“Una niña (o) que es víctima de discriminación racial tiene posibilidades muy grandes de ver afectada su autoestima", dijo Sofía Carrillo. (FOTO: Rolly Reyna)
“Una niña (o) que es víctima de discriminación racial tiene posibilidades muy grandes de ver afectada su autoestima", dijo Sofía Carrillo. (FOTO: Rolly Reyna)
/ ROLLY REYNA
Liz Saldaña

El con sus múltiples discursos y conductas discriminatorias y excluyentes es un problema social que nuestro país aún no ha superado. Sin embargo, muchos peruanos luchan por visibilizar este problema para que las autoridades logren cambios estructurales en nuestra sociedad.

Una de ellas, es la activista afroperuana y defensora de los derechos humanos , quien desde su juventud ha luchado para eliminar las ideas racistas enquistadas en la sociedad peruana, que dividen al país y generan desigualdad social.

Sofía, remarca en una entrevista para el grupo El Comercio, que el racismo “bloquea las posibilidades de desarrollo” social y económico de los pueblos y las comunidades. Reconoce que hay cambios positivos en nuestra sociedad gracias a diversas voces que han salido a denunciar el racismo, pero este problema persiste.

"Plantear diferenciaciones puede afectar en la manera como esa niña o niño construye su personalidad”, reflexiona la periodista. (Foto: Difusión)
"Plantear diferenciaciones puede afectar en la manera como esa niña o niño construye su personalidad”, reflexiona la periodista. (Foto: Difusión)

Una niña (o) que es víctima de discriminación racial tiene posibilidades muy grandes de ver afectada su autoestima y esto impacta en sus posibilidades de desarrollo en cada etapa (de su vida). Debemos fortalecer la autoestima de los niños... Plantear diferenciaciones puede afectar en la manera como esa niña o niño construye su personalidad”, reflexiona la periodista y por eso nos da herramientas para luchar desde nuestras diversas posiciones con este flagelo social.

Planteemos relaciones igualitarias y no diferencias a partir del color de la piel. Evitemos los adjetivos de “negrito” o “negrita”, por más cariño que se tenga, el amor se puede demostrar de miles de formas, pero no haciendo alusión a color de la piel. Necesitamos que en los colegios se reflexione sobre esto. Por ejemplo, se hable sobre quiénes han aportado desde la afrodescendencia a la construcción de lo que somos como país”, advierte la activista.

Es importante que los niños conozcan que los propios afrodescendientes lucharon por su libertad, por eso a los africanos que huían de la esclavitud se les decía ‘cimarrones’, construían sus palenques, que fueron sus propias comunidades con sus propios códigos para huir de los esclavizadores. También lucharon por la independencia, formaron parte de los ejércitos. Ramón Castilla no nos regaló la libertad, fue parte de todo un proceso y eso hay que hablarlo y sobre todo hay que respetarnos”, añade Carrillo.