Roberto y Paulo Ruiz son los creativos detrás de D.N.I. (Foto: Difusión / Jeremy Cardoso)
Roberto y Paulo Ruiz son los creativos detrás de D.N.I. (Foto: Difusión / Jeremy Cardoso)
Luciana Villegas

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Deambulando por las redes sociales, me topé con una imagen del árbol de la vida. Ese símbolo que representa nuestro ciclo en la tierra: desde el nacimiento hasta la muerte. Las profundas raíces del árbol figuran el inicio de toda la aventura y las hojas; el final. Tal vez esa sea la metáfora perfecta para empezar a hablar de D.N.I, la firma de creada por Roberto y Paulo (28). Para los gemelos peruanos, no hay nada más importante que hablar justamente de esas raíces, del lugar y momento donde su vida inició. Ambos crecieron en Casa Grande, un distrito pequeño ubicado en el departamento de La Libertad, a 48 km de Trujillo. A los doce años, se mudaron a París para reencontrarse con su padre que llevaba años viviendo como repatriado político en la ciudad de la luz. Pese al largo tiempo que llevan en la ciudad europea, el dúo siempre vuelve a sus raíces en búsqueda de inspiración. Al inicio de su propio árbol: a su querido Perú.

MIRA: La moda en tiempo de crisis: ¿es válido hablar de estilo en la nueva normalidad?

D.N.I es el primer resultado de ese amorío. La firma de moda masculina creada por los hermanos Ruiz, habla del Perú y su cultura; sobre todo de aquellos aspectos de los que no se habla en demasía. La cultura chicha, las estampillas, los colores vibrantes y la cultura popular de la costa del país, son algunos de los puntos más fuertes de su universo creativo. Todo basado en sus recuerdos de aquellos años en el Perú: las calles, los deportes, los amigos de esa época. Eso sí, un discurso nostálgico pero con una mirada hacia el futuro. La sostenibilidad e inclusividad son parte fundamental del ADN de la firma, que se suma a las conversaciones más importantes en la industria de la moda actual. Un Perú auténtico pero disruptivo. Esa es la idea.

-¿Cómo fueron esos primeros años en París?

Roberto: Nosotros veníamos de una ciudad pequeña, entonces el primer sentimiento que tienes cuando te dicen que te vas a un lugar como París es: “wow”. Luego, cuando llegas te das cuenta que no es tan fácil (risas). Hay que aprender el idioma, ponerte al día en el colegio…pasas por diferentes sentimientos. Primero, la emoción de conocer algo nuevo y luego; la realidad. Al ser extranjero, llamas mucho la atención.

Paulo: Sobre todo nos dimos cuenta que nuestra identidad peruana era una fuerza, en Francia no hay muchos peruanos. Eso llamaba mucho la atención. Fue muy difícil, pero fue una oportunidad para adentrarnos en el multiculturalismo que se vive acá [en Europa]. También, nos dimos cuenta de la fuerza que tenemos por ser gemelos. Nunca nos hemos sentido solos. No era solo uno acá sin hablar el idioma, éramos dos.

-Hablemos de esa unión fraternal. ¿Cuándo se dieron cuenta que la moda era una pasión que compartían?

Paulo: Tomó su tiempo. De hecho, en mi caso tengo un bachiller científico y mi hermano uno en literatura. Pero siempre hemos tenido esa pasión por las construcciones. Siempre nos ha gustado crear cosas juntos. No necesariamente moda, de hecho al inicio quería estudiar arquitectura. La moda nos parecía muy lejano. Luego, entendimos que se trataba de una arquitectura aplicada al cuerpo.

Roberto: Postulamos al Instituto de moda LISAA en París y años después, nos graduamos en primer lugar.

MIRA:

-Sé que después de estudiar, trabajaron en distintos sitios como los famosos almacenes Galeries Lafayette o Primtemps Paris. ¿En qué momento deciden crear su propia marca y cuál es la visión detrás de D.N.I?

Roberto: Para nosotros era muy importante regresar a nuestras raíces. Creo que [la vida] es como un resorte, mientras más lejos estés, con más fuerzas regresas al punto de inicio. Queríamos crear una marca que hable de nuestra historia y del Perú. Pienso que la mayor fuerza en la moda es contar de donde uno viene, algo real. Los creadores actuales más importantes son los que hablan de su propia historia. Como Karl Lagerfeld en los últimos desfiles para Chanel: todo lo que le inspiraba tenía que ver con su vida.

Paulo: Además, nos dimos cuenta que muchos creadores peruanos quieren contar una historia casi europea. Nos parecía algo raro. En Perú tenemos una fuerza tan grande, que hablando de nuestra propia cultura tendremos un impacto mayor. Por eso, nosotros queremos contar algo real. De eso también va D.N.I.

-¿Cuál es esa realidad de la que quieren hablar a través de D.N.I?

Roberto: La del Perú y su cultura popular. No borrar realidades, sino integrar la realidad a la fotografía. Por ejemplo, en una editorial a veces se borran detalles que no se consideran “bonitos”. Nosotros no hacemos eso. Tomamos las fotos y dejamos la mototaxi, la bodega, la calle despintada o lo que sea que aparezca. Forma parte de nuestra realidad.

Paulo: También queremos hablar de la gente. En nuestras redes sociales, hemos recibido muchísimos mensajes de agradecimiento por mostrar no solo modelos blancos. Eso no sorprendió mucho. Si en Perú la mayoría de personas no son blancas, no entendemos por qué muchas marcas solo muestran modelos blancos. Queremos una marca inclusiva, que muestre gente real. Aunque también hemos recibido algunos mensajes negativos de personas que critican la elección de modelos o los temas que nos inspiran como la cultura chicha o popular…porque no es chic, no es europeo. Pero la mayoría de mensajes son positivos.

-Entonces, ¿el peruano prefiere lo ajeno?

Roberto: Tal vez, en algunos casos. Pero nosotros queremos probar que lo que hay en el Perú puede ser lo mejor. Acá en Europa cuando presentamos nuestra última colección a varios lugares, nos dimos cuenta que la gente busca justamente esa parte del Perú: su autenticidad. Eso es lo que perdemos al borrar realidades. Nosotros como peruanos no tenemos que buscar fuera, todo lo tenemos dentro.

-Además de su inspiración peruana y su visión inclusiva, otro de los puntos fuertes de D.N.I es la sostenibilidad. ¿Cómo la incorporan en la marca?

Roberto: El primer paso tiene que ver con la gente que trabaja con nosotros. Una persona que se siente bien, trabaja bien. Esa es nuestra forma de pensar y operar. En la pirámide de importancia, nuestros trabajadores y sus necesidades son lo más alto. Trabajamos con un artesana en París y otra en Perú, de hecho es nuestra tía, quien se encarga del knitwear de la marca. Ella aprendió a tejer de nuestra abuela. Es más que plasmar imágenes, se trata de compartir una sabiduría.

Paulo:También trabajamos con una empresa que se llama Manos Laboriosas, son artesanas y las encargadas de pintar nuestros bolsos a mano con telares. La parte artesanal también es importante.

-Sé que también se preocupan por combatir la sobreproducción…

Roberto: Sí. Pensamos en producir menos, pero mejor. Por eso, no trabajamos con stock. Nuestra artesana en Paris hace uno por uno cada pedido, así reducimos el impacto global que se da cuando se produce un gran stock que al final no se vende. También está el tema de la reutilización de algunas telas. El 80% de nuestra ultima colección, está hecho a base de telas recuperadas. Compramos en un deposito estas telas [sobrantes de otras marcas] y las utilizamos para crear nuestras piezas.

Paulo: Por eso, hay que educar al cliente para que sepa que el precio final de la prenda tiene toda un proceso detrás. Cuando compramos algo barato, no sabemos realmente lo que estamos comprando. Eso es lo que queremos cambiar: que las personas valoren las prendas.

La pandemia frustró la presentación de la nueva colección de D.N.I en el país. Iba a ser su primera manifestación en el plano nacional…

Roberto: Sí. La pandemia afectó la presentación que teníamos pensado hacer en Perú, iba a ser una presentación disruptiva mostrando la nueva colección.

Paulo: Como no se pudo, decidimos tomar una pausa en la producción y lanzar colección “Volver”, que es una selección de las mejores piezas de nuestras dos primeras colecciones. Trabajamos la editorial en Perú, con un equipo totalmente peruano- entre los talentos, la estilista, directora de arte y fotógrafa- a quienes les depositamos toda nuestra confianza para que lo realicen mientras nosotros estábamos a la distancia.

-Próximamente, ¿tienen en mente abrir una tienda física en Perú?

Paulo: Queremos entrar en el mercado peruano lo más rápido posible, pero estamos pensando en algo mas disruptivo. Tal vez hacerlo mediante eventos que duren algunos días y se den en distintos sectores. Como un pop up de la marca. No una tienda tradicional.

El dato

Las piezas de D.N.I se pueden adquirir a través de su . El espacio virtual cuenta con un apartado llamado “La Bodega”, donde también ofrecen productos peruanos como la Inca Kola, los ekeko, retablos o, incluso, dulces peruanos.

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