Antes de empezar las funciones del restaurante, las hermanas rezan El Angelus a las 12 m. y una decena del rosario. "Confiamos a todas las personas que van a venir a la virgencita, para que les bendiga cada vez que entran a la casa", nos dice la hermana Ana.
Antes de empezar las funciones del restaurante, las hermanas rezan El Angelus a las 12 m. y una decena del rosario. "Confiamos a todas las personas que van a venir a la virgencita, para que les bendiga cada vez que entran a la casa", nos dice la hermana Ana.
/ Renzo Salazar
Diana Gonzales Obando

La historia del restaurante Agua Viva (L’Eau Vive del Perú) se remonta al año 1978, cuando las primeras hermanas de la comunidad de Trabajadoras Misioneras de la Inmaculada llegaron a Lima desde Argentina, enviadas por el padre fundador Marcel Roussel para establecer una misión en Lima, debido a su amor y admiración por nuestra .

Hermanas de la comunidad de las Trabajadoras Misioneras de la Inmaculada Concepción en el Perú. Pertenecen a la Sociedad de Vida Apostólica Donum Dei. Fotografías del año 2020.
Hermanas de la comunidad de las Trabajadoras Misioneras de la Inmaculada Concepción en el Perú. Pertenecen a la Sociedad de Vida Apostólica Donum Dei. Fotografías del año 2020.
/ Renzo Salazar

Ellas fueron la francesa María José Perriot y la argentina Angela Maldonado. Al inicio trabajaron en una fábrica y en casas particulares haciendo limpieza, hasta lograr contactar al Cardenal Landázuri quien les ofreció la casona –que le pertenece al Arzobispado– donde actualmente se encuentra el restaurante. Fue en 1982, después de restaurar la casona que estaba en ruinas, que se abrieron las puertas del restaurante Agua Viva, durante la fiesta del Sagrado Corazón.

Rezando en la capilla de la casona ubicada en el segundo piso. No está abierta al público.
Rezando en la capilla de la casona ubicada en el segundo piso. No está abierta al público.
/ Renzo Salazar

¿Por qué un restaurante?

La Hermana Ana resalta que tener un restaurante les permite tener un horario común y realizar su rutina con tranquilidad. A las 12:30 se abren las puertas hasta las 3 p. m. “En las tardes, algunas otras hermanas preparan el lonche, a veces avena o quinua, pan con jamón o pan con pollo para darle a la gente necesitada. A las 4 están haciendo cola gente pobre, la mayoría ancianos que no pueden trabajar, están abandonados o viven por acá. Son unos 70 diariamente. Los sábados por la noche damos sopa caliente porque hace frío y pueden llegar hasta 100 o 150 personas. Lo que ganamos en el restaurante lo compartimos con ellos”, refiere la hermana Ana sobre su trabajo social.

Mesa con comensales en el año 2020.
Mesa con comensales en el año 2020.
/ Renzo Salazar

Además, ayudan a familias que las buscan por necesidad, ayudan con trámites en el hospital o direccionan con el Ministerio de la Mujer o la Defensoría del Pueblo. También, hacen catequesis y la preparación para los sacramentos.

Cuando lograron abrir el restaurante en 2020, se seguían los protocolos respectivos como la toma de temperatura antes de ingresar.
Cuando lograron abrir el restaurante en 2020, se seguían los protocolos respectivos como la toma de temperatura antes de ingresar.
/ Renzo Salazar

Cocina internacional

Actualmente, son 12 hermanas de diversos orígenes (Vietnam, República Democrática del Congo, Kenia, Burkina Faso y Perú) las que están a cargo del restaurante y 9 en constante actividad, entre ellas se dividen el trabajo de la cocina y salón; además, las cocineras se capacitan con cursos de gastronomía para mejorar la sazón cada día.

Parte de su trabajo es brindar alimento a los más necesitados como se ve en esta fotografía, están repartiendo sopas calientes un sábado por la noche.
Parte de su trabajo es brindar alimento a los más necesitados como se ve en esta fotografía, están repartiendo sopas calientes un sábado por la noche.
/ Renzo Salazar

“Nuestra especialidad es la cocina francesa y, de vez en cuando, ponemos especialidades internacionales. Están poniendo también platos más peruanos como ají de gallina, arroz con pollo o lomo saltado”, dice la hermana Ana pero haciendo la salvedad que son platos que se cocinan con pocos condimentos y bajos en sal por la salud de sus comensales.

La carta de Agua Viva

El restaurante Agua Viva se especializa en cocina francesa e internacional, así como platos criollos bajos en condimentos y sal. En su carta encontraremos menús saludables y deliciosos como para variar el gusto de la semana. Entre sus manjares están el adobo a la arequipeña, croustillant de langostinos en salsa tailandesa, conejo con guindones a la francesa, filete de pecho de pollo con mantequilla de hierbas, tournedos de lomo parfum de Bois o langostinos a la oriental.

Es una carta amplia y variada con entrada, plato de fondo, jugos y postres, como sus inolvidables helados.

Más datos

  • Abre de lunes a sábado de 12:30 hasta las 3 p. m. que cierran sus puertas. No abre feriados
  • Ubicación: Jr. Ucayali 370, Centro de Lima. Frente al Palacio Torre Tagle
  • Teléfonos: 4275612 / 950274194
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