Sigue estos consejos para darle de lactar a tu hijo
Sigue estos consejos para darle de lactar a tu hijo
Redacción EC

Karina Villalba

Los beneficios de la leche materna son conocidos de sobra. De acuerdo a la , OMS, la leche de mamá es el mejor alimento para un recién nacido, contiene todos los nutrientes que él necesita durante sus primeros meses de vida y además, sienta las bases para que crezca y se desarrolle saludablemente. Sus bondades trascienden el aspecto nutricional, pues la lactancia estrecha y fortalece el vínculo madre-hijo y facilita la crianza.

Pero no todas las madres pasan por la romántica experiencia que viene a nuestra mente cuando hablamos de lactancia-mamá-hijo. ¿Qué pasa con ellas?

SI SE PUEDE, O ¿NO?

Los ginecólogos coinciden en que todas las mujeres podemos dar de lactar –«somos mamíferos, el cuerpo de toda mujer está preparado para ello»– y que son excepcionales los casos en los que la lactancia está contraindicada, básicamente problemas genéticos o enfermedades: si la madre o el bebe sufren de galactosemia (un trastorno metabólico que impide la digestión de azúcar), si la madre está infectada con el VIH o padece TBC, si la madre ha tenido operaciones en las mamas y algún conducto resultó dañado, si la madre es adicta a sustancias narcóticas y otros más.

Estas razones, con asidero científico, son comprensibles, pero ¿qué ocurre con aquellas madres que sí desean dar de lactar, que se prepararon para ello, que asistieron a todas las clases de psicoprofilaxis, memorizaron y practicaron todas las posiciones para dar la teta, que ensayaron «n» veces la succión eficaz y que a pesar de todo, no lo consiguieron? ¿Qué impide que ellas logren alimentar a sus hijos de forma natural?

Dunia Guerrero, experta en lactancia materna y líder de la Liga de la Leche en el Perú, sostiene que falta más información, adecuada y oportuna. «Es importante que las madres sepan que la mayoría de dificultades (grietas y poca producción de leche) se puede superar con información y apoyo (del padre, de la familia, los amigos). Incluso las madres adoptivas pueden inducir la lactancia y lograr amamantar a sus bebes». Sin embargo, existen otros factores que influyen en la poca producción de leche.

ESTRÉS Y CULPA

«Que una madre no pueda producir leche es bien difícil, incluso en situaciones de estrés extremo como un terremoto», manifiesta Dunia Guerrero. «Hay tipos de estrés. Cada circunstancia es  totalmente distinta», dice a su vez Lucía de Althaus, psicóloga de Parentalidad. Ambas tienen razón. Físicamente podemos, pero a veces, no estamos preparadas emocionalmente. Por otro lado, hay mucha presión social para dar de lactar. Las personas te juzgan si no lo haces o te critican si das teta por mucho tiempo. Y las madres, que en esa etapa están movilizadas hormonalmente, se frustran y se crean culpas. «La culpa surge porque existen muchos mensajes sobre las formas correctas de alimentar, criar y educar a los hijos», manifiesta De Althaus. Pero recuerda que la lactancia es una batalla que solo deben librar tú y tu hijo.

CONSEJOS

•Dar de lactar es lo ideal, pero no puede ser forzado. Así nada sale bien. Forzar situaciones puede desencadenar cuadros de angustia, de estrés y de rechazo al hijo.

•La lactancia es una decisión personal y de mucha voluntad. Si tienes dificultades y decides que sí quieres, relájate e inténtalo.

•Visita la página de la  pues tiene reuniones regulares con madres lactantes.

•No hagas caso a todo lo que te digan. Libérate del prejuicio y elige tu propia forma de alimentar a tu hijo.

•Si optas por la lactancia artificial asesórate con un pediatra y un nutricionista.

•Decidas lo que decidas, recuerda que lo más importante es el amor que le puedas dar a tu hijo.