Guía para solteras: sobrevive la temporada de bodas
Guía para solteras: sobrevive la temporada de bodas

 

Por: Laura Zaferson

¿Sientes que todas las mujeres que conoces se la pasan viendo #SayYesToTheDress, mientras tú solo miras la cuponera de Bembos? Bueno, la solución no está en encerrarte en tu habitación a recitar los nombres de los hombres que te han perjudicado –al estilo de Arya, el personaje que interpreta Maisie Williams en “Juego de tronos”– sino en tratar de mirar esta adversidad con ojos optimistas. A continuación, algunas pautas para encarar la fuerte temporada de bodas que se avecina y salir airosas. 


Antes de la boda

♥ Decídete. ¿Irás sola o acompañada? Si prefieres no llevar acompañante, avisa a los novios, pues cada cubierto cuesta. Si prefieres aprovechar tu “más 1”, no te limites a pensar en un posible gil ni te frustres si no tienes galán en puertas. Lleva a un amigo al que le guste bailar o incluso a una amiga. La premisa es que te diviertas.

♥ Mentalízate. Tienes puesto un vestido de fiesta y zapatos altos, vas perfectamente emperifollada y perfumada: ¿no es esto suficiente para sentirte estratosféricamente atractiva?  Velo como una oportunidad para hacerte selfies más bonitos.

Durante la boda


♥ Anticípate. ¿Quién está en tu mesa? ¿Son amigos o extraños? Si son amigos y están en pareja: lidera la fila de Conga. Nadie se resiste a la persona que inició el #CongaShakeYourBodyBabyDoTheConga. Si son extraños, ¿qué importa lo que piensen? Mándate con una coreografía de #SexyStiletto y luego haz el robotito. Lo peor que puede pasar es que alguien piense que te ha dado un derrame. Fuera de eso, triunfarás.

♥ Esfuérzate. Por más que te provoque, no seas la chica que hace campamento al lado de la mesa de panes y quesos. Si te vas a instalar en algún lado, que sea en el lounge de la fiesta, ahí estarán los de tu especie, o sea, la gente superdivertida.

♥ Haz una pausa para almorzar / cenar. Es básico comer algo contundente si hay Open Bar. Recuerda que hay una línea delgada entre estar muy feliz durante la hora loca y ser la infeliz loca que todos preferirían que se marche.

♥ No te tomes las cosas tan en serio. Queda mal la ultrafeminista que se niega a participar en el ritual del bouquet y también la que parece poseída por Jean Claude Van Damme en “Retroceder nunca, rendirse jamás” y mete patada y puñete para quedarse con el ramo. Si ya aceptaste ir, participa del festejo.

 

Después de la boda

♥ Hidrátate. Desmaquíllate y luego tómate un litro de tu terrible #Aguayu.
Durante la boda


La próxima vez que te inviten a celebrar la felicidad de gente querida, entusiásmate con la idea y anímate a ser el alma de la fiesta. Si no tienes con quién ir, ¡invítame!