Ricardo Lagos junto al presidente chileno Sebastián Piñera en una imagen del 14 de marzo del 2018. (Photo by CLAUDIO REYES / AFP).
Ricardo Lagos junto al presidente chileno Sebastián Piñera en una imagen del 14 de marzo del 2018. (Photo by CLAUDIO REYES / AFP).
Redacción EC

Santiago de Chile. El expresidente de , (2000-2006), dijo este miércoles que la crisis en la que está sumido el país suramericano desde hace cuatro semanas es “gravísima” y advirtió que el tiempo para responder a las demandas de una mayor justicia social “se agota”.

Es necesario salir pronto de la actual situación, recuperar una convivencia serena y pacífica que permita responder a las justas demandas sociales que han desatado esta crisis. Buscar un cauce para que las demandas planteadas encuentren respuestas y que se recupere la confianza por parte de la sociedad en sus instituciones”, dijo el exgobernante.

En un video difundido en sus redes sociales, Ricardo Lagos reconoció el país vive “una crisis de Estado en su conjunto” y aseguró que “la violación de los derechos humanos es inaceptable como lo es también la gran violencia de estos días”.

Así no se construye un país”, agregó el exmandatario, quien fue una de las principales figuras opositoras a la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990).

El estallido social que vive Chile, el más grave desde el retorno de la democracia, ya deja 20 muertos -cinco de ellos a manos de las fuerzas de seguridad- y miles de heridos y detenidos, además de denuncias de abuso policial y torturas.

Las multitudinarias protestas, que se iniciaron el 18 de octubre por la subida del precio de pasaje de metro y se convirtieron luego en un clamor contra el Gobierno y el desigual modelo económico heredado de la dictadura, son en su mayoría pacíficas, aunque también se han registrado duros enfrentamientos entre manifestantes y agentes, saqueos y destrucción de mobiliario público.

La demanda de una nueva constitución ha estado presente desde el inicio de la crisis, ya que gran parte de los chilenos culpa a la actual Carta Magna -redactada en 1980, en plena dictadura- de las grandes desigualdades económicas del país, pues abrió la puerta a la privatización de servicios básicos como la educación, la sanidad o las pensiones.

El Gobierno de Chile abrió la puerta el pasado domingo a iniciar un proceso constituyente, aunque rechaza de momento las exigencias de la oposición de centro-izquierda y de la mayoría de los manifestantes de convocar una Asamblea Constituyente.

Para Ricardo Lagos, la elaboración de un nuevo texto constitucional que logre “un país más justo, que avance hacia una democracia capaz de combinar la libertad con la igualdad y una prosperidad extendida” se ha convertido en una “necesidad urgente”.

Los hijos e hijas de esta tierra deben valer por lo que son y no por lo que tienen”, añadió el expresidente, en cuyo mandato se logró un gran acuerdo político para reformar ciertos puntos de la actual Ley Fundamental.

Para promulgar una nueva constitución tenemos que atrevernos a dar los pasos indispensables para ello. Y eso significa, ponernos manos a la obra. Estamos a tiempo para cambiar la forma de hacer las cosas, que evite la prolongación de este desencuentro entre los chilenos”, concluyó.

Fuente: EFE