El programa Iron Women ha logrado la profesionalización de 119 mujeres conductoras en un rubro donde se impone una mayoría masculina.
El programa Iron Women ha logrado la profesionalización de 119 mujeres conductoras en un rubro donde se impone una mayoría masculina.
Renato Girón

Existen profesiones que por muchos años la sociedad se ha encargado de etiquetarlas como exclusivas para algún género en específico. Las creencias como que la ingeniería y construcción eran campos para los hombres o que la enfermería y la educación en menores lo realizan las mujeres, poco a poco van quedando en el pasado.

En un escenario ideal, el género no sería un factor determinante para obtener un empleo, recibir una remuneración o determinar qué profesión seguir por el resto de la vida. Sin embargo, aunque progresivamente se viene eliminando este tipo de brechas laborales, la realidad nos muestra un contexto distinto.

Un reporte del (MTC) señala que en el 2019 solo el 2.06% de personas capacitadas para conducir en el Perú son mujeres. Para contrarrestar esta situación, existen iniciativas como Iron Women, creado en el 2017 por , que busca promover la profesionalización de mujeres conductoras de camiones.

Hasta el momento se han dejado 18 promociones, en las que 119 mujeres de entre 24 y 60 años han logrado certificarse como conductoras de camiones. Gracias al éxito obtenido, esta iniciativa del grupo ha sido replicada en países como Sudáfrica y Chile.

Durante el 2019, diversas empresas clientes de Volvo Group Peru apostaron por conductoras egresadas del Programa Iron Women.
Durante el 2019, diversas empresas clientes de Volvo Group Peru apostaron por conductoras egresadas del Programa Iron Women.

El efecto del programa Iron Women en el mercado laboral ha sido importante. Solo en el 2019, empresas clientes de Volvo Group Peru decidieron contratar a más del 50% de las conductoras que participaron del programa de profesionalización. Todas ellas con una particular historia y la perseverancia de lograr resaltar en un rubro que, hasta el momento, aún despierta ciertas dudas en las mujeres.

RECHAZO TEMPRANO

Para Ana Carrasco, la conducción de unidades grandes fue algo que llamó su atención desde pequeña y que con perseverancia pudo cumplir hace 5 años. Hoy, con 27 años de edad, Ana trabaja en Dinet trasladando carga de minerales y desmonte en una mina de Chincha, al volante de un Volvo FMX.

Ana comenta que fue sencillo aprender a conducir un camión. Es normal que puedan sentir algo de miedo, pero es necesario sobrellevarlo con motivación y perseverancia. “Si a uno le nace hacerlo, lo logrará”, asegura.

A diferencia de su proceso de aprendizaje, desempeñarse en el rubro laboral sí tuvo algunas complicaciones para ella. En un inicio, los conductores hombres no creían que ella podría realizar su trabajo de manera óptima. Incluso, comenta Ana, se sentían superiores y evitaban responder cuando ella pedía algún tipo de ayuda.

Ana Carrasco y su equipo de trabajo de Dinet. Ella se dedica al traslado de carga en tajo socavón al interior de una mina en Chincha.
Ana Carrasco y su equipo de trabajo de Dinet. Ella se dedica al traslado de carga en tajo socavón al interior de una mina en Chincha.

Lejos de desmoronarse o dejar que las críticas le afecten, Ana buscó demostrar que era capaz de superar el prejuicio que aún persiste en el rubro. "Lo mejor es no tomar importancia y saber que nosotras sí podemos. Si nos dejamos llevar por eso, no vamos a lograr alcanzar nuestros objetivos”, asegura.

Ante las cifras del MTC sobre la participación femenina en la conducción de vehículos pesados, Ana Carrasco explica que se debe a que algunas empresas todavía no confían en las mujeres para desempeñar este tipo de funciones. “El rechazo constante desmotiva a muchas conductoras que postulan a estos trabajos. Esto les quita las esperanzas de seguir y tienen que abandonar sus sueños”, afirma Carrasco.

EVELIN Y SUS RETOS SUPERADOS

Cuando era pequeña, Evelin Llachua encontró su pasión por los vehículos de gran tamaño. Hoy, con 25 años, sale de su casa en Pachacamac no solo con la motivación de realizar su trabajo a cambios de un sustento económico, sino que también pone en práctica su más grande hobbie: conducir. Evelin, quien conduce vehículos y Volvo FH, trabaja para San Martín Contratistas, y realiza el traslado de carga para empresas de cementos.

“Para conducir un camión se necesita actitud; solo así se podrá salir adelante”, señala la conductora. Para ella no fue difícil aprender a conducir un camión, ya que realmente lo quería desde pequeña y eso la ayudó a lograrlo. Evelin Llachua encuentra la motivación en su familia, quienes la apoyaron para que el proceso no sea complicado y la han preparado para asumir retos más grandes en su vida.

Evelin Llachua conduce un Volvo FMX para cumplir sus funciones en la empresa San Martin Contratistas.
Evelin Llachua conduce un Volvo FMX para cumplir sus funciones en la empresa San Martin Contratistas.

Hasta hoy, Evelin encuentra personas que aún dudan sobre sus capacidades al momento de conducir un vehículo de gran tamaño. Al principio no le creen, explica, pero su percepción cambia totalmente cuando se pone al volante del camión. A pesar de eso, la joven asegura que es algo normal, y que por suerte no ha tenido que lidiar con el prejuicio de la gente.

“Existen mujeres que tienen licencia para conducir , pero no lo hacen porque algunos trayectos son largos y deben encargarse de los hijos. No se sienten con tanta libertad como un hombre para trabajar en este rubro y eso las desanima”, asegura Llachua. Para ellas, agrega, la profesionalización puede ayudarlas a mejorar sus condiciones de trabajo en el rubro, cambiarles la vida y ayudar a cumplir sus sueños.

DISMINUIR LA BRECHA

El objetivo de este tipo de programas es derrumbar los mitos que giran en torno a los empleos relacionados a las profesiones exclusivas del género masculino, así como abrir nuevos campos laborales que permitan la sostenibilidad de los hogares liderados por mujeres trabajadoras.

Cristian Meza, gerente de Recursos Humanos de , señala que esta apuesta por la inclusión en nuestro país fomenta un desarrollo sostenible y continuo, donde la mujer peruana es la protagonista y encargada de dejar atrás todo paradigma que responda a una supuesta exclusividad laboral.

“Consideramos que este ha sido el componente ideal para hacer del programa Iron Women todo un éxito en el Perú, logrando que cada vez sean más mujeres manejando vehículos pesados en las carreteras de nuestro país”, aseguró el representante de Volvo en Perú.

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