Giovanni Bisso habla de Alfra Crux Beta.
Giovanni Bisso habla de Alfra Crux Beta.
/ Alfra Crux
Giovanni  Bisso

Alfa Crux cambió de manos, y de nombre. Su fundador, el español José Manuel Ortega Gil Fournier, luego de 16 años de crear una bodega que arquitectónicamente es icono en Mendoza y en Argentina (y ni hablar de sus vinos) se retiró del negocio en Argentina y la vendió a la familia canadiense de apellido Agostino (son cuatro hermanos; Vincenzo, Rosalía, Sebastián y Miguel), quienes ya eran dueños de Finca Agostino y vecinos de finca.

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Dado que el nombre de la bodega era el apellido del anterior propietario, han decidido renombrarla y en una decisión doblemente inteligente, no incorporarla en su otra bodega (que sí lleva su apellido) y mantenerla separada; renombrándola como a sus mejores vinos: Alfa Crux; lo que permite mantener la identificación con la fama de excelsa de calidad que bien ganada éstos tienen.

Es el nombre de la estrella más brillante de la mítica constelación Cruz del Sur, ALFA CRUX fue diseñado en perfecta armonía con la tierra y su mágico entorno. Sus formas conmueven y provocan, animan y, a su vez, generan una energía vital única que atrapa y detiene el tiempo. Tal vez sea por eso por lo que, en su corazón, y bajo un techo que proyecta una gran cruz de luz, se guarden y cuiden las barricas que crían mansamente los vinos que luego serán embajadores de este terroir único recostado a los pies de la imponente cordillera de los Andes.

Los viñedos crecen en El Cepillo, corazón del Valle de Uco, un oasis rico y privilegiado en Mendoza, a casi 1.200 metros sobre el nivel del mar con los Andes como maravilloso testigo y en un terroir de inmejorables condiciones para obtener uvas de extrema calidad y expresión. La gran amplitud térmica, las escasas lluvias y la riqueza del suelo generan un estilo e identidad que destaca los vinos.

Futurista y moderna, tiene un diseño casi poético en perfecta armonía con la tierra y el mágico entorno. La bodega está articulada en varios edificios, independizando los procesos de vinificación y los usos complementarios en espacios autónomos interconectados. La línea de producción comienza a través de dos brazos que se abren para recibir las uvas y, desde allí, iniciar el proceso por gravedad.

En el nivel de vendimia se selecciona cuidadosamente cada grano y luego se depositan en tanques de acero inoxidable ubicados en un nivel inferior. Una cubierta metálica abierta, cóncava hacia arriba y hacia abajo, de cuatro aguas y con una delgada cenefa de borde cubre y resguarda esta área de trabajo que, a modo de gran parasol, evoca las tradicionales galerías mendocinas, donde los vendimiadores volcaban la uva en los lagares protegiéndose del fuerte sol del verano.

Orgullosos testimonios de lotes y parcelas únicas de los viñedos de El Cepillo, Beta Crux destaca por su nobleza e intensidad. Elegante, muy complejo y de cuerpo sedoso pero enérgico, se muestra como claro exponente de los vinos de altura que se nutren con el intenso sol de montaña y el frío de las noches de infinitas estrellas del cielo mendocino. Sólo en partidas únicas y limitadas desde cosecha 2004. Cuenta con 12 meses, 50% en barricas de roble nuevas 50% en barricas de segundo uso (80% francés y 20% americano).

VISTA: Presenta un color rojo rubí brillante

OLFATO: Notas de clavo de olor, anís estrella, tierra húmeda, flores blancas, moras, ciruelas y frambuesas.

GUSTO: Vino elegante, sedoso, complejo y de largo final.

MARIDAJE: Un vino para los guisos y estofados de carne, osobuco, cola de buey, quesos maduros como gruyere, emmental, parmesano y manchego.

EL DATO:

ALFA CRUX BETA

PAÍS: Argentina

REGION: Valle de Uco Mendoza

UVAS: 60% Tempranillo y 40% Malbec

PRECIO: S/. 146.90 soles

CONTACTO: www.bodegat.pe

Giovanni Bisso es sommelier y cuenta con un Diplomado en Vinos y Bebidas Destiladas (Nivel 3) por el WSET.