☆☆☆☆☆
Director:
Actores:
Género:
Duración:
Clasificación:
"El internado". De izquierda a derecha los personajes Carolina Leal (Ana de Armas), Marcos Novoa (Martiño Rivas), Roque Sánchez (Daniel Retuerta), Julia Medina (Blanca Suárez), Yon Gonzáles (Iván Noiret) y Victoria Martínez (Elena Furiaste). (Foto: Difusión)
"El internado". De izquierda a derecha los personajes Carolina Leal (Ana de Armas), Marcos Novoa (Martiño Rivas), Roque Sánchez (Daniel Retuerta), Julia Medina (Blanca Suárez), Yon Gonzáles (Iván Noiret) y Victoria Martínez (Elena Furiaste). (Foto: Difusión)
Alexandra Ojeda Briceño

Antes que los servicios de streaming lideraran la oferta televisiva, países como Estados Unidos, España, México y Argentina producían series juveniles de gran nivel para la televisión tradicional. En 2007, Antena 3 y Globomedia lanzaron al aire la española “”, una historia cautivadora de dos hermanos que, tras la desaparición de sus padres, llegan al internado-escuela “Laguna Negra” sin imaginar que el lugar sería escenario de eventos paranormales, criminales y violentos. También es la serie que lanzó a la fama a a cubana Ana de Armas, quien dio el salto a Hollywood.

Si bien la trama de los jóvenes huérfanos ─o alejados de sus padres, como en este caso─ fue terriblemente recurrente en las tiras juveniles de los 2000 (porque, evidentemente, funcionaban), “El Internado” proponía eso y algo más: el buen manejo del suspenso. Laura Belloso, guionista y creadora de la serie, nunca subestimó al público juvenil ofreciéndoles solo una producción de amistad, romance y descubrimiento sexual ──, sino le dio también terror y fantasía. Todo esto hizo de “El internado” un inusual paquete para la TV de la época.

A estos elementos se sumó la buena elección de personajes y el guion original, desde jóvenes físicamente atractivos hasta personajes verdaderamente entrañables. Todo indicaba que “El Internado” estaba creada para triunfar. Y aunque así lo haya hecho en sus siete temporadas de duración, no todo fue acertado.

Marcos, Iván, Amaia y Roque, de "El Internado". (Foto: Difusión)
Marcos, Iván, Amaia y Roque, de "El Internado". (Foto: Difusión)

A medida que el éxito creció, el argumento fue en picada. La todavía existente dificultad de decir “no” ante los requerimientos del canal fue lo que impidió a la producción darle un buen desarrollo a la historia. Tal vez mareados por los grandes réditos de “El Internado”, sus creadores alargaron forzosamente la trama.

Lo que comenzó como una suerte de thriller ─con monstruos y nazis de por medio─, terminó en una inverosímil historia de felicidad plena. Si bien es cierto que a Marcos, Carol, Iván, Vicky y Julia nunca nada les salió bien, su victoria frente a los poderosos villanos fue difícil de creer considerando que, de un momento a otro, los desventurados jóvenes se convirtieron en héroes sin capa.

Iván Noiret y Marcos Novoa, de "El Internado". (Foto: Difusión)
Iván Noiret y Marcos Novoa, de "El Internado". (Foto: Difusión)

El inicio de este mal paso se dio a mediados de la quinta temporada con la revelación de nuevos villanos (Hugo y Amelia), quienes previamente habían mostrado buenas intenciones. Esto no solo marcó la continuidad de la mala suerte de los protagonistas, sino implicó contar historias paralelas innecesarias. Con la llegada de la sexta temporada, el patrón se repitió y, además del fortalecimiento de los ya conocidos enemigos, surgieron nuevos villanos e, incluso, revivieron a otros. De esta forma tuvimos la inconcebible resurrección de Camilo, la maliciosa complicidad de Lucía y las perversas pretensiones de Wulf.

La séptima temporada no dio respiro al poderío del mal y nos dio más de lo mismo. Nuevos infiltrados como el Teniente Garrido y la alumna Maia se sumaron al brote de un virus mortal; cuya cura fue interrumpida en múltiples ocasiones hasta llegar al último episodio, con una máquina de tecnología avanzada nunca antes vista.

Roque, Victoria, Iván, Julia, Marcos y Carolina, de "El Internado". (Foto: Difusión)
Roque, Victoria, Iván, Julia, Marcos y Carolina, de "El Internado". (Foto: Difusión)

Después de estas últimas tres temporadas marcadas por la desgracia, “El Internado” se despidió definitivamente con la victoria súbita de casi todos sus protagonistas. El cómo lo consiguieron es la pregunta de quienes seguimos esta serie hasta el final. Pero a pesar de sus fallas, la novedosa apuesta española hizo historia en más de 20 países con emisiones y adaptaciones exclusivas. También se hicieron libros y especiales de Blu-Ray; y hasta fue incluida en 2013 en el ránking The WIT de los mejores formatos televisivos de los últimos 50 años.

Estos frutos recayeron principalmente en sus estrellas juveniles: Martiño Rivas, Yon González, Elena Furiase, Blanca Suárez y Ana de Armas; quienes sostuvieron por años un éxito descomunal que los llevó a protagonizar películas y series locales de gran acogida. Sin embargo, fue la cubana Ana de Armas que decidió ir más allá y emprender una carrera en Hollywood.

Marcos (Martiño Rivas) y Carolina (Ana de Armas) durante una escena de "El internado". (Foto: Difusión)
Marcos (Martiño Rivas) y Carolina (Ana de Armas) durante una escena de "El internado". (Foto: Difusión)

Antes de “El Internado”, la actriz participó en cintas cubano-españolas de poca monta, pero fue la serie de Antena 3 la que la hizo probar suerte ─otra vez─ en el extranjero. Tras superar exigentes audiciones en Los Ángeles, Ana de Armas consiguió sus primeros papeles en “Knock Knock” (2015) y “War dogs” (2016) antes de participar en las taquilleras “Blade Runner 2049” (2017), “Entre navajas y secretos” (2019) y "No time to die” (2020).

La serie española espera repetir la historia en el 2021 con el estreno de su propio reboot denominado “El Internado: Las Cumbres”; el cual cuenta con su misma creadora y ya está disnpobile por Amazon Prime Video. Una excelente oportunidad para enmendar errores del pasado.

Más información:

CALIFICACIÓN: ★★★ 1/2

DÓNDE VERLA: (Disponible en España y América Latina)

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