¿Por qué ver Papá x tres, la película de Sandro Ventura?, por Pedro Suárez-Vértiz.
¿Por qué ver Papá x tres, la película de Sandro Ventura?, por Pedro Suárez-Vértiz.

Hace muchísimos años conocí a un veinteañero periodista y redactor de la revista TV+ de El Comercio, el magazine de espectáculos más importante de ese entonces. Al poco tiempo, se convirtió en el primer corresponsal de MTV Latino para Perú. Este era el canal de música más importante y novedoso de Latinoamérica. Eran los años 90 y la atmósfera por la pronta llegada del fin del milenio nos hacía sentir capaces de cambiar el mundo.

Con este periodista siempre coincidí en eventos, conciertos y muchos viajes al Cusco. Él era el enviado para cubrir el Festival Internacional de la Cerveza. Allí hicimos varias entrevistas para Semana Rock de MTV.

Pero más allá de todo, algo de él siempre llamaba mi atención. Sandro Ventura no solo era periodista y estudiante de cine: era padre de tres hijos. ¡Sí, tres! Tuvo su primer nacido estando en el colegio, creo, y para cuando tenía 21 le sumó dos más. Siempre quise preguntarle: “Hermano, ¿sabes que se puede tener sexo sin reproducirse?”. Pero era el hombre de MTV y yo debía ser muy político.

A los 27, luego de separarse, se quedó con ellos a tiempo completo. Eso sí que me desconcertaba. ¿Cómo hacía para trabajar y a la vez llevar a sus hijos al colegio, hacer tareas, darles de comer, hacerlos dormir, etc.? Era imposible imaginar cómo lo lograba, y no solo por el tiempo, sino también por lo económico. Siempre le preguntaba: ¿cómo haces? Y él solo atinaba a encogerse de hombros y sonreír.

A temprana edad, Sandro aprendió a lidiar con grandes responsabilidades y siempre lo hizo con optimismo. Estoy seguro de que tuvo el apoyo de sus padres, aunque no venía de una familia adinerada, sino más bien de clase media y en tiempos complicados para el Perú. Los que conocen al Sandro de aquella época recordarán verlo de arriba a abajo con sus hijos. Era un chibolo en sus veintes junto a otros tres niños de entre 9 y 12 años.

Y por si fuera poco el aprieto, Sandro decidió de pronto dedicarse a su verdadera pasión: el cine. Ahí pensé: “Este orate sí que es optimista”. Entonces emprendió el reto de dejar la comodidad de un trabajo estable para comenzar la locura de convertirse en cineasta, en una época en la que solo se estrenaban unas dos o tres películas peruanas al año.

Yo viví de cerca su primera experiencia. Hice el soundtrack de su ópera prima (mi álbum Talk Show) y nos divertimos mucho conversando largas horas sobre la melodía que debía acompañar cada escena. En medio de esas conversaciones, siempre le volvía a preguntar cómo manejaba su vida con sus tres hijos. En el año 2006, se estrenó Talk Show, y también mi primera incursión en cine haciendo música original y un cameo.

Hoy, trece años más tarde y ya con su propia productora, Big Bang Films, ha producido 14 películas y se prepara para estrenar este 12 de setiembre su sétima cinta como director, la más personal de todas: Papá x tres. Como ya imaginarán, este filme se basa en su experiencia como precoz papá.

Pude verla hace unos días en privado y me encantó, e hilé cabos sobre la forma en que Sandro cabalgó la paternidad. Papá x tres trata de aprender a ser papá y de disfrutar siéndolo. Es una película divertida, emocionante y con un gran mensaje que de alguna manera reivindica la tarea del padre pero también el apoyo de los amigos, hermanos, tíos y abuelos.

En suma, habla de la familia sanguínea y de la amical. Además, tiene grandes actuaciones. Siempre es grato ver a Gianfranco Brero y a Camucha Negrete, esta vez encantadores como los abuelos; o al gran Gonzalo Torres como el disparatado editor de una revista de farándula. También disfrutar de Juan Carlos Rey de Castro, aturdido por todos los problemas que se le acumulan. Sin embargo, me sorprendieron los niños actores. Ellos se roban la película.

Sandro Ventura acaba de cumplir 50 y sus tres hijos ya están entre los 28 y 31. Su hija Macarena es la productora ejecutiva y sus hijos, Sandro y Alain, son los compositores de la hermosa música. Sin duda, es una cinta muy especial para Sandro, pero también para quien la vea. Se estrena el jueves 12 de setiembre y, aunque Sandro no lo diga, mi corazón quiere creer que su filme es la respuesta a mi pregunta de siempre de cómo salió adelante. //