(Ilustración: Giovanni Tazza)
(Ilustración: Giovanni Tazza)
Hace 100 años

Aunque algunas personas piensen que tratar de las enfermedades venéreas es indiscreto, creemos que no se puede dejar de lado este asunto de suma importancia médico-social. Desgraciadamente la prostitución aflige a todas las clases sociales y es necesario que en el hogar los padres eduquen a sus hijos contra las llamadas “enfermedades del amor”. Por otra parte, la higiene enseña que el mejor remedio para atender con premura esta calamidad social son los Dispensarios Antivenéreos, encargados de ofrecer con la mayor prolijidad atención inmediata y gratuita a los caídos en estas perversas “lides del amor”.

H.L.M.

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