Parapanamericanos: Guillén ganó medalla de oro para Perú, pero fue descalificado minutos después. (Foto: Violeta Ayasta)
Parapanamericanos: Guillén ganó medalla de oro para Perú, pero fue descalificado minutos después. (Foto: Violeta Ayasta)
Kenyi Peña Andrade

Ante el doble esfuerzo que significó afrontar el reto de recorrer los 1.500 metros en la pista de atletismo, Rosbil Guillén se merecía también un premio de la misma dimensión. Y así será finalmente. Luego de conquistar la primera medalla de oro para nuestro país en los , el atleta fue confirmado como uno de los peruanos que nos representarán en los Juegos Paralímpicos Tokio 2020 y en el Mundial de Paraatletismo de Dubái 2019.

“Todos estos triunfos son gracias a mis guías [corre con Carlos Gálvez y Río Ferdinand Cereceda]. Es un orgullo representar a mi país. En ambos torneos voy a competir en los 1.500 y 5.000 metros junto a mi guía Río Ferdinand Cereceda”, señaló nuestro compatriota luego de que la Asociación Nacional Paralímpica del Perú, presidida por Lucha Villar, le comunicara que, gracias a sus tiempos obtenidos el último miércoles, es uno de los clasificados al torneo que se disputará el próximo año en la capital nipona.

Gracias a Rosbil, el Perú volvió a ganar una presea dorada en los Parapanamericanos después de 12 años La última fue en Río 2007, cuando Jimmy Eulert obtuvo tres preseas doradas: en los 50 m libre, 100 libre y 50 espalda, en paranatación.

—Un destino impensado—

Ni siquiera en sus sueños más optimistas Rosbil se imaginaba este desenlace. Recién a inicio de año fue que el huancavelicano se metió de lleno para competir en el alto nivel. Fue ahí cuando decidió viajar a Huancayo para trabajar junto a Sunil Serna, quien entrenaba a Efraín Sotacuro.

No pasó mucho tiempo para que él demostrara su velocidad y resistencia en la pista, lo que lo llevó a ser seleccionado para Lima 2019.

Después la historia es conocida. Aunque ganó los 5.000 T11, la organización decidió quitársela debido a que su guía soltó la cuerda que sirve para dirigir al paraatleta. Sin embargo, unos días después llegó su gran revancha y se bañó en oro en los 1.500 metros.

Guillén no solo es exitoso en las pistas, es también un modelo de perseverancia para cualquiera.