Es instructora, preparadora física y amante del trail running. A pesar de la enfermedad que le detectaron y de que le dijeran que nunca volvería a correr. Eso no la detuvo y a los seis meses continuó con lo que más le apasionaba.  (Foto: Rolly Reyna)
Es instructora, preparadora física y amante del trail running. A pesar de la enfermedad que le detectaron y de que le dijeran que nunca volvería a correr. Eso no la detuvo y a los seis meses continuó con lo que más le apasionaba. (Foto: Rolly Reyna)
Marjhori Oyola

Rosario Sosa es una mujer que va a mil por hora, pasa gran parte de su tiempo entrenando, haciendo ejercicios y no hay ningún tipo de impedimento que le haga dejar lo que más le gusta. Empezó a correr entre el 2012 y 2013 en pista, pero con el tiempo se inclinó más por el trail running. Ella nunca se conforma, ya que siempre quiere ir mejorando su marca. Ha competido en tres ediciones de Endurance Challenge en distancias de 10k y 21k, y quedó en tercer puesto en el Amazon Race Forest. A pesar de la enfermedad que le detectaron, nunca dejó atrás sus sueños, sino cada vez fue incrementando sus kilometrajes. Inició con 10k, después subió a 15k, 20k y este año correrá la de 21k en el Endurance Challenge.

Su gusto por el deporte comenzó desde el colegio, ya que desde esa época fue la numero uno en educación física. Al terminar ya sabía lo que quería ser. Ahora, se entrena sola en diferentes zonas de la capital y viaja para hacer fondos. Recuerda la primera vez que salió a correr: “hice mi primera competencia y comencé con 10k y me demoré la vida en llegar, porque nunca hice reconocimiento de ruta. Corrí por correr”, recuerda.

Es instructora, preparadora física y amante del trail running. A pesar de la enfermedad que le detectaron y de que le dijeran que nunca volvería a correr. Eso no la detuvo y a los seis meses continuó con lo que más le apasionaba.  (Foto: Rolly Reyna)
Es instructora, preparadora física y amante del trail running. A pesar de la enfermedad que le detectaron y de que le dijeran que nunca volvería a correr. Eso no la detuvo y a los seis meses continuó con lo que más le apasionaba. (Foto: Rolly Reyna)

Ella sola se anima, se da energía y con su música preferida sale a recorrer varios sitios de la capital como el Morro Solar o por los asfaltos de la Molina. Empezó corriendo sola y después con distintos grupos, pero lo segundo no le resultó por cruces de horarios. “Cuando comencé era solo un hobby. Yo soy instructora, preparadora física y las especialidades que tengo las aplico en mí. Los aeróbicos, máquinas, eran parte de mi rutina. Sin embargo, como todo trabajo uno necesita salirse de esa rutina. Entonces decidí salir a correr”, responde muy animada.

Rosario lleva toda la indumentaria como para ya iniciar la competencia. Ella está con un polo de microfibra fucsia, un short negro, lentes de sol y su gorra que le protege del sol. Sentada bajo la sombra de un árbol, antes de subir al Morro Solar de Chorrillos cuenta: “me apasiona el training, y la pista también, pero mas el training. Te recuperas rápido, en cambio en asfalto no, es totalmente distinto. Poco a poco me fui metiendo a varias competencias".

¿Cómo es la preparación del trail running?

Gracias al grupo donde pertenezco salimos cada cierto tiempo. Nos juntamos, vamos a Pachacamac, Asia, distintos lugares y hacemos reconocimiento de ruta. Es bueno que salgas acompañado, no solo. En Endurance Challenge nos apoyan y alientan, eso es bueno. Para los 30k se hace una preparación de seis meses, claro, si quieres llegar a un buen puesto.

¿Siempre te gustó el deporte?

Sí, desde el colegio. Me encantaba educación física. Me capacito constantemente, por ejemplo, me voy a Buenos Aires al HP (Instituto High Perfection). Ahí nos dictan cursos y hacemos entrenamientos funcionales. Me voy perfeccionando. Eso va de la mano con lo que he estudiado, porque estas cosas no te van a enseñar en la universidad, tienes que buscar la manera para capacitarte.

Es instructora, preparadora física y amante del trail running. A pesar de la enfermedad que le detectaron y de que le dijeran que nunca volvería a correr. Eso no la detuvo y a los seis meses continuó con lo que más le apasionaba.  (Foto: Rolly Reyna)
Es instructora, preparadora física y amante del trail running. A pesar de la enfermedad que le detectaron y de que le dijeran que nunca volvería a correr. Eso no la detuvo y a los seis meses continuó con lo que más le apasionaba. (Foto: Rolly Reyna)

CORRIENDO CONTRA EL CÁNCER

Con las metas claras, en el 2016, Rosario estaba decidida a correr el Endurance Challenge de Chile. La carrera considerada como la más desafiante del trail running de Sudamérica. Ahí se estaba preparando para los 50k. Al hacerse sus chequeos médicos, requisitos obligatorios para competir, fue donde le encontraron un pequeño nódulo en la parte del cuello. “Me mandaron a hacer distintas pruebas como ecografías y análisis de sangre. Resulta que había una sospecha de que tenía cáncer. Me dijeron que me haga una biopsia y resulta que tenía 99.9 de malignidad”, comenta Rosario nostálgica.

Para nadie es fácil una noticia así, sobre todo si tienes una buena alimentación y estas en constante actividad física. “Es una noticia que te golpea psicológicamente y te da donde más te duele, en tu “Yo”. Uno se pregunta por qué a mí, si no tomo, no fumo, duermo bien. Recuerdo que el doctor me dijo que esto era como la lotería: te tocó. No es que tengas antecedentes, simplemente te tocó y le puede pasar a cualquiera”. Rosario suspendió todo, pero se quedó con las ganas de seguir.

Es instructora, preparadora física y amante del trail running. A pesar de la enfermedad que le detectaron y de que le dijeran que nunca volvería a correr. Eso no la detuvo y a los seis meses continuó con lo que más le apasionaba.  (Foto: Palomino)
Es instructora, preparadora física y amante del trail running. A pesar de la enfermedad que le detectaron y de que le dijeran que nunca volvería a correr. Eso no la detuvo y a los seis meses continuó con lo que más le apasionaba. (Foto: Palomino)

"Aún así no me quede con las ganas. A mí me detectaron en julio y en agosto había otra competencia en Cusco para correr los 30k. El doctor me dijo que tenía que hacer una fecha para la operación de inmediato. Le dije que me estaba preparando tanto tiempo y me voy a quedar sin competir. Le dije déjeme correr una y después vengo a operarme. Entonces me fui a Cusco. Una vez que te dan esa noticia te empiezas a ‘sicosear’ un poco. Pero me dije no pensaré en esas cosas porque ya estoy acá. A correr nomás. Nunca en mi vida había corrido ahí, así que no me la perdí. Corrimos en nieve y granizada”.

A su regresó tuvo la operación más decisiva de su vida. “Me operaron en septiembre y estuve todo el mes en recuperación. Me hicieron de inmediato la intervención, porque se sospechaba que el tumor se había ramificado al cerebro, a los pulmones, o sea signos vitales. Me quitaron los ganglios y me quedé con la voz rara, pero eso es lo de menos. Lo principal es vivir unos años más”.

¿Cómo recibiste la difícil noticia?

Asimilé con tiempo, me fui preparando para la operación, para el entrenamiento. Inconscientemente cuando pasaba por Oncosalud, cruzaba a la pista al frente, o sea me desentendí totalmente. Eso fue años atrás y ahora soy yo la que tiene que ir ahí. El apoyo de todos hace que te sientas bien y sepas sobrellevar la enfermedad.

Tiene que ver la preparación psicológica también, porque me puse a averiguar, cómo contrarrestar, cómo elevar las defensas, cómo trabajar todas esas cosas y aplicarlo en mí. Gracias a Dios todo me fue bien, descansé unos 3 o 4 días. Después me prohibieron hacer ejercicios. Me dijeron que nunca más iba a poder hacer tales cosas.

¿Cómo retomaste con los ejercicios?

Uno conoce su cuerpo y a los seis meses empece a hacer un poco de estiramiento y yoga, pilates y poco a poco iba incrementando la fuerza. Luego comencé a hacer fierro y luego a correr. En cada competencia voy con mi medalla y le enseño al doctor. Le digo mire y se ríe. El doctor me dice que soy una paciente A1, pero psicológicamente golpea y eso es muy cierto.

Crees que fue como una segunda oportunidad para ti

Creo que estoy acá por algo y que todavía no me ha llegado el momento de irme. Es mi segunda oportunidad, es como volver a vivir y recapitular todo desde atrás. Por ejemplo, dices que tienes que mejorar, hacer muchas cosas todavía y varios pendientes por terminar.

Es instructora, preparadora física y amante del trail running. A pesar de la enfermedad que le detectaron y de que le dijeran que nunca volvería a correr. Eso no la detuvo y a los seis meses continuó con lo que más le apasionaba.  (Foto: Difusión)
Es instructora, preparadora física y amante del trail running. A pesar de la enfermedad que le detectaron y de que le dijeran que nunca volvería a correr. Eso no la detuvo y a los seis meses continuó con lo que más le apasionaba. (Foto: Difusión)

Desde ese momento, ¿qué meta te propusiste en hacer?

En el 2017 deje todo el entrenamiento y en el 2018 retome con fuerza y pude llegar en el segundo puesto en Amazon Race Forest. No lo podía creer. Eso en parte es lo que me ayuda a seguir y eso quiere decir que yo puedo. Yo misma me aliento. Cada día que uno se levante debe decir: ¿qué es lo que voy hacer hoy? Como dicen Pinky y Cerebro: tratar de conquistar el mundo.

Eso es, depende de cada uno, de la fuerza, de las ganas, de los planes que tengas. El amor que cada mujer se tiene. En este caso, yo tengo una oportunidad que quizás otras personas no la tuvieron. Yo le saco todo el provecho máximo a lo que puedo, me presento en competencias. Es importante juntarse con un grupo de gente y compartir ideas o experiencias de salud. Eso te ayuda bastante. Es cierto que las defensas bajan cuando te dan una mala noticia. Mi estado de animo se vino al piso y lo único que pregunté era qué seguía.

Para mi fue un año de baja. No podía hacer mis planes, porque dependía mucho de cómo me sentía. Hay días que me levanto con una estado de animo malo, pero busco una motivación y me voy a entrenar o preparo una comida rica. De ahí radica el secreto de que siga adelante y en pie. Correr es mi pasión.

Es instructora, preparadora física y amante del trail running. A pesar de la enfermedad que le detectaron y de que le dijeran que nunca volvería a correr. Eso no la detuvo y a los seis meses continuó con lo que más le apasionaba.  (Foto: disfusión)
Es instructora, preparadora física y amante del trail running. A pesar de la enfermedad que le detectaron y de que le dijeran que nunca volvería a correr. Eso no la detuvo y a los seis meses continuó con lo que más le apasionaba. (Foto: disfusión)

¿Qué proyectos se vienen a largo plazo?

Me gustaría poder participar en una internacional que es en Chile, la que me quedé con las ganas. Es una competencia dura, pero es hora de buscar dónde capacitarme, dónde mejorar y buscar nuevas emociones.

¿Qué te gustaría decirles a las mujeres en su día?

El consejo que les daría es que no se descuiden, que se quieran mucho porque nosotras somos el timón del mundo. Sin nosotras no existiría nada, nosotros tenemos el don de dar vida, entonces todo está en nosotras. Tenemos que querernos primero nosotras. No dejarnos llevar por lo que escuchamos, sino buscar información adecuada. No alarmarnos ante las dificultades, porque todo tiene solución, pero hay que buscarla a tiempo.

Otra de sus metas más cercanas y donde desea ganar será el 28 de marzo en las Lomas de Pachacamac. El Endurance Challenge (EC) que es la carrera de montaña más importante del país y que este año será su quinta edición. Las entradas estarán a la venta hasta el 10 de marzo a través de la web o en las tiendas de The North Face en Lima.

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