El norte ancestral: productos de Salta y Jujuy

Los productores de Cachi (Salta) tuvieron un mal año para sus cosechas. La Asociación de Productores FA Cachi –en la que están organizados– produce pimentón dulce, ají picante, oréganos, quinua y papines andinos.

Aunque conviven con un clima seco y la lluvia no fue vasta, llevaron sus mejores productos a Masticar 2016. Los clientes los esperaban en Buenos Aires. Uno de ellos era Fernando Trocca, cocinero reconocido en , quien destacó el sabor del pimentón que produce esta asociación de Cachi.

Este producto llegó finalmente al mercado de Masticar 2016 y fue ofrecido junto a los demás que, por segundo año consecutivo, los bonaerenses tienen el lujo de tener a su alcance.

 Otros alimentos destacados del mercado, el corazón de Masticar 2016, fueron los productos de Cauqueva. Esta cooperativa de pequeños agricultores reúne a varios productores de Jujuy (norte de Argentina) y los apoya en la comercialización de sus alimentos en Capital Federal.

Según comentaron ellos a El Comercio en Buenos Aires, los agricultores tienen una “producción artesanal y tratan de mantener las raíces que tienen hace cientos de años”. Asimismo, sus formas de cultivo ancestrales son preservadas hasta el día de hoy. “Nosotros tratamos de rescatar las raíces argentinas del norte del país”, explicaron.

La variedad de productos que ofrece Cauqueva va desde alfajores hasta fideos de maíz morado con quinua.

Cristales con sabor: la diversidad de la Patagonia

En Chubut, al sur de Argentina, se produce Sal de Aquí. Estos cristales de sal marina patagónica se preparan hace siete años con agua de una playa virgen, que está a 15 kilómetros al sur de Trelew, según dijo a El Comercio Laureano, quien es parte de este proyecto.

“De donde sacamos el agua de mar esto se da naturalmente. Tiene formaciones rocosas y cuando sube mucho la marea, se llenan esas restingas de agua. Estas naturalmente se evaporan y se forman los cristales de sal”, relató.

Aunque Sal de Aquí ya está posicionada en el mercado gourmet, aún falta que tenga mayor impacto del producto en el consumo diario. Al no conocerlo, las personas no saben cómo utilizarlo, pero Laureano y los encargados trabajan para llegar a todos los públicos. Finalmente, la sal es indispensable en la cocina.

“Estamos muy acostumbrados a consumir la sal común, la idea es empezar a generar consciencia porque este es un producto natural y bajo en sodio (80%-85%). Es un producto más sano”, sostuvo Laureano.

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