Buenos días. Es lunes y es momento de comenzar la semana con todo. Cabeza en alto, mente despejada y 24 correos sin leer. Perdón, 25. Ya tengo para ti ocho mails que te enviaron hace un par de horas, porque decidiste ser nómada digital y ahora tus compañeros de trabajo te llevan siete horas, ya tuvieron tres reuniones, decidieron el destino de la compañía y están almorzando mientras tú todavía no consigues abrir los dos ojos a la vez.

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También está la respuesta en cadena de ese mail que debió ser un chat. Spoiler alert: no se ha llegado a ninguna conclusión todavía. ¿Son realmente cordiales esos saludos? Siento que no tanto. Una despedida más honesta sería “saludos pasivo agresivos” o “volteando los ojos hasta casi perder el conocimiento”. No te voy a sugerir esto, pero sí varias palabras con las que puedes completar este mail y así no tener que utilizar ni un poco de materia gris en interactuar con estos personajes con los que jamás tendrías una relación, si no fuera porque a todos les paga la misma razón social.

No te preocupes, no todo es trabajo. Tengo para ti todos esos newsletter a los que te has inscrito con el optimismo lector de alguien que no se quedó hasta las 2 de la mañana viendo reels en Instagram, en vez de agarrar el libro que lleva hibernando en su velador desde hace dos meses. Primero tenemos el New York Times que, como bien sabemos, nunca abres, pero sé que te da alivio pensar que contribuyes con el periodismo internacional. Y además, si lees suficientes titulares, igual te das una idea general de lo que pasa en el mundo. También tengo ese newsletter que te recomendó un amigo y que ni tú ni él han leído en el último año.

Si andas más en un mood ligero, tengo varios mails promocionales para ti. Por un lado, te traigo la gran noticia de que esos pasajes que estuviste buscando a Cancún ahora están con 30% de descuento. Sí, yo sé que ya fuiste a Cancún hace dos semanas y con tarifa normal, pero ya sabes que a las aerolíneas les gusta ser irónicas. También está con descuento la empresa de alquiler de autos que usaste hace dos años en Italia. Es lindo saber que algunas relaciones no se marchitan con el tiempo.

Te recuerdo que tienes una reunión en 10 minutos. Veo que tu calendario también te la recordó. Y la aplicación de la videollamada. Y el compañero que agendó la llamada por WhatsApp. También quiero recordarte que mandaste ese mail con asunto URGENTE hace ya siete días y no parece haber generado la premura que estabas buscando. ¿Quieres darle seguimiento y exponerte a ser humillado por una segunda vez?

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Volviendo a las promociones, también tengo Cyber Monday de la página de maquillaje a la que siempre entras y pones cosas en el carrito, pero nunca compras. La buena noticia es que está con descuentos, la mala es que sigues sin necesitar ninguna de esas cosas. ¿Otra buena noticia? La tienda de ropa china a la que le compraste en pandemia también está con rebajas y, si compras hoy, te llega algo totalmente distinto de lo que se ve en la foto y en cuatro meses más. Y por último, algo totalmente irrelevante: hay hasta 40% de descuento en vitaminas en la farmacia.

Ah, ok, a ese sí le diste clic.

¿Fue mucho? Yo siento que sí. Ya estás renegando de nuevo y aún no has tomado tu primer café del día (ya sabes que también tienes un correo de la cafetería a la que le diste tu mail para que te mandaran la boleta electrónica). Dale, archiva todos estos mails sin piedad. Es más, entra a la mayor parte de ellos y pon “desuscribir”. Sí, te juro que ahí está la palabra, es la pequeñita al final del correo. Seleccionas ahí y te va a preguntar por qué ya no quieres recibir estos mails, que no tiene sentido que quieras terminar esta relación unilateral donde ninguno de los dos ha salido beneficiado. Dale que quieres darte de baja de todo y sonríe satisfecho cuando marques “ya no me interesan estos correos” como razón.

Muy bien, ganador, has retomado el control de tu vida. Bandeja de entrada en cero.

Momento. Te acaba de llegar un mail de un grifo. Quiere que sepas que ahora están dando un panetón por cada 20 soles de consumo. //



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