realidad imposible de evitar.

Con motivo de su Día Nacional (3 de octubre), la Embajada de la República de Corea en el Perú, está realizando una semana de actividades dedicada a su cultura, que incluye un Ciclo de Cine Coreano los días 6 y 7 de octubre en el Centro Cultural PUCP. El ingreso es libre.

Recomendaciones
5 libros de literatura coreana para iniciar
1
“Kim Ji-Young, Nacida en 1982”
Cho Nam -joo
“Kim Ji-Young, Nacida en 1982”

Kim Ji-young (que lleva el nombre más común entre las mujeres coreanas nacidas en 1982) es aparentemente una mujer como cualquier otra, con una juventud sin pena ni gloria, siempre a la sombra. Todo se retuerce cuando, de repente, Kim empieza a hablar con las voces de su madre, de una amiga desaparecida, de otras muchas mujeres. Lo que parecía una broma adquiere el tono de una respuesta, de una insurrección y, para los demás, el tono de una enfermedad.

2
“La Vegetariana”
Han Kang
“La Vegetariana”

Yeong-hye y su marido llevaban una vida normal, pero cuando las imágenes ensangrentadas empiezan a rondar sus pensamientos, Yeong-hye decide purgar su mente y renunciar a comer carne. Y a medida que su rebelión pasiva se manifiesta en formas cada vez más extremas y aterradoras, el escándalo, el abuso y el distanciamiento comienzan a enviar a Yeong-hye en una espiral hacia los espacios de su fantasía. Su ahora peligroso empeño la llevará a alejarse trágicamente de su antiguo yo.

3
“Almendra”
Won-Pyung Sohn
“Almendra”

Yunjae tiene dieciséis años, está en la edad de las emociones desbordadas, el amor y la rabia. Pero las amígdalas de su cerebro son pequeñas, más pequeñas que una almendra y, como consecuencia, Yunjae es incapaz de sentir nada. Educado por su madre y su abuela, aprende a identificar las emociones de los demás y a fingir estados de ánimo. Así construye una aparente normalidad que se hace trizas el día en que un psicópata ataca a ambas mujeres en la calle. 

4
“Quién sabe si mañana seguiremos aquí”
Kim Yung-ha
“Quién sabe si mañana seguiremos aquí”

Kim Byeongsu fue un asesino en serie. Él recuerda a cada una de sus víctimas y la forma en la que las ha matado, aunque hace tiempo dejó todo atrás. Tras ser diagnosticado de alzhéimer, intenta llevar una vida normal con su hija Unji. Pero un día todo cambia cuando ella le presenta a su prometido y, poco después, desaparece. Esto coincide con una serie de crímenes que se desatan en su barrio. Kim Byeongsu, en plena lucha contra su enfermedad, hará lo que sea para encontrar a su hija.

5
“Por favor, cuida de mamá”
Kyung-Sook Shin
“Por favor, cuida de mamá”

Cuando So-nyo, de sesenta y nueve años, se separa de su marido entre la multitud de la estación de metro de Seúl y se desvanece, sus hijos se consumen en fuertes recriminaciones y están inundados de dolor y culpa. Mientras discuten sobre los folletos de "Desaparecida" que están pegando por toda la ciudad -la cuantía de la recompensa que deben ofrecer, la mejor forma de redactar el texto- se dan cuenta de que ninguno de ellos tiene una fotografía reciente de mamá. Pronto surge una pregunta mayor: ¿conocen realmente a la mujer que llamaban mamá?


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